65 Cazalla de la Sierra, 5 de noviembre, 1000
Adela las abrió sobre una mesa de formica.
Atestado de once folios. Autopsia de cuatro. Doce declaraciones de puesto, todas idénticas, todas escritas con la misma máquina y con la misma frase: «no se percató de nada anormal».
Adela la levantó a la luz.
—Hola —dijo.