La campana sumergida 169 Residencia San Benito, 23 de diciembre, 1700
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169 Residencia San Benito, 23 de diciembre, 1700

Entraron los dos: ella de uniforme, porque le pareció que aquello merecía uniforme, y Gaspar con la camisa buena.

Sebastián Marín estaba junto a la ventana, con la manta en las rodillas.

Gaspar se puso en cuclillas delante de su padre y le cogió las dos manos.

—Papá. Ha venido la teniente a decirte una cosa.

El viejo la miró sin reconocerla, como la primera vez.