La muga roja (Línea de Cupo 3) CAPÍTULO 12 La rueda de prensa secuestrada #6
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CAPÍTULO 12 La rueda de prensa secuestrada #6

—Damas y caballeros, como Director General de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude, tengo el deber inexcusable de declarar públicamente que el documento que se ha intentado presentar en esta sala jamás ha emanado de nuestros servicios técnicos ni cuenta con el aval de esta institución.

La OLAF desautoriza de forma categórica y definitiva la totalidad de las imputaciones vertidas contra el régimen fiscal del Concierto Económico del País Vasco.

Hemos colaborado estrechamente con la fiscalía anticorrupción vasca y con Eurojust para desmantelar esta infamia procesal urdida con fondos de origen criminal exterior.

La Comisión Europea expresa sus más sinceras disculpas a las instituciones forales de Euskadi por la utilización ilícita de sus sellos oficiales y ratifica solemnemente la plena legalidad, solvencia y ejemplaridad del autogobierno económico vasco en el marco del derecho comunitario.

Los servicios jurídicos de la Comisión se personarán de forma inmediata como acusación particular en el procedimiento penal instruido por la Fiscalía Europea para depurar hasta la última responsabilidad de quienes han intentado manchar el prestigio de la Unión.

El aplauso que siguió a las palabras de Marchand, iniciado espontáneamente por varios corresponsales veteranos que habían denunciado durante años la deriva autoritaria de ciertos sectores de la burocracia comunitaria, se propagó por el anfiteatro entero como una marea liberadora.

Los redactores aplaudían no solo la caída de una funcionaria corrupta, sino la victoria de la transparencia sobre las cloacas de la desinformación financiera.

En los pasillos exteriores, los directores de gabinete de los comisarios comenzaban a emitir comunicados desvinculándose de la consejera caída.

Al fondo de la sala, Mathieu Etcheverry descendió de la cabina técnica y se situó al pie del estrado junto a Ainara y a los dos eurodiputados vascos.

En medio del torbellino de cables, luces de televisión y periodistas que corrían hacia las cabinas de audio para dictar los boletines urgentes de mediodía, Mathieu y Ainara intercambiaron una mirada cargada de una emoción infinita y silenciosa.

No necesitaban pronunciar palabras de triunfo: el cansancio muscular de semanas de persecución mortal, el frío acumulado en los pasos pirenaicos de Izpegi y el peso de la memoria colectiva que habían defendido se fundían en un alivio sereno que les templaba el pecho.

Mathieu apoyó su mano sobre el brazo de Ainara; la fiscal inclinó levemente la cabeza, sintiendo que la deuda con la justicia y con los suyos había quedado saldada con creces.

En ese momento, el terminal móvil encriptado que Mathieu guardaba en el bolsillo interior de su chaqueta comenzó a vibrar con una llamada prioritaria por canal seguro desde Vitoria-Gasteiz. Mathieu descolgó y pulsó el altavoz para que Ainara pudiera escuchar la comunicación.

Al otro lado de la línea, la voz emocionada y rotunda del consejero de Hacienda, Fernando Irazábal, compartida con el portavoz Iñigo Barandiarán desde el Palacio de Ajuria Enea, llenó el auricular entre murmullos de vítores contenidos de los miembros del ejecutivo foral:

—¡Ainara! ¡Mathieu! ¡Lo estamos viendo en directo en las pantallas de Lakua con todo el Consejo de Gobierno en pie!

—exclamó Irazábal con la voz tomada por la emoción contenida—.

La agencia Reuters acaba de emitir el teletipo urgente desmintiendo el fraude y anunciando la detención de Hagen.

En los mercados de Fráncfort y Londres la deuda pública vasca ha recuperado de golpe toda la caída de la mañana y la prima de riesgo se ha desplomado cuarenta puntos en cuestión de cinco minutos.

La patronal bancaria ha confirmado el blindaje total de las líneas de liquidez para las cooperativas de Mondragón y los pedidos industriales de la comarca del Deba siguen su curso ordinario.

El Lehendakari está bajando en este momento a la sala de prensa de Ajuria Enea para realizar una comparecencia solemne de desagravio institucional.

Habéis salvado el Concierto, muchachos. Habéis salvado a este país de la mayor infamia financiera de su historia contemporánea.

En Madrid, la vicepresidenta económica acaba de telefonear a Lakua para felicitar formalmente a las tres Diputaciones Forales y confirmar el cierre definitivo de cualquier expediente en el Ministerio de Hacienda.

Ainara sonrió con lágrimas asomando a sus pestañas, apoyando su mano derecha sobre el hombro de Mathieu, sintiendo el calor sólido de su presencia en medio de la vorágine de la sala.

—No hemos sido solo nosotros, consejero —respondió la fiscal con voz firme y serena, contemplando a través de las vidrieras monumentales del Berlaymont el cielo de Bruselas, donde las nubes plomizas comenzaban a abrirse para dejar paso a los primeros rayos de luz sobre la rotonda de Schuman—.

Ha sido la fuerza de la ley, la verdad de los números y la dignidad de un pueblo que nunca renuncia a su palabra en la muga.

Mathieu guardó el teléfono, entrelazó sus dedos con los de Ainara y ambos contemplaron el hemiciclo de prensa, donde la verdad había vencido a la mentira ante los ojos del mundo entero.