Capítulo 12. Recursos Humanos
Laura Valdés recibió a Mara y Rubén en un despacho con vistas a la ría. Llevaba el cabello recogido y un pañuelo plateado doblado sobre el respaldo de la silla. Explicó que lo había usado durante la gala y ofreció entregarlo para su examen antes de que se lo solicitaran.
—Quiero colaborar en todo —dijo.
Conocía los fichajes agrupados, aunque los presentó como una irregularidad reciente. Sospechaba que Paloma retenía horas para ocultar un pequeño robo en nóminas.
—¿Pequeño comparado con qué? —preguntó Mara.
Laura no respondió a la comparación. Señaló a Brisa Sur como responsable contractual y aseguró que el hotel no decidía cuántas personas acudían cada noche.
Cuando Rubén preguntó por los nombres facturados, Laura dijo que las altas correspondían a Brisa Sur y que no conocía a cada trabajadora. Prometió remitir la última auditoría.
Admitió haber hablado con Noelia. La trabajadora pidió una reunión sobre turnos y Laura le indicó que esperara al final de la gala. Negó citarla en lavandería.
—A las once y media estaba en el salón Odiel, ante doscientas personas.
Sobre la mesa había un programa: Gala por un turismo sostenible. Intervención de Laura Valdés, 23:15.
Su nombre figuraba impreso junto al de Íñigo Montero, propietario del hotel.