La Revolución Amarilla Capítulo 7. La conspiración de las sombras
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Capítulo 7. La conspiración de las sombras

La conspiración de las sombras

Tres semanas después de la degradación de Jassim.

Gran parte de los sistemas de la montaña fueron diseñados y ejecutados por un hombre, Jassim, el cual ahora había sido desterrado al olvido del Pozo Oscuro.

Por motivos inciertos, cualquiera en la colonia podía tener opiniones encontradas con el Comandante, con Magnus o incluso con Kabil.

Arriesgándose a un destino incierto. Se conocían muchos casos de degradaciones por motivos que, desde el punto de vista y enfoque de supervivencia de la colonia, parecerían minucias, pero que pasado por el filtro del Dogma del Acero cobraban importancia.

Pero este caso era distinto, Jassim, el mago, había sido enviado al exilio.

Este hecho era algo que no era fácil de pasar por alto, quizás en los niveles II y III, solo se quedó en un chismorreo más, otra historia que susurrar en los túneles o en la fuente del agua.

Pero en el Nivel I, era distinto, aquí se agrupaba la élite de la colonia, y la gran mayoría de los nacidos antes del año 0, los primeros habitantes.

Aquí todo el mundo sabía quién era quién, y por supuesto, reconocía la labor de Jassim en estos 29 años de cautiverio.

Módulo Habitacional 14 — Nivel I — 23:47 horas

Tres Custodios se reunían en la oscuridad.

Módulo de Custodio Amir Díaz

A puerta cerrada, con una lámpara de aceite apagada, y solo la luz artificial filtrándose por una ventana pequeña. Se encontraban tres sinuosas siluetas. Y no eran tres sombras sin nombre, se trataba de tres Custodios de los más veteranos y eficientes.

Amir Díaz, de 71 años, era el "Asesor Espiritual", de la colonia, estaba sentado en una silla de madera, con sus manos temblorosas y con aquella voz, que había recitado Dogma durante treinta años, ahora llena de duda.

Junto a la ventana, se mantenía de pie, mirando hacia el Foro abajo, sospechando, Elena Ramos, de unos 58 años, era la encargada del archivo general de la colonia.

Y, por último, pero ni por eso, el menos importante, sentado al borde de la cama, como esperando acostarse rápidamente si eran descubiertos, se encontraba Rahman Chen, otro anciano con dudoso poder y legitimidad sobre su cargo de "Consejero de Moral Comunitaria".

Los tres empezaron a hablar entre susurros, nervios y gestos.

Amir: ¿Estamos seguros de que podemos hablar aquí?

Elena: [sin girarse] Kabil tiene cámaras. Pero no en los módulos privados de Custodios. [pausa] Al menos eso creo.

Rahman: ¿Crees? ¿No sabes?

Elena: [girándose] Nadie sabe dónde están todas las cámaras de Kabil. Ese es el punto. Pero he revisado archivos y planos del Nivel I. [pausa] No hay cableado hacia módulos privados, solo a espacios comunales.

Amir: [recostándose en la silla] Entonces podemos hablar.

Rahman: ¿Y micrófonos?

Los tres se miraron

Elena: Si tiene micrófonos aquí, ya estamos muertos. [pausa] Así que asumamos que no los tiene. Y hablemos rápido.

Amir: Jassim. [pausa] No tiene sentido.

Rahman: [asintiendo] Exacto. Jassim construyó este lugar. Literalmente. Diseñó los niveles. Instaló los sistemas. Trabajó con Kabil durante veintiocho años. [pausa] ¿Y de repente choca tan drásticamente que Vorak lo degrada al Pozo? ¿Sin advertencia? ¿Sin proceso?

Elena: [cruzando brazos] Y la razón oficial fue... ¿qué? [consultando memoria] “Cuestionamiento del programa reproductivo”. Insubordinación técnica." [pausa] Vago. Deliberadamente vago.

Amir: He conocido a Jassim treinta años. No es hombre que cuestiona sin razón. Si cuestionó a Kabil... tuvo razón para hacerlo.

Rahman: [cauteloso] Cuidado, Amir. Eso suena peligrosamente como...

Amir: [interrumpiendo] ¿Como qué? ¿Como duda del sistema? Sí. Es exactamente eso. [pausa] Porque algo está mal. Algo que Jassim vio. Y por verlo, lo silenciaron.

Elena: [acercándose, sentándose en tercera silla] No es solo Jassim. [pausa] Los números no cuadran.

Rahman: [mirándola] ¿Qué números?

Mientras Elena sacaba de su bolsillo un papel doblado en cien pliegues.

Elena: Soy archivista. Tengo acceso a registros. Muertes en Nivel III: aumentaron 23 % en últimos cinco años. Muertes en partos: aumentaron 31 %. [pausa] Pero Kabil reporta a Vorak que todo está "dentro de parámetros aceptables."

Amir: [procesando] ¿Estás diciendo que Kabil miente?

Elena: [cautelosa] Estoy diciendo que define "aceptable" de manera que conviene a su proyecto.

[pausa] Si su objetivo es optimización genética a cualquier coste...

entonces la muerte de una reproductora de veintiséis años con útero dañado es "aceptable" si el bebé tiene una genética valiosa.

Sospecho que Kabil está trabajando en algo ajeno al bienestar de la colonia, algo que está por encima de los objetivos generales.

Rahman: Esa es... esa es la función del programa. Preservar genes valiosos.

Elena: [mirándolo directamente] ¿Aunque mate a la madre? ¿Aunque destruya familias? ¿Aunque convierta Reproductoras en ganado?

Rahman: ¿Qué familias Elena? Nadie tiene eso… todos tenemos hijos a los que no podemos tratar como tal, ¿qué dirían nuestros padres de nosotros…?

Silencio tenso.

Amir: Y las expediciones. Cuarenta y seis hasta ahora. Tasa de supervivencia: 8 %. [pausa] Ocho por ciento, de doscientos treinta y dos enviados, diecinueve volvieron y fallecieron en semanas…

Elena: [asintiendo] Y todos los que volvieron reportaron lo mismo, un exterior inhabitable, ceniza, niveles elevados de radiación y muerte. [pausa] Pero sé que Kabil duda sobre el exterior.

Rahman: [interrumpiendo] ¿A qué te refieres con que duda? Que quieres…

Amir: [interrumpiendo a Rahman] ¿Y si el exterior está sanando? ¿Y si Vorak y Kabil nos han mantenido aquí... innecesariamente?

Silencio absoluto.

Porque esa pregunta era herejía, significaba cuestionar treinta años de Dogma del Acero… era cuestionarlo todo.

Rahman: Si eso fuera cierto... si el exterior fuera habitable... entonces todo esto... [gestos]... fue una prisión. No un refugio.

Elena: Exacto.

Amir: [levantándose, caminando] Pero ¿por qué? ¿Por qué Vorak mantendría esa información oculta?

Elena: Control. Vorak es militar. Entiende la cadena de mando, la jerarquía, aquí, es Dios. Afuera... sería solo hombre viejo en mundo nuevo. [pausa] Aquí tiene poder absoluto. ¿Por qué renunciaría a eso?

Rahman: [añadiendo] Y Kabil tiene su proyecto, con treinta años de datos genéticos. Su "Arca Humana." [pausa] Afuera, eso no tiene valor, aquí, es su legado, su obra maestra.

Amir: [girándose bruscamente] Entonces nos mantienen prisioneros deliberadamente. [pausa] Por poder. Por ego. Por... [buscando palabra]... por un proyecto científico obsceno.

Elena: [levantándose] Necesitamos evidencia. No podemos acusar a Vorak y Kabil sin...

Rahman: [interrumpiendo] ¿Acusar? [pausa, risa nerviosa] ¿A quién acusamos? ¿Vorak es juez, jurado y verdugo? ¿Kabil controla toda información? [pausa] No hay proceso. No hay justicia. Solo hay... obediencia o Pozo.

Amir: [determinado] Entonces no los acusamos. Investigamos silenciosamente. [pausa] Buscamos evidencia en archivos, en registros de expediciones. En...

Golpe en puerta.

Toc toc.

Golpes suaves, pero en silencio de la noche sonó como trueno, congelando a los tres Custodios.

Rahman: [susurro aterrado] ¿Quién...?

Voz Desde afuera: [suave, melosa] Custodio Amir. Soy yo. Fodos. [pausa] Perdón por la hora. Pero necesito hablar. Es urgente.

Un rayo partió el módulo y el silencio de los Custodios, aquella visita a esas horas no es que fuese inusual es que era una amenaza en toda regla.

Amir: [mirando a otros dos] ¿Fodos? ¿A esta hora?

Elena: [susurro] No abras. Algo está mal.

Fodos: [desde afuera] Es sobre raciones. Problema con la distribución de mañana. Necesito de su consejo. [pausa] Solo tomará momento.

Amir: [indeciso] Suena... legítimo.

Rahman: [negando] A medianoche. En tu puerta. [pausa] No es legítimo.

Fodos: [insistente] Por favor, Custodio. Si no resolvemos esto esta noche, mañana habrá desorden en Nivel III. Sabe cómo se ponen los Extractores cuando las raciones se demoran.

Amir: [caminando hacia puerta] Está bien. Es solo Fodos. [a otros] Quédense quietos.

Abrió puerta.

Despensa de Fodos — Tres Horas Después — 02:34 horas

Era otra noche más en la que Fodos dejaba encendida su lamparita, pero esta vez había algo distinto, no llamaba a sus ratoncitos, más bien consiguió captar la atención de una serpiente, una víbora sigilosa nocturna.

Fodos no estaba solo en su despacho, había otra figura sentada en la silla del rincón. Cubierta completamente con una capa negra, y su capucha levantada. Un rostro en las sombras asomaba levemente, solo sus gafas de metal brillaban ocasionalmente cuando la luz de la lámpara las alcanzaba.

Se trataba de Kabil.

El brujo había venido citado por Fodos. Como siempre, llegaba cuando la información era demasiado sensible para reportar formalmente. Como un espectro, como una sombra en busca de almas.

Fodos: [sirviendo café en dos tazas] Gracias por venir, Doctor. [pausa] Sé que es tarde.

Fodos disfrutaba gustosamente este momento, lo saboreaba, tenía algo importante, y llamaba la atención del poder en la colonia. Se sentía importante, útil y necesario, eso le hacía ganar confianza y se regodeaba haciendo esperar al poder, la víbora danzaba a sus pies esperando la rata para comer.

Kabil: [monótono] Reportaste "información crítica Nivel I." [pausa] Especifica.

Fodos: [sentándose en su escritorio] Tres Custodios. Amir, Elena, Rahman. [pausa] Se reunieron esta noche. En el módulo de Amir. Hablaron durante cuarenta y tres minutos antes de que yo... interrumpiera.

Kabil: [ajustando gafas invisibles bajo capucha] ¿Contenido de conversación?

Fodos: [consultando notas] Cuestionamiento de degradación de Jassim. Duda sobre habitabilidad del exterior. Teoría de que Vorak y usted mantienen población prisionera deliberadamente. [pausa] Planeaban "investigar silenciosamente" para buscar evidencias.