Epílogo extra
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Tres años después
Luz:
¿Alguien puede hacer de canguro de las gemelas el próximo sábado? Aarón y yo queremos ir al cine y antes de decírselo a la canguro queríamos sabes si os apetecía a vosotros.
Aarón:
Tenéis que reconocer que es un planazo.
Yo: ¡Nosotros! Que se vengan a dormir a casa. Ya hemos terminado de montarles su habitación.
Mamá:
Joder, hija, para lo que te interesa sí que respondes rápido.
Papá:
Pues a la próxima nos toca a nosotros.
Yo:
No, si yo soy más rápida.
Luz:
Luna, mándame foto de la habitación para ver cómo ha quedado.
Eliot:
Buah, van a flipar. Le he hecho una cabaña a Estrella llena de libros y le he montado un circuito de carreras a Luna.
Aarón:
Ya mismo podremos irnos de vacaciones solos, cariño.
Luz:
Me temo que sí, porque no van a querer salir de esa habitación.
Yo:
Para eso tienen una tía rica.
Rosario : Además, yo voy a hacer el pastel favorito de cada una.
Virtudes:
Y yo cocinaré macarrones con queso para Luna y patatas con huevos fritos para Estrella.
Fermín:
Yo he preparado la obra de teatro que querían hacer la última vez que se quedaron.
Mamá: Así no hay manera. No van a querer quedarse nunca en casa, Antonio.
Yo:
Mamá, papá, venid a cenar y cuando las metamos a dormir os marcháis. Así pasamos la tarde y parte de la noche todos juntos.
Papá:
¡Hecho! Fermín, te escribo por privado para pedirme un papel en esa obra.
Aarón:
Me lo veo venir…
Luz:
Es que me parece un plan mucho más chulo, cariño.
Aarón : Lo sabía.
Luz:
Pero si tú prefieres ir…
Aarón:
¿Y perderme todo eso? ¿Estás de broma? Me pido ser el malo en la obra de teatro.
Papá:
Ese soy yo. Te toca ser la princesa.
Aarón:
Vale, pero me niego a ponerme purpurina, que luego no hay manera de quitármela.
Papá:
Eso díselo a tus hijas.
Aarón:
¡MIERDA!
Yo:
Me encantan estas reuniones familiares, menos mal que tiré una de las habitaciones para hacer el salón más grande. Así cabemos todos.
Eliot:
Cariño, estoy convencido de que las hubieras hecho igual, aunque no pudiéramos movernos.
Yo:
Pues también es verdad.
Eliot:
Me encantará verte lleno de purpurina en el partido del domingo.
Aarón : Tú cállate, que en esta obra hay dos princesas y la otra vas a ser tú.
Eliot:
No sé para qué hablo. Y digo yo, ¿las princesas no pueden ser las niñas?
Fermín:
No. Estrella me pidió ser el dragón y Luna la bruja.
Aarón:
Si es que son dignas sobrinas de su tía.
Yo:
Las adoro.
Aarón:
No imagino por qué.
Yo:
Tengo el mejor aquelarre del mundo.
Aarón:
Lo tienes, lo tienes.
Papá:
Bueno, familia, me voy a pasear a Canela y a nadar. Nos vemos el sábado por la tarde.
Virtudes:
Me temo que tendré que cambiar el menú.
Yo:
Virtudes, no cocines nada, ya pediremos algo para cenar.
Virtudes:
Me vas a decir que es lo mismo comer cualquier cosa refrita de esas que pedís a que yo prepare unas buenas croquetas con ensaladilla rusa y tortilla de patatas.
Aarón:
Lo mismo no es, desde luego.
Yo:
No quiero que te pases toda la tarde en la cocina.
Virtudes:
Como si tuviera muchas más cosas que hacer. Además, Fermín y Rosario vendrán a ayudarme.
Fermín:
Ah, ¿sí?
Virtudes:
¿Tú no querías aprender a hacer croquetas?
Fermín:
Cierto, nos vemos en tu casa por la tarde.
Virtudes:
Veníos a comer.
Yo:
Venid a comer a nuestra casa y así me enseñas a mí también, Virtudes. Venga, comemos Virtudes, Rosario, Fermín y nosotros dos y cenamos todos juntos.
Aarón:
Cuñadita, que te conozco… Espero que llegue alguna croqueta a la cena.
Yo:
No cuentes con ello.
Papá:
Me equivoqué.
Luz:
¿Qué quieres decir, papá?
Papá:
Que al meteros a todos en el grupo debí dar a la opción en la que solo yo pudiera hablar. No hay manera de que os calléis, coño.