2 El primer día #2
—No lo sé muy bien —dijo Júlia que seguía apenada—.
Supongo que nos aferramos a lo que tenemos y seguimos el refrán de «mejor malo conocido que bueno por conocer» y nos conformamos, y los pocos que se manifiestan solo consiguen algunas reivindicaciones o usan la violencia perdiendo la razón de sus motivos y convirtiéndose en los malos.
—Te advierto que eso va a cambiar pronto, y no creo que os guste. Además ¿qué tontería de refrán es ese? Lo bueno es mejor que lo malo siempre —afirmó Evolución.
—Ya, Evolución, quiere decir que seas prudente — explicó Júlia.
Giró su rostro para mirar a Evolución. La desazón que había mostrado al hablar de la situación de tu mundo quedó oculta bajo una mueca de inquietud.
—¿Y eso que has dicho? ¿Qué va a pasar? —interpeló Júlia preocupada.
—El ser humano está enfermando este planeta, explotáis sus recursos sin control, comercializáis con cientos de especies, os lucráis con el malestar y la esclavitud de animales y plantas, ni siquiera cuidáis correctamente al ganado del que os alimentáis, más bien lo torturáis, cuando deberíais mostrarle respeto y agradecimiento por nutriros, sin hablar del uso de diferentes bestias simplemente por ocio.
—Evolución se mostraba molesto y furioso—.
Pero no conformes con el maltrato y el sufrimiento de la biodiversidad, también dañáis los ecosistemas directamente, provocando incendios o talando masivamente bosques y selvas, e indirectamente con vuestras industrias, provocando un cambio a nivel global.
—Todo eso lo sé, pero no se puede hacer nada —dijo Júlia consternada—, todo lo mueve el dinero.
—Siento decirte que si no cambiáis me temo que la humanidad desaparecerá, es muy peligrosa, y sigue siendo una puerta para que entre la oscuridad —manifestó Evolución severo señalando a Júlia con el dedo.
La chica frunció el ceño y separó su cuerpo de Evolución, que bajó el dedo y suavizó su expresión al percatarse de que había sonado un tanto amenazante.
—No he entendido muy bien eso último, pero ¿estás diciendo algo así como que va a venir el apocalipsis? — Evolución soltó una carcajada.
—¿A cuál te refieres? Tengo entendido que los humanos no paráis de darnos nombres y adorar obras de Tzramitz y Leamitz sin conocernos realmente.
—¿Quiénes? —preguntó Júlia descolocada.
—Son Artes, Escultura y Pintura, ya los conocerás — respondió Evolución.
—Vale… —contestó Júlia perpleja—. Aparte de la versión del cristianismo, pocos finales del mundo conozco, ya sabes, lo de los cuatro jinetes y todo eso.
Evolución se echó a reír de nuevo. Júlia hizo un mohín y el Creador recuperó la compostura antes de continuar.
—Hace ya mucho que los «jinetes» están entre la humanidad, lo acabo de decir: hambre, guerra, muerte y las enfermedades, que representarían la peste —reiteró Evolución—.
Esta historia no se acerca ni un poco a lo que os pasará de verdad.
En fin, hay que lograr no llegar a eso —concluyó Evolución con vehemencia.
—¿Qué puedo hacer yo? —preguntó Júlia que comenzaba a ponerse nerviosa.
—Tú serás un símbolo, y también una nueva Natura.
—¿Cómo un símbolo? ¿Y qué es eso de nueva Natura?
Evolución dedicó una sonrisa a Júlia, le gustaba que mostrara interés.
—En la historia de la humanidad hay muchos símbolos de revolución, dejémoslo en evolución solo —puntualizó Evolución, aunque no creas que intentaba hacer una broma—.
Tenéis figuras como Marianne, Jesucristo, Tío Sam, Katniss…
todos estos personajes, reales o no, representan una idea y el resto de las personas son influenciadas por ellos, creo que pasa mucho en las ¿redes sociales? —formuló Evolución inseguro.
—Sí, son los «influencers» —confirmó Júlia.
—¡Anda! ¿Tienen algún poder? —preguntó entusiasmado Evolución.
—Más o menos, pero no creo que sea el tipo de poder que te imaginas. Por cierto, de los personajes que has mencionado, ¿quién es Katniss?
—Popularmente la llaman sinsajo.
Ahora fue Júlia la que se tronchó de risa, poco le faltó para caerse del banco en el que estaban sentados.
—Eso es un personaje inventado de una novela — aclaró Júlia entre carcajadas.
—Perdón, a veces no sé distinguir —se disculpó Evolución llevándose la mano a la nuca.
—¿Creías que juntábamos a gente en un estadio y les hacíamos matarse entre ellos? —Júlia no podía parar de reír.
—Me lo contó Karnaut , pero no mencionó que fuera ficción. Me alegra saber que en realidad no pasó nunca. Sinceramente, no me extrañaría nada.
Júlia asintió a su comentario, expulsando las últimas risotadas antes de reponerse y retirándose las lágrimas que le habían humedecido los ojos de tanto reírse.
—¿Quién es ese tal Karnaut ? y ¿qué es un Natura?
—Enseguida le conocerás, en cuanto a la otra cuestión
¿Por dónde empiezo? —dijo Evolución retóricamente frotándose la barbilla—. Cuando se creó Naturaleza…
—Espera un momento. ¿Cómo se crea un Creador?
—preguntó Júlia sorprendida interrumpiendo a su interlocutor.
—A ver, Júlia, los Creadores no tenemos cuerpo físico. En realidad, somos grandes masas de energía que puede interaccionar con diferentes elementos, ocho en total, y esta interacción es la que determina los dones de cada Creador. La energía de los Creadores se puede dividir, combinar o extirpar…
Júlia detuvo nuevamente a Evolución levantando el dedo lentamente, como si se tratara de una alumna que pide la palabra durante una clase. Este asintió divertido invitándola a hablar.
—¡Ocho elementos! —exclamó Júlia sorprendida.
—Sí, eso mejor te lo contará Torth . Bien sigamos, cuando se creó Naturaleza, fruto de Vida, Tierra y Agua… pensándolo mejor, esta historia también te la contará Torth .
—¿Quién es ese tal…? —Júlia se detuvo porque no sabía pronunciar el nombre que acababa de decir Evolución.
—Le puedes llamar Guía —esclareció Evolución.
—Un nombre mucho más fácil. ¿Quién es ese Guía? —preguntó Júlia confundida.
—Claro, no se pueden hacer las cosas así, necesitamos mucho más tiempo —dijo desesperado Evolución, llevándose las manos a la cabeza.
Justo en ese momento una luz brillante salió del bolsillo del pantalón de Evolución. Él la extrajo y apareció ese sol verde que hablaba. Ahora ya sabes que se trataba de otra piedra de Bonlur .
—Hola, Júlia, siento presentarme así, yo soy Torthwezhuor , Guía, quién vigila la vida, soy hijo directo de Lanyur a quien llamáis Tiempo, mi energía proviene de la suya.
Discúlpanos también por desvelar nuestra existencia de esta manera, sé que tienes muchas preguntas, entiende que no tenemos mucho tiempo, por ese motivo Evolución está tan neurótico, espero conocerte pronto.
Cuando Guía dejó de hablar, la piedra dejó de emitir luz.
Evolución se fijó en que la chica miraba curiosa la piedra y le explicó que era muy parecida a la que habían utilizado para desplazarse, aunque esa en concreto solo transportaba el sonido.
Acto seguido, volvió a guardarla a buen recaudo en su bolsillo.
—Siempre es tan ¿misterioso? —preguntó Júlia con gesto de incomprensión.
—Sí —respondió Evolución resignado—, no sé porque le llaman Guía, a veces, más bien confunde, pero Tiempo es mucho peor.
—Creo que me va a estallar la cabeza —expresó Júlia comprimiendo sus sienes.
—Pues aún no sabes nada. ¡Bien! —exclamó Evolución dando una palmada ¿Por dónde íbamos?
—Cuando se creó Naturaleza… —señaló Júlia.
—¡Ah sí! ¡Los Natura! Cuando surgió la vida en el universo —una preciosa historia que ya te relataré—, este planeta demostró tener la capacidad de hacer nacer muchas criaturas, especies las llamáis vosotros, una gran cantidad de organismos vegetales y animales surgieron y los Creadores Superiores decidieron concebir a una nueva Creadora para protegerlas: Naturaleza.
Pero fue tal la biodiversidad que siguió brotando que Naturaleza decidió separar su energía, en otras palabras, tener hijos, para poder abarcar la enorme variedad de seres que se desarrollaban en la Tierra.
A uno de sus hijos, lo llamó Zoo y le dio la responsabilidad de las vidas animales, entre ellas, el humano.
Arhzlin , más conocido como Anthropos, fue el primer humano, pero pronto se convirtió en un Creador oscuro, para que me entiendas, un dios malvado —a Júlia se le iban abriendo cada vez más los ojos, daba la sensación de que estaba muy perdida, pero Evolución siguió con su disertación—.
Cuando Arhzlin se enfrentó a los Creadores de la Tierra, fue el evento más trágico que ha ocurrido desde Arhz ther Arhz —literalmente lo primero de lo primero, llamémoslo El Principio— y aquel terrible suceso se conoce como la Gran Guerra, Norzrougart , en gluboniano.
Arhzlin se convirtió en un Creador oscuro cuando aceptó a la oscuridad, otro de los ocho elementos, y esta aceptación de la oscuridad por parte de Arhzlin afectó mucho a Zoo, que tuvo que extirpar de su energía la parte que representaba al humano.
La oscuridad envenenaba al ser de Zoo a través de Arhzlin y le corrompía, por lo que se deshizo de ella, como una amputación.
—Madre mía Evolución, menuda historia, que lio. — Evolución le lanzó una mirada hosca.
—Naturaleza se divide en Zoo, el primer humano aparece, al tiempo este sucumbe a la oscuridad, Zoo se deprime y extirpa a Arhzlin de su energía.
—¡Gracias! Así me queda todo mucho más claro. Tanto en la entonación como en la expresión de Júlia, el sarcasmo era más que evidente.
—Continúo entonces. —Evolución no entendió la ironía—. ¿A dónde crees que fue a parar esa energía que se extirpó Zoo?
—¿Al primer hombre? ¿Arlin?