32 Cazalla de la Sierra, 22 de octubre, 1100
Don Elías Manjón tenía ochenta y ocho años, un piso pequeño junto a la iglesia de la Consolación y una memoria de notario.
—Yo nací en La Umbría del Viar en el treinta y ocho —dijo—. Nos echaron en el cincuenta y tres. Nos dieron papeles, nos dieron poco dinero, y en el cincuenta y seis el agua tapó la iglesia con mi padre todavía discutiendo.
—¿La conoció a ella? ¿A Marisol Cabezas?
El viejo tardó en contestar.
—Vino tres veces. La última, el nueve de octubre. Me preguntó por la lata del cura.