La masacre del vendedor de gominolas del New Seoul Park UNAS PALABRAS DE LA AUTORA
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UNAS PALABRAS DE LA AUTORA

Fue un día en el que tenía muchas ganas de ver el agua, pero no atrapada en un pequeño vaso, sino el agua que fluye sin barreras.

Había un arroyo no muy lejos de allí, así que me puse a caminar y, veinte minutos después, pude sentir el sutil olor del agua.

Me dirigí hacia el puente, con el viento fresco soplando mi llegada, y miré hacia abajo.

Había una sombra enorme. Pensé que sería de alguien, o bien una roca en el fondo del agua.

Entonces, me apoyé sobre la barandilla para tratar de examinarla más de cerca y descubrí que se movía casi imperceptiblemente.

Lo que yo había imaginado que era una roca o una sombra era, en realidad, un pequeño banco de peces.

Un sentimiento indescriptible me recorrió el cuerpo.

Nunca había pensado que tantos pececitos se juntarían en masa en un arroyo que atravesaba el corazón de la ciudad.

Incluso ahora me produce curiosidad. ¿Por qué esos peces en esa agua tan poco profunda se habrían reunido en un banco tan denso que los hacía parecer una enorme sombra?

Si alguien que está leyendo esto lo sabe, por favor, soy toda oídos.

Me quedé un largo rato observando los bancos de peces hasta que me aburrí y regresé a casa.

Después de aquel día, he pasado muchas otras veces junto al arroyo, pero nunca he vuelto a mirar hacia el agua.

Sin embargo, en ocasiones, mientras trabajo, me vienen a la mente esos pececitos.

De alguna manera, la historia que cuento en esta novela y el proceso de creación me resultan similares al banco de peces.

He escuchado en muchas ocasiones que la escritura es un trabajo difícil, y yo misma había dado por sentado de alguna forma que así lo era.

Sin embargo, esta vez no me resultó tan complicado.

Es cierto que me sentí algo perdida en medio del camino y también decaída en otros tramos, pero gracias a los consejos y el apoyo de Shin, mi editor, pude seguir adelante sin problemas.

Fue como tomar un batido saludable que te proporciona la energía que necesitas.

Espero que los nuevos creadores que confíen en Safe House cuiden de su salud y se sientan acompañados en todo su proceso artístico.

Lo cierto es que están sucediendo cosas que nunca podría haber imaginado, como nunca pensé que publicaría una novela con mi nombre impreso en ella.

Hace tan solo unos años, este mundo y los que formaban parte de él eran seres extraordinarios de un universo demasiado lejano y, a pesar de que estoy escribiendo esta sección como la autora de esta novela, todavía no termino de creer que he acabado siendo uno de ellos.

Todavía no termino de creerlo.

El día que estas cinco palabras con su punto final se hagan con un rincón de un libro, entonces podré creerlo.

Siempre pienso que quiero escribir historias nunca contadas, por lo que hay ocasiones en las que esa ambición se apodera de mí y acabo haciendo un batiburrillo de cosas.

Creo que mi escritura tiene muchas carencias, pero sigo amando esa codicia que me impulsa.

Voy a escribir muchas más historias en adelante, así que espero que estéis atentos a ellas.

Por último, me gustaría agradecerles a todas las personas que han hecho este libro posible.