8 Los Natura #3
Ella le miraba con tristeza y preocupación, le acariciaba tiernamente su mejilla derecha y se levantaba dispuesta a abandonar su alma. Cerraba de nuevo sus ojos y reaparecía en el templo, donde los abría y mostraba su expresión de desazón a Naturaleza.
— Thrithri , lamentablemente Throuran no podrá seguir con sus responsabilidades —aseguraba Energía.
—¿Cómo dices? ¿Qué has visto? —formulaba Naturaleza afectada.
—La oscuridad le aterra, tiene mucho miedo y no sirve de nada presionarle —esclarecía Energía—. ¿Se te ocurre alguna alternativa? —preguntaba angustiada.
La reproducción se paró de súbito, sorprendiendo a Evolución, que se giró hacia Júlia y la vio ejecutando el movimiento con el que se detenían las imágenes.
—Una tontería que se me acaba de ocurrir —dijo Júlia cuando Evolución se percató de que había sido ella la que había interrumpido la historia—. ¿Hablan mi idioma? —preguntó con gesto de desconcierto.
—Yo lo escucho en el mío —contestó Evolución.
—¿En serio? —dijo Júlia confundida.
—Sé que este tipo de roca de Lanyur tiene grabado un fragmento de algún acontecimiento pasado y también sé que quién lo ve lo interpreta en su propio idioma, pero no te podría decir por qué —aclaró Evolución pensativo.
—Empiezo a pensar que debería haberme traído una libreta —dijo Júlia algo aturullada.
—No te preocupes por tu memoria —dijo Evolución, quién pretendía darle ánimos a Júlia.
El Creador alzó su mano para reanudar la historia, pero rápidamente Júlia repitió el movimiento para volver a pausar la reproducción.
—¿A qué te has referido? —preguntó preocupada.
—Lo digo por la ambrosía. Lograrás penetrar en cualquier recodo de tu memoria y conectarás hasta con el más profundo de tus recuerdos —explicó Evolución.
—Tú también la llamas así ¿no? —dijo Júlia con una sonrisa—. Pero no estoy segura de querer volver a beber.
—Háblalo con Karnaut , pero tampoco te pasó nada.
—Júlia se quedó un instante con gesto inseguro, pero Evolución reanudó la historia y ella volvió a fijar su atención en la pantalla.
—Tengo una idea, aunque no sé si será posible —decía pensativa Naturaleza.
—Adelante Thrithri , ilústranos —decía una persona musculosa de voz grave que aparecía de repente tras Naturaleza.
—Debo decir… —Otra desconocida, pero más despreocupada, voz hablaba tras Energía sobresaltándola— Que no tenemos mucho tiempo.
—Mi hermano tan oportuno como siempre —decía la primera voz.
—Ellos son Universo y Tiempo —aclaró en un susurro Evolución a Júlia al ver su cara de desconcierto.
— Bonlur , Lanyur , ¿qué hacéis aquí? —preguntaba Energía.
—Es cosa mía, me adelanté —esclarecía Tiempo.
No te imagines al Tiempo de ese ídem con su plomiza gabardina y el elegante sombrero.
Las formas terrenales de los Creadores adoptan apariencias que se adecuan con la época, y en aquel momento vestía un chaleco confeccionado con hojas secas de distintos tonos marrones sobre unos rudimentarios pantalones de lino color café; además, sus gafas no eran relojes analógicos sino de sol.
Y bueno, a Universo ya lo conocerás, pero el de aquel entonces iba ataviado en un poderoso peto de combate que solo le cubría el pecho, dejando al descubierto sus hercúleos abdominales.
— Thrithri explícate de una vez, y espero que valga la pena, mi hermano me dijo que era importante —decía Universo con su pesada y profunda voz.
—De acuerdo, había pensado en nombrar a algunos humanos guardianes de los animales, podemos concederles ciertos dones y…
—¿Dar la responsabilidad de un Creador a una creación? ¡Te has vuelto loca! —exclamaba Universo interrumpiendo a Naturaleza.
—Te recuerdo que ya ha habido antecedentes —comentaba Tiempo en tono apacible mientras Universo le miraba enfadado.
—Sí, y tampoco estuve de acuerdo. ¿Qué pasó? Que la violencia de los humanos se materializó en un nuevo Creador. ¡Estupendo! —gritaba sarcástico Universo.
—Basta ya, siempre estáis igual, desde el principio de los tiempos —decía Energía con seriedad.
—Desde el principio de mí —susurraba Tiempo acercándose a Universo.
—¡ Lanyur ! —exclamaba Energía. Universo le dio un leve empujón, pero Tiempo mantuvo su postura relajada y afable.
—Esto es muy serio. Todas las criaturas de este planeta pueden estar en peligro —decía con inquietud Naturaleza—. Arhzlin ha destruido muchas vidas, algunas únicas, Zoo y yo tomamos la decisión de exiliarle.
Tiempo carraspeaba para conseguir la atención de todos.
—Me temo que es más grave de lo que crees. —Todos miraron preocupados a Tiempo—. El exilio de Arhzlin solo fortalecerá la lealtad de sus seguidores.
—No es necesario ver el futuro para percibir esa consecuencia —pronunciaba Universo con escarnio.
—Lo que tú no sabes es que madre acaba de extirpar de la energía de Zoo la parte que representaba al ser humano —recriminaba Tiempo a Universo mirándole con el ceño fruncido—.
«Cuando yo acabe de hablar, Zitrra avisará a Universo de que la esfera negra ya está con Arhzlin ».
—Tiempo acababa de lanzar una de sus predicciones al aire, apartando la vista de Universo y mirando hacia la nada.
Universo sí mantuvo sus ojos fijos en Tiempo, llenos de odio, mientras Naturaleza y Energía le miraban alarmadas.
—Zitrra me está llamando, esperad un segundo, ahora vuelvo. —Universo se desvanecía.
—Un momento —interrumpió Júlia alzando la palma de su mano—. ¿Quién es Zitrra?
—Zitrra es el único mitzrar capaz de convertir su mitz en rou —contestó Evolución como si la respuesta fuera obvia; pero dejó a Júlia tan confundida que se le cayó la mano y la reproducción continuó.
Universo aparecía de nuevo en la imagen y fulminaba con una torva mirada a Tiempo, manteniendo sus puños apretados tan fuertes que las venas de sus fornidos brazos palpitaban.
—Tiene razón, me lo acaba de confirmar Zitrra — mascullaba Universo con resignación.
—Entonces, ¿Qué decís? —preguntaba Naturaleza.
—Por mi perfecto —contestaba Tiempo, manteniéndose impasible ante la inquina de Universo e ignorando que él seguía sin estar convencido de que la idea de Naturaleza fuera una buena solución.
—Propongo algo —decía Energía—. Elijamos a tres humanos que protejan a los seres de la tierra, el agua y el aire. Naturaleza les dará los dones que ella crea necesarios y cada uno de nosotros otorgaremos un único don a cada humano.
—¿Solo tres? ¿No se multiplicarán como las Artes? — preguntaba mordaz Universo.
—¡No! Bonlur , deja de molestar y decide —ordenaba Energía.
—Accedo —asentía Bonlur con los dientes apretados.