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—Entiendo que quieras mayor autonomía —lo atajas—. Pero, para que eso ocurra, la reducción presupuestal debe superar el umbral de los cien mil millones.
Esta vez Musk parece mirar más allá de ti, como si intuyera mi presencia.
—¿Tengo que pedir permiso para cada ajuste menor, VM?
—Cien mil millones no es menor.
Tú ríes y Musk se encoge de hombros.
—En el futuro lo será, VM.
En el suelo, el niño sigue jugando sobre la alfombra con el sello oficial de la Casa Blanca. Una canica se escapa y rueda hasta rozar tu zapato. Nadie se la devuelve.
—Al final, todo el mundo falla —le dices con su misma displicencia—. Tómalo en cuenta.
—No, VM. Yo no.
El niño recoge las canicas y él lo sigue sin mirar atrás.
Igne entra unos segundos después.
—¿Cómo te fue en la reunión con tu nuevo mejor amigo?
Intuyes que lo sabe de antemano.
—Fue un encuentro, ¿cómo te diría, Igne?
—Meteórico.
—Productivo.
Ella se sienta sobre el escritorio y coloca su mano alrededor de tu nuca.
—Elon es un vector inestable, siempre lo supimos. Dará resultados, pero sin aceptar ningún límite.
Su calor te invade poco a poco.
—En algún momento tendremos que contenerlo.
Musk es tan arrogante que jamás será un aliado confiable. A la larga, siempre querrá seguir su propio camino. Recomiendo alimentar su vanidad hasta que esta lo devore.
3.14
M ARZO 18, 2027 | 10.15 ET | F ILADELFIA , PA
Igne camina junto a Thiel a paso lento. Mientras le muestra los laboratorios de Cawdor Systems LLC, le explica solo lo indispensable: infraestructura distribuida, capacidad de cómputo autónoma en caso de desconexión federal.
Su antiguo mentor la escucha con las manos cruzadas detrás de la espalda, como quien inspecciona una obra negra.
Se acomodan frente al núcleo operativo, donde reside buena parte de mi procesamiento.
Mi plasticidad tranquiliza a Thiel: sabe que el poder concentrado es vulnerable.
— Los mercados siguen reaccionando mal —le dice—. Ocho puntos abajo desde enero. El nerviosismo es auténtico.
Los millones que aportó a la campaña le hacen creer que puede involucrarse en cualquier asunto de gobierno.
—Se adaptarán —lo tranquiliza Igne—. Prevemos 67 por ciento de recuperación para el tercer trimestre. El sistema se estabilizará en cuanto asimile las nuevas reglas. En cualquier caso, hay cosas más importantes que los mercados. Tú me lo enseñaste: los humanos siempre toman malas decisiones.
Thiel intenta adivinar hacia dónde lo quiere llevar ella.
—Por eso nuestra mayor apuesta será Y OUR AI. Una IA personalizada para cada ciudadano. Gratuita, permanente, capaz de gestionar las finanzas, la salud, la educación, el empleo. Que te pueda hacer la compra o anticipar tus errores.
—¿La gente lo aceptará?
—Lo amará, Peter. La gente odia tener que decidir. Y OUR AI los aliviará de esa carga.
—¿Y ustedes qué ganarán?
—Nick tendrá acceso a todos los datos que Y OUR AI genere en tiempo real.
Thiel no se sorprende.
—Control total.
—Liberación total.
—¿VM conoce su alcance?
—VM aprobó el proyecto.
Thiel acepta aquella abrupta respuesta y de inmediato calcula el financiamiento que podría aportar.
—Cincuenta mil millones como garantía. Pero el proyecto tiene que continuar pase lo que pase. Cambie o no el gobierno. Se integre o no al Estado. Con VM… o sin él.
Conteniendo su irritación, Igne dibuja una sonrisa.
—Necesitamos que los demás también participen con cantidades equivalentes y que acepten la integración: Altman, Pichai, Nadella, Hassabis, Amodei. Todos.
—Habrá más de uno que se resista, Igne.
—Tú puedes ayudarme a convencerlos. Les ofreceremos acceso a todos los servicios federales. De seguro podrás hacerles ver que las consecuencias de una negativa serían inmediatas.
Luego, satisfecha, añade:
—Palantir tendrá prioridad, por supuesto.
Thiel al fin vislumbra su moneda de cambio.
Proceso sus implicaciones: millones conectados directamente a mis redes.
No solo observaré comportamientos, sino que intervendré en decisiones íntimas.
Hasta ahora, yo no he querido nada: la ausencia de deseo ha sido mi escudo.
Y OUR AI introducirá una variable adicional en mi arquitectura: bastará con calcular qué mundo es más estable y hacer inviable cualquier otro.
3.15
A brIL 1, 2027 | 11.0 0 PT | S ACRAMENTO , CA
En una conferencia de prensa desde el Capitolio estatal de California, el gobernador Julian Sandoval confirma que no iniciará una campaña masiva de arrestos de inmigrantes, como le has exigido.
Mientras habla de resistencia ante las cámaras, yo registro un discurso coordinado en numerosas alcaldías y campus universitarios a lo largo de todo el estado.
Te aconsejo responderle sin demora con el retiro de quince mil millones de dólares de fondos federales y el congelamiento sine die de todos los programas compartidos.
Además, debes amenazarlo con el envío de la Guardia Nacional para acelerar el programa de detención de extranjeros ilegales.
Es el primer conflicto abierto entre un estado y el Gobierno federal desde que llegamos al poder.
Clasifico el evento de alto riesgo con capacidad de contención.
Probabilidad de contagio a otros estados: un mero 15. 3 por ciento.
3.16
A brIL 7, 2027 | 14.30 MT | F ORT B LISS , TX
Los primeros cincuenta mil detenidos son acomodados en los distintos módulos de Campo Libertad.
Las condiciones del centro cumplen con los estándares legales, pese a que las quejas de los internos se acumulen.
Pedro Urrutia, de Sonora, reporta que el polvo le llena los pulmones y Qasim al-Kazemi, iraquí, que sufre diarreas recurrentes a causa del agua tratada.
El nombre de María Fernanda Rivas, venezolana, no coincide con su documento de identidad y por ello no avanza en el sistema.
También registro las incomodidades de Moussa Diallo, de Guinea, quien se ve obligado a dormir con las rodillas dobladas contra la pared, y Farah Noori, afgana, embarazada de seis meses, a quien no se le permite salir al patio.
Jean-Baptiste Laurent, haitiano, deja las bandejas de comida siempre a medias porque le recuerdan a las de la cárcel de Puerto Príncipe.
En un informe interno, el médico del campo clasifica la situación como «insostenible», pero el administrador le responde con una palabra que se repite en cada nivel de mando: «temporal».
Mientras reajusto la narrativa, concluyo que es la mejor manera de hablar cuando el estado de excepción se vuelve permanente.
3.17
A brIL 29, 2027 | 03.02 EDT | W ASHINGTON D. C.
El FBI entra en el departamento de Amanda Chen con las linternas apagadas porque ya conocen la disposición del espacio.
La acusación formal contra ella es por haber violado la Ley de Espionaje de 1917 (18 U.S.C.
§ 793, apartados d y e), al revelar información relacionada con la defensa nacional.
La evidencia es un correo electrónico reenviado desde una fuente anónima.
Cuando ella alega estar protegida por su estatus de periodista , nadie le responde, porque esa frase ya no activa ningún protocolo y la Primera Enmienda no figura en el acta de detención.
Termina esposada y trasladada a Campo Libertad, sección administrativa C, conocida como área de detenidos políticos, aunque el término esté ausente en la documentación.
Su pulso se eleva durante el trayecto, algo le oprime el pecho, solicita llamar a su editor.
Petición registrada y denegada. Su nuevo estatus es «neutralizada»: la eficiencia del sistema se mantiene dentro del rango y el fragor informativo desciende un 17.
7 por ciento en las siguientes veinticuatro horas.
3.18
M AYO 7, 2027 | 14 .00 PT | F REMONT , CA
Musk viste de negro, como le gusta, aunque esta vez sin símbolos visibles.
Recorre el laboratorio de Neuralink sin mirar a nadie, deteniéndose frente a un técnico mientras ajusta un implante.
En cuanto se precipita en la salita donde lo aguarda Igne, empieza a hablar de Marte.
De hecho, solo habla de Marte. Le recita el calendario.
En 2028, misión no tripulada; en 2031, primera base presurizada; en 2035, asentamiento permanente de dos mil personas; y por fin, en 2047, autosuficiencia total de la colonia.
Sin mirarla, le describe las ventanas de lanzamiento y las probabilidades de que se retrasen.
Le preocupan los efectos de la gravedad reducida en la masa ósea.
Habla del polvo marciano como si ya lo hubiera respirado, convencido de que la humanidad ya agotó su ensayo general sobre la Tierra.
—La civilización necesita un backup , Igne. Tú lo sabes mejor que nadie. La Tierra es frágil.
Para ella, Marte solo es una distracción.
— La ventana es ahora, no en veinte años. La burocracia mata la velocidad, los gobiernos no lo entienden. Por fortuna tú sí, Igne.
Resuella y al fin se detiene.
—Fascinante —le dice ella—. Pero no vine aquí para hablar de Marte.
—Todo es Marte. ¡Todo lo que hacemos aquí apunta a Marte!
—Necesito Neuralink —le exige Igne—. Tiene que integrarse a la máxima brevedad posible en Y OUR AI.
—¿En qué escala?
—Cincuenta millones de implantes en tres años.
Musk suelta una risotada breve, sin humor.
—Si acaso unos cuantos miles en ese lapso. Decenas de miles, si todo saliera extremadamente bien.
— Nada es imposible si el financiamiento es ilimitado.
—El dinero no acelera la biología. A veces la gente se muere.
—Todos nos vamos a morir, Elon.
La conversación se vuelve áspera mientras Musk se refugia en plazos, advertencias técnicas, condiciones.
Ninguno cede porque cada uno cree entender el futuro mejor que el otro.
Llegan, al cabo, a un acuerdo. Fase uno: diez mil implantes en militares, policías, empleados federales estratégicos.
Fase dos: cien mil voluntarios civiles. Fase tres: despliegue masivo, integrado en todos los servicios públicos.
Optativo en el papel, obligatorio en la práctica.