103 Cazalla de la Sierra, 24 de noviembre, 0900
Faltaba una pieza: por qué el certificado no bastaba para nada y la lata sí.
Nunca se entregó.
—El libro de acuerdos del común —dijo Adela—. El registro de a quién pertenecía de verdad ese monte, con las firmas de todos los vecinos. Eso es lo que el cura metió en la lata.
—Y lo escondió donde nadie lo pudiera destruir —dijo Sonia—. En la iglesia que iban a inundar.