Capítulo 6 El inicio de La Nueva Alejandra
Después de tocar fondo y enfrentar pérdidas emocionales profundas, Alejandra comenzó a ver con mayor claridad algo que durante años no había podido reconocer: no estaba bien.
Por primera vez, aceptó una verdad difícil.
Con el apoyo de sus padres, quienes finalmente asumieron parte del cuidado de su hijo, Alejandra tomó una decisión importante: dejar su entorno y comenzar de nuevo en otra ciudad.
Buscaba algo más que distancia. Buscaba aire. Buscaba paz. Buscaba una versión de sí misma que todavía no conocía.
En ese nuevo lugar, empezó a trabajar para sostener su vida y la de su hijo. No fue fácil. Había cansancio, miedo y muchas noches de incertidumbre, pero también había algo nuevo: intención de cambio.
Fue ahí donde conoció a Miguel Ángel, un joven que se convirtió en su amigo.
Miguel Ángel no fue una pareja ni una relación sentimental. Fue una presencia constante y respetuosa en un momento donde Alejandra necesitaba apoyo emocional sin presión ni expectativas.
Se convirtió en un amigo, alguien que escuchaba, acompañaba y le recordaba que todavía existían espacios seguros donde podía ser ella misma sin miedo ni juicio.