24.Parece una historia interesante.
Fue un malestar que los llenó de un momento a otro, ellos que esperaban a Hikaru, Shiki y los demás se quedaron estáticos.
—¿Sucede algo? —
—¡Hikaru! — los adultos en el lugar se volvieron a Nao, en ese momento todo tembló con tanta fuerza que todo empezó a fracturarse, en ese momento el sonido de una grieta.
—¡¡Que está pasando!!
—¡¡HIKARU, SHIKI!! — los adultos miraron a los más jóvenes, en ese momento ante los ojos de los padres de Miko desapareció todo el grupo de jóvenes.
—¡Mierda! — dijo Natsu antes de acercarse a Alec, Lilian tomó la mano de Mikaela en el mismo momento en que el sonido de un grito se escuchó junto con algo rompiéndose
—¡¡SAMARA!!!
—¡Ah, puta vida! — Jonny saltó por el agujero que quedaba ya que el borde de la terraza se había derrumbado y no era lo único todo se estaba derrumbando.
—¡Puta madre! — dijo Natsu antes de desaparecer con Alec en el momento en que el edificio bajo sus pies colapsó.
La próxima vez que ellos tocaron suelo estaban frente al puerto, aun temblaba,
—¿Dónde estamos? ¿Qué pasa?! — esa fue Samara, que era sujetada por Jonny.
—¡¡¡Hikaru, Shiki!!! — el grupo miró hacia el almacén, los adultos no dudaron en correr.
—Mamá — la voz de la mujer peli fucsia mirando al joven de ojos azules, Hikaru la miró, él no habló, sus piernas fallaron y ella se lanzó hacia delante — ¡Mamá! — gritó la mujer atrapándolo en ese mismo instante en el lugar había más personas que ante.
—¡¡HIKARU!! — Nao corrió
—¡¡SHIKI!! — Nao y Miko cayeron de rodillas, mientras que Meral lo abrazó evitando que ambos chicos lo tomaran.
—Tu…
—Me…Meriely — la mujer miró a Hikaru quien ahora tenía la cabeza apoyada en su pecho.
—Ma-má — Nao y Miko miraron a la mujer solo para ver que este lloraba — Mamá ¿Cómo? Tu…
—Me…
—Hikaru — el nombrado se volvió para ver a Nao y Miko sin dejar de despegar la cabeza del pecho
—N…
—Hikaru, Shiki — todos se volvieron hacia Sebastián que aun sostenía la lanza.
—Sebastián esa…
—Se…Sebastián — ese fue Shiki
—Shiki…
—Ven — el nombrado se volvió hacia Shiki, pero no se movió.
—Se… Sebastián — esta vez fue Hikaru, él no levanto su mano del pecho de la peli fucsia que lloraba — se…
Sebastían fue empujado, mientras la lanza fue sacada de su mano, nadie se dio cuenta, nadie podia moverse, Izanagi y Zy’vorn, no podían creer lo que ven.
—Hi-Hikaru — el nombre salió del pelilargo —Yo…
—E…stá bien — dijo Hikaru, eso fue todo, las rodillas de Sebastián se debilitaron, el sonido de estas golpeando el suelo.
—Hikaru, lo siento yo…
—¿Por qué no te curas? — esa pregunta hizo que la mujer que abrazaba al menor llorara aún más mientras suplicaba perdón.
—…
—…
El lugar quedó en silencio ante la pregunta de Hisoshi o casi, la voz de Meral ahogada en el cabello del albino no permitió que tal cosa pasara.
—Es…es la lanza de del destino — el grupo se volvió hacia el pelinegro que se acercó.
—¿Quiénes son ustedes? — Nao se puso de pie y lo miró, pero Zy’vorn lo ignoró, él caminó hasta estar frente a Hikaru y una llorosa Meral, Hikaru lo miró, en ese momento.
—Yo…
—Podemos discutir esto despues — todos se volvieron para ver a Natsu acercándose, el apartó a Nao y miró a Meral — deja que lo tratemos.
—No forma de tratarlo — Natsu miró al peliverde.
—¿Qué?
—Es la lanza del destino — Natsu miró a Zy’vorn que apretaba los puños mirando la lanza en manos de Lilian, — no hay forma de curarlo él…
—La hay — todos volvieron hacia James que miraba a Zy’vorn.
—No…
—Si.
—No le haré eso a mi madre — todos fruncieron el ceño.
—Lo llamas madre, pero ustedes hicieron eso — esta vez fue Alejandro molesto, acercándose y tomando el cuello o eso intentó, una cadena envolvió su mano, y luego otra; luego todos vieron como las cadenas salían del suelo y envolvían a Alejandro.
—Po… podrías no lastimar…lo — todos se volvieron para ver que Hikaru era quien había convocado las cadenas sus ojos estaban azules.
—Hikaru…
—Zy’vorn — el menor miró a su madre — Ha…zlo.
—Mamá tu no puede…
—No me importa.
—Pero…
—Hay… Bebés.
—…
—¿Q-Qué? — esa fue Meral, Hikaru la miró, y todos pudieron ver como el albino se llevaba la mano al abdomen
—U-Un mes — dijo mirando a Nao y Miko quienes palidecieron, luego a Zy’vorn — no quiero…
—Mamá…
—Hazlo Zy’vorn — todos se volvieron para ver a cinco personas más.
—¿Qué se supone que haremos? — interrogó Lilian.
—Lo que golpeo a Hikaru es la lanza del destino — dijo James— esa es la lanza que en otro universo usaron para matar a Cristo en la tierra.
— los ojos de todos se abrieron — si un dios es golpeado con esa lanza será como un mortal cualquiera, actualmente esa lanza golpeo el hígado y el estómago de Hikaru; no hay como salvarse para él, el hígado no se regenerara incluso si se trata como los humanos normales, no funcionará; lo único que queda es transferirle otro órgano; pero incluso así no se garantiza la vida, lo que necesita es un tipo de órgano que pueda mezclarse bien con su naturaleza, que el cuerpo no lo rechace y que se cure de una forma diferente a la humana o la de los dioses.
—Podrían usar…
—Nuestros órganos no sirven para ser donados — dijo una pelinegra, de ojos negros mirando a Hikaru — porque se volverá polvo al poco tiempo de abandonar nuestro cuerpo; los órganos humanos colapsarían por el poder divino del cuerpo de mamás; solo queda un ser que nosotros conocemos que podría solucionar esto, al menos uno que no haga notificar a los otros dioses sobre la existencia de nuestras madres.
—¿Por qué los llaman mamá? — ese fue Natsu
—¿Cuál es ese ser? — Nao ignoró la pregunta de su suegro, quiere primero que Shiki y Hikaru se salven.
—Se llaman Agriel, son demonios despreciados del inframundo, del mio, este tipo de demonio es despreciado porque se alimenta de carne humana, de belleza inigualable, se llaman Agriel porque él puede concederte el deseo que más anhela o eso te hace creer mientras estas en una ilusión, de hecho, está devorando tu carne; este tipo de demonio es algo que no tiene nada que los mate, ya que incluso ser asesinados por un arma como la lanza del destino puede solucionarse si él devora una moderada cantidad de carne humana, una vez alimentado él podría curarse; pero si hacemos eso y mamá esta embarazado se come…
—No — Hikaru llamó la atención.
—Mamá…
—Hagan el trasplante, usaré mi poder y mantendré los niños apartados, deben darme sangre.
—¿Sangre?
—Sí — dijo James apretando los puños.
—No podemos darle comida, solo sangre; hasta que nazcan los bebés, luego de eso debemos alimentarlo, hasta que tengan la fuerza suficiente para despertar.
—Dices que debemos…
—E…Entraré en coma — fue como un golpe sordo en el pecho.
—¿Qué? —
—Usa…ré gran parte de mi poder para salvar los bebés, lo hago ahora, una vez nazcan los bebés pueden darme alimento y esperar que me recupere.
—Entonces…
—Lix — el grupo vio a la pelinegra que estaba con un traje ella se acercó con sus tacones de suela roja caminado sobre la sangre en el lugar, sus ojos se aguaron.
—Más de diez mil de años, Mamás y cuando los veo se estan muriendo — los ojos de todos se abrieron.
—Ja. Cof — la sangre salpicó
—¡Mamá!
—Está bien — dijo Shiki, luego los ojos de Shiki se iluminaron en rojo; luego el cabellos empezó a volverse blanco, todos vieron como el cabello quedaba en dos tonos y los ojos se volvieron dorados, en ese momento múltiples hilos dorado se hicieron presentes.
—Chicos — todos miraron a Shiki — quiero que tomen un respiro hondo y aguanten la respiración por un momento.
—¿Qué?
—No…
—No tiene fuerzas para sostener el vínculo — el grupo se tensó
—¿Qué?
—Hikaru y Shiki no tienen fuerza para seguir sosteniendo el vínculo por mucho tiempo, así que va a entregarlo.
—¿Qué?
—No, moriré…
—Nao — ese fue Hisoshi — si ellos no entregan el vínculo moriremos y luego ellos lo harán; no va a soltarnos del todo; solo una parte — dijo mirando a Sebastián — Hikaru y Shiki no pueden sostener el vínculo y ellos deben concentrar su fuerza en mantenerse vivos y proteger los bebés.
Sebastián no entendía, él todavía estaba aturdido, la imagen de él atravesando a Hikaru con una maldita lanza no abandonaba su cabeza.
—Sebastián — el levantó la mirada para ver a Hikaru — estamos… Bien.
—Se estan muriendo, yo…
—Se…Sebastián — ese fue Shiki — recuerda, es…este es el orden.
—¿Orden?
—En que deben nacer los bebés. Shiro, Eiji, Mika.
—¿Eh?
—Inicio, preservación, destrucción — los ojos de todos se abrieron.
—¿Eh?
—Los bebés en su vientre representan eso — dijo Lixny.
—Pero…
—No hay tiempo — Shiki, en ese momento un jadeo y todos vieron como un grillete dorado rodea el cuello de Sebastián, que se llevó las manos a su cuello al sentir que algo lo envolvía.
—Zy’vorn, trae un Agriel — dijo Lixny acercándose a Hikaru y Shiki.
—Necesitamos llevar a mamá a un lugar donde podamos hacer una cirugía — justo en ese momento un ruido sordo y todos se volvieron para ver que Sebastián había caído inconsciente sobre el suelo ensangrentado.
—¡Sebastián! — Taro corrió hacia su novio, todos podían ver el grillete, ahora se sentía diferente, no pudieron evitar sentir como su preocupación por ver a Sebastián desmayado en el suelo sobre tanta sangre les golpeaba el pecho con demasiada fuerza, pero aún no podían moverse; ahora se sentían divididos, los chicos miraron entre Sebastián inconsciente y Shiki junto a Hikaru que tenían la mano en su abdomen, ahora había dejado de hablar, pero Meral no había dejado de abrazarlo, aunque ahora estaba callada;
Un peliverde de piel bronceada se acercó y se inclinó frente a su hermana menor.
—Meral; suéltalos, debemos llevarlo — Meral lo miró
—Yo… No sabía
—Lo sabemos, nadie lo hacía; ahora suéltalos — dijo Lixny a su hermana.
—El…
—Estarán bien luego de la cirugía — el grupo miró a Hisoshi por fin pudo moverse, tenía los ojos iluminados cristalinos por las lagrimas sosteniendo con fuerza la mano de Akira, necesitaba concentrarse; no era momento de perder el control con Shiki y Hikaru en esa condición.