Júlia y los Creadores. Cambiar o Morir 11 De viaje a la placa Petri #6
59%

11 De viaje a la placa Petri #6

—Para ya Evo me vas a hacer vomitar —contestó Júlia que había vuelto en sí al tercer zarandeo—. ¿Qué ha pasado? —preguntó desconcertada.

—Te desmayaste en el vuelo —aclaró Irn.

—¿Qué hacemos aquí? —preguntó Júlia mientras se incorporaba.

—Vamos a hacer otro viaje, pero tranquila, este va a ser más sencillo.

Júlia volvió a sentir ese nudo en el estómago que le apretaba sin piedad cuando debía enfrentarse a lo desconocido y, últimamente, eso pasaba bastante a menudo.

Irn mantenía en su semblante una sonrisa tranquilizadora mientras con su mano izquierda sacaba un recipiente redondo, estrecho, transparente y completamente vacío de su bolsillo.

A su vez extrajo del bolsillo contrario una pequeña herramienta de doble cara, con una fina y plana espátula en un lado y una diminuta cucharilla en el otro, se acuclilló y se sirvió del minúsculo cacillo para tomar tres muestras del suelo y depositarlas en aquel curioso recipiente.

—No entiendo nada, ¿eso es una Placa Petri? ¿Estás recogiendo muestras para cultivar las bacterias del suelo? —comentó Júlia ofreciéndole su ayuda.

—No las vamos a cultivar, irás con Irn al interior de esta placa para observar a los microorganismos en su ambiente natural —explicó Evolución.

—¿Y eso es un viaje más sencillo? —alucinó Júlia.

—Bueno es menos emocionante —dijo Irn.

—Pero ¡qué dices! ¡Esto va a ser espectacular! — exclamó Júlia que no daba crédito a las palabras de Irn.

—Yo me quedaré aquí —dijo Evolución.

A continuación, Irn redujo su tamaño hasta alcanzar la altura de Júlia.

Seguidamente la abrazó, alzó el vuelo y siguió disminuyendo el tamaño de ambos mientras caían en picado hacia la muestra que acababan de recolectar.

Evolución les concedió unos minutos para asegurarse de que ya estaban en el cultivo y, a continuación, accionó su Bonlurtzra , recogió la placa y atravesó el portal.

Antes de continuar, es necesario que me detenga en mi narración de esta historia y te lleve de vuelta a la Hermandad unos instantes.

Allí mismo se encontraba Karnaut , en sus quehaceres, esperando la vuelta de la Elegida.

Sí bien, cada vez que se cruzaba con algún Arte o un grupo de ellas, todas le avasallaban a preguntas y le insistían en por qué todavía no se había celebrado esa fiesta que prometió, para conmemorar el grandioso momento en el que Júlia fue confirmada como alma limpia por Naturaleza y el jardín de la Hermandad recuperó su esplendor.

Se encontraba intentando calmar a unas cuantas Artes en el recibidor cuando la gran roca Bonlur emplazada entre las dos escaleras del vestíbulo comenzó a brillar.

—Hola a todos. —Era Guía, su voz se extendió por toda la Hermandad y todos las Artes y huéspedes que no estaban en la entrada, se apresuraron a llegar para atender al Creador—.

Lamento comunicaros que Zitrra ha confirmado que el que creíamos que era Mecanos no es él.

—Todos allí empezaron a inquietarse y a murmurar sobre las nuevas noticias—.

¡Calmaos todos! Ahora mismo Zitrra se encuentra analizando minuciosamente esa chatarra para vaciarla por completo. Os mantendré informados.

La piedra se apagó, la indignación y las crecientes ganas de esa fiesta que no se celebraba fueron sustituidas por la congoja y la zozobra.

—No os preocupéis —trató Karnaut de levantar el ánimo—, en realidad, la captura de Mecanos no entraba en nuestros planes, todo sigue según lo previsto, Júlia cada día está más cerca de convertirse en la Elegida que todos soñamos, ahora id a descansar.

De forma simultánea a estos hechos, pero en la dimensión de los Creadores, Zitrra se mantenía ocupado en aquel micro universo donde tenía aislado a Mecanos.

Ya estaba seguro de que aquel metálico cuerpo se hallaba vacío y ya había dado el aviso a Guía de que habían errado al pensar que habían conseguido apresar a Mecanos.

En ese momento, cuando se hallaba concentrado examinando a fondo cada pieza de la armadura para vaciarla completamente y destruirla, sus manos empezaron a notar una fuerte oposición que aumentó su intensidad progresivamente hasta provocarle un gran temblor fruto de la fuerza que tuvo que emplear para resistirse.

Sus esfuerzos fueron en vano, ya que un fugaz rayo negro salió despedido del falso Mecanos e impactó sobre Zitrra, infectándolo.

Ese espacio hermético, que le era tan útil a Zitrra para contener cualquier amenaza oscura, tenía un inconveniente y es que, si se producía un accidente, como en aquel caso, ningún Creador que se encontrara en su dimensión podía percatarse del asunto a no ser que Zitrra diera la alarma.

No fue el caso. La oscuridad se apoderó del roumitzrar y con un gran pulso de rou , destrozó el cuerpo metálico y deshizo el espacio aislante.

Uor detectó aquel acontecimiento y acudió a Zitrra para comprobar que todo andaba bien.

Allí se encontró con él y ambos conversaron con naturalidad, Zitrra parecía actuar como de costumbre, pero mintió a nuestra madre sobre lo que había ocurrido.