CAPÍTULO XXII
En los momentos de soledad, Chae-yoon visitaba la cámara secreta donde tenía oculto a su hijo.
Hablaba con él, explicándole cómo debía gobernar en el sol después de que ella y su padre ya no estén.
—Pronto, mi amado —susurró ella—, la batalla por tu reino decidirá si este trono será una tumba o un legado.
Si he de caer, me aseguraré de que la historia recuerde que, aunque fui un monstruo, amé a este reino más que cualquier humano y ahora más que nunca deseo que sea un lugar donde puedas crecer y Reinar sin oscuridad.
Seo Min-Jin regresó de las montañas no solo, sino con una facción de Mudangs que portaban pergaminos de guerra y linternas de fuego sagrado. La alianza estaba formada.
El día del encuentro final llegó. El cielo se oscureció con un eclipse parcial que bañó a Hanyang en tonos violetas.
El Conde Le Vane entró al palacio no con una delegación, sino con un ejército de sombras que se materializaban desde los rincones más oscuros del patio.Los soldados del gabinete abrieron las puertas de par en par.
Chae-yoon se despojó de sus ropas ceremoniales. Debajo, llevaba la armadura de combate al igual que Yi-Jin. Salió del salón del trono, no como una sombra, sino como una Reina guerrera. A su lado, la Guardia Real fiel al Rey, se enfrentó a los invasores.
El choque fue una sinfonía de acero, magia y colmillos. Chae-yoon, impulsada por el recuerdo de su pacto de sangre, se lanzó hacia Le Vane. El Conde era poderoso, un inmortal de siglos, pero no contaba con la furia de una Reina que luchaba por el honor de un rey mortal.
—Este reino —gritó ella, mientras su espada chocaba contra los bastones del Conde—, este reino no es un festín, ¡es una dinastía eterna!
La historia de Joseon estaba a punto de escribirse con letras de sangre y luz de luna, y el mundo exterior pronto descubriría que, bajo el velo del aislamiento, se escondía el poder más antiguo y devoto que jamás hubiera pisado la península.
133Chae-yoon y Yi-Jin junto con su guardia real, y toda la ayuda que había traído
Seon Mi-Jin lucharon, sin descanso a capa y espada contra el ejército maligno esa noche incluso la luna estaba de su lado, corrió mucha sangre, sangreinogente y de todos los malignos.
Fueron cayendo uno a uno, cada vez quemoría uno de los del ejército de el conde, el Rey y la Reina tenían más poder.
El objetivo de ella era detener de inmediato al conde, La Reina le dio una orden a Min-Jin para que fuera a cuidar y esconder a su amado hijo. Ya que era su única debilidad en el momento.
Los dos Reyes se movían tan rápido como el viento de un huracán, al son de la oscuridad y ese pequeño rayo de luz que daba la luna, parecían blackflash, el ejército del Rey junto con el lograron derribar la mayoría de los oscuros, pero ella, La Gran Reina logró llegar directo al conde.
El conde ya debilitado porque su ejército no resistió, comenzó a verse tembloroso y en ese momento la Chae-Yoon llegó justo a su cuello, lo levantó con sus manos y lo acerco lentamente a su cara, puso el oído del conté justo al frente de sus labios y le susurró.
- Siempre pensé que era un monstro- Hasta que te conocí, y ahí entendí que un monstro no ama, no escucha y es egoísta, no hace nada por los demás sino por si mismo, su único interés es saciarse de poder y vanidad.
Tengo que agradecerte por demostrarme que no estaba ni cerca de ser la mitad de monstruo de lo que eres tú y que jamás conocerás el amor ni la luz porque me voy a encargar de hacerte pagar todo el daño que haz hecho en siglos, y por cada víctima, pueblo y ciudad que destruiste te haré sufrir, sentirás en carne viva lo que se siente el dolor, y me encargaré de liberar cada pueblo y provincia que tomaste a la fuerza.
El conde con los ojos a puntos de explotar de la ira y el miedo, no encontraba nada que decir Y en ese momento ella, le mordió el cuello y absorbió casi toda su sangre pero dejándolo justo con la sangre para que viviera pero completamente debilitado, en agonía y sin poder mover siquiera las manos.
El conde agonizando, lo llevaron a un calabozo que la Reina y El Rey habían acondicionado con magia y hechizos de los chamanes de la provincia para que el ahora Ex-Conde estuviera encerrado para toda la eternidad, donde se escuchaban todos los días gritos de desespero y lamento del mismo, ahora el solo deseaba que lo mataran pero ella decidió beber de su sangre día a día pero no matarlo para que sufra las consecuencias de sus actos inhumanos,
La Corona de Sangre y Luna-El Eclipse de las Verdades Ocultas 135
Los grito del ex-conde poco a poco se fueron dejando de escuchar en los pasillos del calabozo la Reina y el Rey se encargaron de ser los verdugos de el.
Poco a poco le fueron devolviendo sus tierras a aquellos campesinos que habían sido extorsionados por los oscuros malignos, devolvieron los privilegios a cada una de esas provincias que habían perdido los beneficios de cosechar y de cazar.
Resulta que no solo estaba volviendo la luz y La Paz al Palacio de Changdeokgung, también estaban mejorando los pueblos cercanos, las provincias vecinas fueron beneficiadas por la guerra ajena, Yi-Jin y Chase-yon dieron conocer a su pueblo al futuro heredero.
Ya sin temor alguno ya que después de todo eran amados tal cual eran, sabían que a pesar de ser vampiros inmortales, no le harían daño a su gente.
La provincia fue agradecida con los reyes, eran recibidos con amor, sus súbditos les llevaban regalos a diario al palacio. Ya por fin todo volvía a ser lo que ellos siempre habían soñado, gente amada por sus Reyes y sobre todo Reyes amados por su pueblo.
-La armonía al fin reinó, Reinó el amorEl sacrificio de los Justos, tiene su recompensa, actuar con equidad, imparcialidad y razón, dándole a cada persona lo que le corresponde o merece.
Es un valor moral fundamental que busca el respeto a los derechos de los demás y la armonía en la convivencia, actuando sin egoísmo ni prejuicios.