104 Cazalla de la Sierra, 24 de noviembre, 1100
—Sirve para dos cosas —dijo Adela—. La primera, para que un juzgado de lo civil se pase quince años estudiando si el título de la Dehesa de la Umbría nació de un fraude.
—¿Y la segunda?
—Para que un fondo de inversión que está pagando catorce millones de euros por esa finca lea la palabra «fraude» en un periódico y se levante de la mesa esa misma tarde.
Bermejo se quedó callado.
—Ahí sí hay motivo —dijo por fin.