5. Desclasificada
Me siento bajo las gradas, a escondidas de los profes y lejos del ring . En el suelo, que está frío.
Sola.
Abrazo mi bolsa del gimnasio, agarro el móvil y reviso todas las notificaciones.
¿Cómo sabe que hago boxeo? Tampoco es que lo oculte a propósito, pero no es el contenido que me gusta subir en redes. Precisamente por esto: la gente se cree que todos los que boxeamos somos unos bestias. ¡Y no es verdad!