La marca del psicópata Capítulo 89
81%

Capítulo 89

—¿Seguro que no quieres venir? —preguntó Ethan desde la puerta de la cabaña.

—Estoy agotada —respondió Maddie.

—No me sorprende. Vuelvo en una hora. ¿Quieres algo en especial?

—Vino. Un sauvignon blanc bien frío para poder dormir esta noche.

—Hecho.

Ethan la besó.

—¿Tienes tu pistola?

Maddie asintió.

—Arriba, en mi bolsa de viaje.

—Tenla cerca. Me quedo más tranquilo.

—Hemos venido hasta aquí para que no tenga que usarla.

—Hazme caso en esto, ¿quieres?

—Iré a buscarla. Vuelve pronto.

Otro beso y se fue.

Maddie lo vio subir al viejo Ford Bronco que Ethan guardaba en la cabaña y alejarse en la noche. El viento aullaba, y, por primera vez en semanas, al cerrar la puerta principal, sintió un leve frescor en el aire. La interminable ola de calor estaba llegando a su fin.

Echó el cerrojo y subió al dormitorio, donde su bolsa estaba sobre la cama.

Abrió la cremallera, sacó la Glock 45 del bolsillo interior y la llevó abajo.

Un relámpago iluminó las ventanas, seguido casi al instante por un trueno.

Oyó el silbido del viento en la vieja cabaña y el repiqueteo de las primeras gotas de lluvia sobre el tejado.

Cinco minutos después, el aguacero arreciaba.

Diez minutos más tarde, los árboles junto al lago se inclinaban hacia el este, luchando contra el viento furioso que arrastraba la lluvia.

Maddie se apartó de la ventana y se sentó en el sofá. Encendió el televisor y sintonizó las noticias locales de Duluth, esperando el pronóstico del tiempo. Dejó la pistola sobre la mesita auxiliar.