97 Cazalla de la Sierra, 21 de noviembre, 1300
No hizo falta llamar a la puerta de don Elías Manjón.
—Se ha caído esta mañana —dijo una mujer—. Lo ha encontrado la chica de la limpieza.
Adela subió los escalones de dos en dos.
El piso estaba revuelto: los cajones del aparador fuera, los papeles por el suelo, la caja de las fotos volcada.
No se cae así un hombre solo.