Epílogo
Epílogo
Y así fue como la Boulangerie et Pâtisserie de Compiègne volvió a ser un lugar de sustento y pertenencia con un cierto je ne sais quoi .
Pierre Moreau siempre se había sentido orgulloso de lo que había creado muchos años atrás, y ahora podía descansar en paz.
Sabía que su legado estaba a salvo en manos de Manu, Edith y Hugo.
Las calles adoquinadas susurraban ahora una nueva historia, la historia romántica de un joven que había encontrado el valor necesario para aceptar con los brazos abiertos la vida que realmente quería vivir y una joven que había seguido los impulsos de su corazón y había llenado la panadería no solo de esperanza, sino también de amistades que florecían a partir de las semillas que había sembrado.
La vida en la Rue de Paris había cambiado para todos aquellos que habían abierto su corazón lo suficiente como para dejarse llevar. Los misterios, al final, no eran tan complicados como podría parecer. El ingrediente mágico no era otro que el poder imperecedero del amor.
¡Y las vainas de vanillao , claro está!