40 Universidad de Sevilla, 26 de octubre, 1110
—El cuerpo estuvo desde la noche del doce hasta la del catorce en un sitio caliente, abierto y bajo, con moscas volando —resumió Tinoco—.
Luego lo llevaron a un sitio alto, frío y en sombra.
Allí la colonización se paró en seco: tengo huevos nuevos de Calliphora vicina de menos de veinticuatro horas encima de larvas de tercer estadio.
Eso es un salto imposible en un cadáver que no se mueve.
Adela cerró la libreta.
—Doctor, ¿usted iría a un juicio con esto?
—Yo he ido con menos y he dormido bien.