La Ruta de las Cenizas (El Código del Camino de Santiago 6) CAPÍTULO 24 — Quiénes Financian el Fuego
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CAPÍTULO 24 — Quiénes Financian el Fuego

BLOQUE 1

Lucien, trabajando durante las siguientes cuarenta y ocho horas con una dedicación casi febril dada la urgencia creciente de la situación, logró finalmente rastrear el origen completo de la cadena financiera que sostenía a Veiga,

apoyándose en contactos que mantenía desde su época de colaboración con la propia Interpol durante la investigación del Tomo 2.

---Encontré el origen ---anunció, durante una videollamada convocada con la máxima urgencia posible---.

Una sociedad registrada en Luxemburgo, con vínculos indirectos pero verificables hacia un antiguo asociado de Andrés Roig, alguien que nunca llegamos a identificar completamente durante la investigación original de Finisterre.

Gabriel, sintiendo que el propio pasado de la saga volvía a manifestarse de una manera inesperada, formuló la pregunta que representaba, para todo el equipo, la principal incertidumbre inmediata.

---¿Tenés un nombre?

BLOQUE 2

Lucien, revisando la documentación final que había logrado reunir, confirmó una identidad que generó una reacción considerable entre todo el equipo presente.

---Marc Delrieu ---dijo---. El mismo hombre que identificamos, en su momento, como parte de la red de Roig, con presencia confirmada en Ostabat durante los hechos del Tomo 2. Nunca fue detenido formalmente, dado que logró escapar durante el operativo final en la ermita de San Salvador.

Adrien, recordando aquellos eventos con considerable claridad a pesar del tiempo transcurrido, sintió que las piezas de un rompecabezas mucho más antiguo de lo que cualquiera había anticipado empezaban a encajar con una precisión inquietante.

---Si Delrieu sigue activo, y si sigue teniendo acceso a recursos financieros considerables, es posible que mantenga, todavía, contactos con coleccionistas privados interesados en piezas relacionadas con toda la red que documentamos ---dijo---.

Y si alguno de esos coleccionistas adquirió, en su momento, piezas de origen dudoso vinculadas a nuestra propia investigación, la publicación académica sistemática que hemos mantenido durante los últimos tomos representa, para ellos, una amenaza legal considerable.

BLOQUE 3

Gabriel, procesando la magnitud completa de aquella reconstrucción, sintió que la propia saga, después de cinco tomos enteros enfrentando amenazas aparentemente distintas, revelaba ahora una continuidad considerablemente más profunda de lo que cualquiera había sospechado.

---Entonces Delrieu, o quien sea que esté detrás de él en última instancia, encontró en Veiga una herramienta perfecta ---dijo, procesando la lógica completa de aquella manipulación---.

Un fanático genuino, dispuesto a destruir físicamente cualquier evidencia por sus propias razones religiosas distorsionadas, sin necesidad de que nadie le pagara directamente por hacerlo con esa intención explícita.

Solo necesitaban proporcionarle los recursos materiales necesarios, y dejar que su propia convicción hiciera el resto del trabajo sin ninguna sospecha de estar siendo utilizado.

La fiscal Mera, incorporándose a la conversación con la gravedad legal que aquella revelación exigía, confirmó la necesidad de ampliar considerablemente el alcance de la propia investigación en curso.

---Voy a necesitar coordinar con las autoridades de Luxemburgo, y probablemente reabrir formalmente la búsqueda de Delrieu, todavía prófugo desde los eventos del Tomo 2 ---dijo---.

Pero eso puede esperar unos días. Ahora mismo, la prioridad absoluta sigue siendo detener a Veiga antes de que ejecute el ataque contra el museo, sin importar quién esté financiando sus acciones desde las sombras.

Gabriel, coincidiendo plenamente con aquella prioridad, sintió sin embargo que la propia revelación sobre Delrieu añadía una capa adicional de urgencia a todo lo que estaban a punto de enfrentar.

---Entonces terminemos primero con el fuego que tenemos delante ---dijo---. Después, vamos a ir por quien lo encendió desde la distancia, sin ensuciarse nunca las manos directamente.