Capítulo 15
Nicole
Me. Ha. Colgado.
¿Quién se cree que es Evan?
Sigue siendo un trozo de basura, incluso ahora. He podido oír a Alice de fondo volviendo a casa. No me importa. Él no tenía por qué hablarme así.
Ningún hombre me habla con ese tono.
Quería que se reuniera conmigo en el bar cerca de su casa otra vez.
Se ha negado.
Vale, está bien, pero no me hables así. No me trates como si no hubiera sido la mujer con la que querías casarte en algún momento de tu vida. Yo significaba algo para él.
Todavía significo algo para él.
La vida que Alice tiene con él ahora mismo podría haber sido mía. Después de lo que hablamos ayer en el bar, pensé que podríamos solucionar algo. Obviamente, me equivocaba.
Después de que me colgara, he sacado mi anuario del instituto. He tardado un poco en encontrarlo.
En una de las muchas fotos tomadas durante aquel año, una de Evan y yo, bastante grande, ocupa el centro de una de las páginas. Me rodea el hombro con el brazo y me besa en la mejilla. Incluso puedo ver a su hermano pequeño, Tommy, de pie detrás de nosotros, observando.
La foto fue tomada en el primer partido de baloncesto en casa que tuvimos aquel año. Tanto Tommy como Evan jugaban en el equipo. Los dos estaban muy guapos con la equipación.
Sonrío al pensar en aquellos tiempos con Evan. Era un recuerdo agradable. A veces pienso en cómo habría sido mi vida si nos hubiéramos casado. Ahora, solo cuando mi vida profesional está a punto de implosionar y podría acabar en la cárcel, me doy cuenta de mis errores.
Debería haberme convertido en la señora Walker.
¿Qué más daba si hubiera estado sin blanca viviendo con un hombre como Evan?
Habría sido feliz. Toda la riqueza y las cosas bonitas que compro no significan nada para mí en este momento.
Solo cuando algo está a punto de quitártelo te das cuenta de lo poco importante que era en realidad.
Evan y yo podríamos haber tenido algo especial.
Y, sin embargo, me ha colgado.
Y, sin embargo, me dejó plantada en el bar anoche.
Pronto descubrirá lo mala decisión que ha sido esa para él. Con suerte, cambiará de opinión sobre lo que quiero.
Evan tiene muchos esqueletos en el armario que apuesto a que Alice no conoce. Estar prometido conmigo era solo uno. Me pregunto qué pensará Alice de su marido cuando lo sepa todo.
¿Sabe ella lo violento que puede ser? ¿Las cosas que ha hecho?
Más le vale a Evan tomar la decisión correcta la próxima vez, o si no...
Cojo el móvil y espero a oír su voz. Me enfurece que no contesten de inmediato, hasta que les escucho.
—¿Qué están haciendo ahora? —pregunto.
—Están dentro de la casa.
Suspiro. —¿Puedes ver el interior? ¿Qué están haciendo?
Hay una larga pausa. —Besándose.
Suelto el aire. Odio pensar en lo que harán después, hasta que la voz al otro lado del teléfono prácticamente lo confirma.
—Acaban de bajar las persianas.