114 Puesto de Cazalla, 1 de diciembre, 1000
El abogado de oficio llegó a las diez. La primera declaración duró once minutos y fue toda de negativas.
No sabía nada del veneno. No conocía esa bolsa. No había bajado a la ensenada en su vida.
—Su ADN está en el nudo de la bolsa —dijo Adela.
—Pues alguien cogió una bolsa de mi casa.
—Y sus botas tienen el tacón cambiado por el mismo zapatero que le cambió el tacón a Tano Escamilla.
Kiko se puso muy quieto.
—Yo quiero hablar con mi abogado —dijo.