58 Cazalla de la Sierra, 3 de noviembre, 0900
Trinidad Marín Chacón, cuarenta y seis años, hermana de Gaspar, vino a declarar por su cuenta y sin que la citaran.
—Yo lo que quiero es que se sepa que la finca es de los dos —dijo—. Y que yo quiero vender y él no. Y que si él se ha metido en un lío, yo no tengo nada que ver.
—Nadie ha dicho que su hermano se haya metido en un lío.
—En este pueblo lo han dicho ya cuatro veces. —Trini apretó el bolso—. Nosotros ya tuvimos lo nuestro con esa familia. No pienso pasar otra vez por ahí.
—¿Con qué familia?
Trini se calló como quien cierra una puerta con el pie.