CAPÍTULO 12 Indicios entre fotografías y notas
BLOQUE 1
La llave número cuatro no abrió ninguna de las primeras posibilidades que comprobó la policía.
No correspondía a los armarios del archivo ni a una taquilla de la estación. Tampoco estaba asociada a una caja de seguridad conocida.
La pista apareció después, a partir de un alquiler privado.
En las afueras de Burgos funcionaba un pequeño establecimiento de depósitos. Uno de los compartimentos estaba a nombre de Pablo Mena.
Elena Salcedo no llamó a Clara hasta que tuvo la autorización necesaria y dos agentes comprobaron que la llave encontrada en el bolsillo interior de Pablo abría aquel cierre.
Clara respondió al primer tono.
—¿Encontraron qué abre?
—Sí. Un depósito privado.
Clara miró a Adrián, que trabajaba frente a ella con varias reproducciones de la inscripción.
—¿A nombre de Pablo?
—Sí.
—¿Qué hay dentro?
—Todavía no lo hemos abierto.
—Voy.
—No.
Clara cerró los ojos.
—Inspectora.
—Clara.
—Si aparece documentación histórica...
—Si encuentro algo que necesite interpretación, los llamaré.
Elena colgó poco después.
Adrián continuó trabajando.
Clara lo miró.
—No vas a decir que tiene razón.
—La tiene.
—Cada día te pareces más a ella.
—No creo que eso le guste.
Clara sonrió apenas.
La relación entre ambos había cambiado desde la muerte de Pablo. No existía una confianza completa, pero quedaba poco de la distancia de los primeros días. Habían pasado demasiadas horas ante la misma piedra y alrededor de las preguntas dejadas por un hombre que ya no podía responderlas.
Adrián revisaba fotografías anteriores a 2017.
Clara preguntó qué buscaba.
—El primer paso que pudo llevar a Pablo desde una incisión hasta Fernando.
Pablo no había empezado con una colección privada.
Había empezado con una piedra y una fotografía donde aparecía un trazo que no encajaba con la inscripción visible.
Adrián colocó una imagen general de la sepultura junto a la fotografía de la incisión.
—Mira el escudo.
A simple vista no tenía nada extraordinario.
Precisamente por eso importaba.
Si alguien encontraba una letra anterior a la inscripción y quería averiguar qué persona pudo haber estado representada originalmente, uno de los caminos más razonables era estudiar la familia asociada a la sepultura.
Clara comprendió.
La F podía conducir a ciertos nombres.
La heráldica podía ayudar a decidir qué rama buscar.
Fernando no figuraba en genealogías posteriores, pero sí aparecía en documentación temprana.
Quizá Pablo necesitó algo más que la letra para saber dónde buscar.
Clara señaló el lateral de la sepultura.
—¿Y si otro elemento también fue modificado?
Adrián se acercó.
El escudo era la posibilidad más evidente.
No buscaron símbolos ocultos.
Buscaron señales materiales de intervención.
Clara estudió el relieve y encontró una pequeña discontinuidad en la bordura.
La profundidad no era completamente uniforme.
Una fotografía anterior, tomada con mejor iluminación, mostraba la misma diferencia.
Podía existir un retallado.
Todavía no sabían cuándo.
Adrián tomó las reproducciones de la libreta de Pablo.
Una anotación que hasta entonces había pasado casi desapercibida decía:
“No mirar solo letras. Armas también.”
Clara sintió que el recorrido de Pablo se volvía más comprensible.
Él también había estudiado el escudo.
Adrián explicó que Fernando y Diego compartían las armas principales de la familia, pero las distintas ramas podían utilizar elementos secundarios para diferenciarse.
La configuración visible era compatible con la rama asociada a Diego.
La pregunta era si siempre había sido así.
Si podían demostrar una modificación heráldica, la representación familiar de la sepultura habría cambiado no solo en las letras.
Y si esas alteraciones pertenecían a fases distintas, la historia material sería todavía más compleja.
Clara iba a llamar a Teresa cuando vibró su teléfono.
Era Elena.
El depósito ya estaba abierto.
Habían encontrado documentación de la Catedral.
No estaba allí la carpeta gris.
Tampoco la caja cuatro.
Había copias, notas, sobres y una pequeña carpeta rotulada “originales”.
Una de las fotografías contenía una anotación que Elena quería que vieran.
Esta vez podían ir.