44 #2
Estaba casi lista para salir, me estaba terminando de retocar el maquillaje, lo que había comenzado con maquillaje barato que Jesse me había comprado había terminado como una adicción a Sephora en los últimos meses, trabajar en oficina me exigía verme de cierta forma y yo intentaba encajar en el estereotipo, me levantaba más temprano cada día para preparar mi maquillaje.
Una vez lista salí de la habitación en busca de Rick, estaba arreglado, aunque ya no se veía como hacía algunos meses, cuando estaba en forma y se veía muy apuesto, no podía evitar seguir pensando que era adorable, se levantó del sillón y caminó hacia la salida sin si quiera mirarme.
No lo entendía, pensé que ¿sería por qué le dije que quería llamar la atención de Jesse? ¿En realidad no me iba a decir nada? Justo la noche anterior me estaba mirando el trasero, me puse ese vestido porque lo resaltaba y sabía que le gustaría ¿lo habré molestado? Si era así, que se joda, yo estaba dispuesta a pasarla bien.
Subí al auto junto a él, se quedó en silencio prácticamente todo el trayecto, comenzaba a preguntarme si los avances que había visto eran únicamente imaginación mía ¿estábamos avanzando en retroceso? Íbamos para atrás como el cangrejo, era frustrante y no tenía paciencia.
Llegamos al café favorito de Juliana, ya todos estaban allí, incluyendo Jesse y su madre, en cuanto nos vieron Jesse se acercó a nosotros, saludó a Rick, pero su enfoque principal fue en mí, como lo imaginé se estaba volviendo loco de deseo cuando me vio, me hizo un cumplido al oído haciendo que Rick nos dejara solos.
- Amy, te juro que he cambiado, tienes que creerme. – dijo Jesse.
- Ese es el problema, que no te creo. – le dije.
- Pero es verdad, en estos meses no he estado con nadie más. – dijo y sus palabras solo me causaron risa.
- Jesse, no digas tonterías.
- Ese beso que nos dimos la última vez que nos vimos, sé que aún me quieres. – dijo.
- Ese beso fue un error, estaba muy triste y confundida, necesitaba consuelo y lo encontré en ti, no significa que tenga sentimientos por ti.
- Bésame otra vez y pruébalo. – me retó.
- Podría incluso acostarme contigo y no significaría nada, – él sonrió – tengo que irme.
Lo dejé solo, fui de inmediato a saludar a su madre y al resto de invitados, habían venido algunos de los amigos de la iglesia y personas con las que hacíamos trabajos sociales, minutos después recibí un mensaje de Clay avisando que estaban llegando, me aseguré de que todos estuvieran preparados y en cuanto entraron por la puerta gritamos: sorpresa.
Juliana me vio en primera fila, corrió a darme un abrazo primero que nadie, la felicité por su cumpleaños y le deje libre para que saludara al resto de los invitados, su esposo se acercó a mí y me dio un abrazo, en el oído me susurró “gracias” y luego me tomó de las manos para decirme unas palabras.
- Gracias por ser parte de la vida de Juliana, ella es una mujer muy sensible y la muerte de Bev le había afectado mucho, si no es por ti, ella no estaría así de feliz, te lo agradezco. – dijo Clay.
- Para mí es un placer. – le aseguré.
- Se que Rick es mucho más complicado, en cuanto salga de su ensimismamiento se dará cuenta de todo lo que has hecho por su madre y por él.
- No estoy esperando ningún reconocimiento. – admití.
Clay me sonrió y luego desapareció, aún era temprano, pero necesitaba un trago, me dirigí al área de bar y le pedí al bartender que me preparara una mimosa, se sentía bien que reconocieran mi trabajo, el problema era que también ponía presión en mí, tenía ganas de renunciar y por qué me decían cosas como esas estaba más decidida a quedarme.
Observé un piano en una esquina, negro, a diferencia del que tenían en la casa de los padres de Rick, él también tenía uno, pero más pequeño, el joven me entregó mi bebida, di las gracias y me acerqué al piano, comencé a recordar esa noche, la cena de despedida, no había escuchado a Rick tocar desde entonces, había pasado con su lector electrónico la mayor parte del tiempo.
Una mano sobre mis caderas me sacó del trance, Jesse, lo reconocí sin tener que verlo, cerré los ojos y reprimí las ganas de llorar, estaba abrumada, debería haber estado feliz y pasándola bien, en lugar de eso sentía que me faltaba el aire, porque Jesse me estaba tocando y no sentía nada, no era él quien me hubiera gustado que tuviera su mano sobre mí.
- ¿Quieres que toque para ti? – preguntó sobre mi hombro.
- No creo que sea permitido. – le dije girándome hacia él, estábamos muy cerca.
- Estoy seguro de que puedo convencer a quien sea que esté a cargo que me dejen tocar.
- Has lo que quieras Jesse, no me estoy muriendo por escucharte tocar.
Tome la flauta y la lleve a mis labios, tome la mitad de la mimosa de un trago y me alejé a paso rápido de él, seguí tomando durante todo el trayecto al baño y pude sentir la presencia de Jesse detrás de mí, llegué a la puerta y antes de que pudiera cerrársela en la cara ya había entrado detrás de mí.
- ¿Qué te pasa? – le pregunté – ¿Por qué me sigues?
- Eso es lo que quiero saber yo ¿Qué es lo que te pasa a ti? ¿Por qué me rechazas?
- ¡Por qué no estamos juntos! ¿Tú por qué crees? Tu terminaste conmigo Jesse, fuiste tú quien me dejó, tú me rompiste el corazón, tú me engañaste, me hiciste sentir que era mi culpa, porque no era suficientemente bonita o refinada, porque ¿Cómo es que me llamaste? Ah si, gorda, según tú, yo estaba gorda ¿y como ves que no quiero volver a sentirme así?
- ¿Es por eso aceptaste el trabajo con Rick? Para volverte más refinada.
- ¡No! No todo se trata de ti.
- Amy, malinterpretaste todo, no te estaba llamando gorda, solo me preocupaba por tu salud y no terminé contigo, te pedí un tiempo, ese tiempo ya terminó, quiero estar contigo de nuevo.
Se acercó a mi demasiado rápido como para que yo pudiera evitarlo, colocó sus manos alrededor de mi cuello y elevó mi rostro con sus pulgares para besarme, me atrapó sin darme un escape para respirar y estaba demasiado prendida para no corresponderle.
Besar a Jesse no se sintió como antes, seguía besando igual de bien, pero ya no sentía la misma pasión, ese beso se sintió como todos los besos que di antes de él, vacío, en ese momento no pude reprimir las lágrimas un momento más, porque, aunque él seguía estando guapo, sabía que no podría acostarme con él, antes de poder empujarlo lejos de mí, escuche la puerta abrir.
Rick nos observaba, se dio la vuelta de inmediato luego de disculparse, Jesse intentó volver a mí y yo me aleje de inmediato, ninguno de los dos fue detrás de Rick, aún teníamos mucho que hablar.