Inmortales: El nacimiento de un individual 23. Mamá
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23. Mamá

Pasó un total de un mes desde la llegada de Shiki, y no solo él, Makio, Sao, Seiyiru, Niko y Hitana se adaptaron muy bien a la vida en la familia.

Para sorpresa de todos quien hizo el papeleo no solo fueron Lilian y Natsu; Marcela y Jonny también lo hicieron, al final los Miya pasaron a ser Hitana, Makio y Niko Yagami; mientras que Sao y Seiyiru eran ahora Lara.

La verdad Lilian estaba emocionada con la idea de una hija, porque al parecer que Shiki y Hikaru no contaban.

Durante el mes; Hikaru, Shiki, Nao y Miko se volvieron bastante físicos; en donde la familia al inicio pensó que terminarían con la mansión y el bosque destruido; pero no fue así.

Resulta que la destrucción de Matsumoto era más que todo porque Shiki despertó aturdido y perdió el control al no estar preparado a la gran cantidad de placer que literal lo despertó como si hubiera sido un rayo que caía de golpe mientras dormía.

—Me iré de casa. — la mesa quedó en silenció, las cuatro personas miraron al menor de la casa.

—¿Qué? — interrogó Mikaela, era una mujer de cabellos negros corto y ojos marrones; Miko la miró.

—Me iré.

—Pero tienes dieciocho, ¿Qué hay de la universidad? — interrogó Alec, el hombre de cabellos castaños y ojos grises.

—Solucionaré eso por mi cuenta, y como dices papá; tengo dieciocho, ya soy mayor y puedo irme. — Miko miró a su padre, el hombre frunció el ceño.

—Yo… ¿Por qué, hicimos algo mal? — Miko pudo ver los ojos de su madre aguarse, sintió como si hubiera pateado una caja llena de cachorritos; él suspiró.

—No hicieron nada malo — dijo Miko — la verdad no les he dicho, pero tengo novios.

—…

—¿Novios? Como en chicos, más de uno, un chico y una chica, o más de una chica o…

—Tres chicos — dijo Miko interrumpiendo a su hermana mayor, la mujer enarcó una ceja — de hecho, ustedes conocen a uno es…

—Nao — dijo Mikaela enarcando una ceja, era más una confirmación Miko la miró.

——Si — Mikaela sonrio

—Amor, eso ya lo sabíamos — dijo la mujer como si fuera lo más obvio — de hecho tu padre y yo teníamos una apuesta de cuando se iban a comprometer, renunciamos a nietos por tu parte desde que tienes diez años — Miko se enderezó.

—Debo decir que voy ganando — dijo Alec sonriente, Miko lo miró extrañado, el hombre se encogió de hombros — ¿Qué?

No eras muy discreto a tus nueve sobre tu favorito, ¿sabes?

— reveló Alec a su hijo — si estás pensando que porque te gustan los chicos vamos a echarte piensa otra vez, incluso si tienes más de uno, aunque por respeto a Nao, que es un buen chico, termi…

—Nao sabe que tengo otros dos novios — la familia frunció el ceño.

—¿Lo sabe? — interrogó Samara la hermana mayor.

—Sí, de hecho, él también está incluido, somos una relaciones de cuatro bandas, bueno de tres, ya que los otros dos son hermanos, somos más Nao y yo con ellos y nosotros— dijo Miko.

—Que confuso — dijo la chica con el ceño fruncido.

—No conozco a estos terceros— dijo la madre, Miko apretó sus palillos.

—Hikaru y Shiki son algo especial — dijo Miko

—¿Hikaru y Shiki? — interrogó Alec mirando a su hijo.

—Si, sería difícil presentarlo ya que ambos presentan una condición biológica bastante, extraña y única.

—¿Biológica?

—¿Entonces, piensas que no aceptaremos a tus novios por ser extraño y por eso te vas?

—No — dijo Miko suspiró — Aunque sé que tal vez ustedes adoren a Hikaru y por ende a Shiki, pero ese suele ser el problema, las personas que suelen verlos y no tienen una fuerte voluntad, hacen locuras; por eso su familia no los deja salir solos de casa — dijo Miko.

—¿Qué clase de locuras? — interrogó Alec, Miko lo miró, luego suspiró

—Hikaru fue secuestrado a los nueve por un grupo de hombres que lo vieron en una tienda de comestible, ellos simplemente lo vieron y se embobaron; lo tomaron sin que su padre se diera cuenta y se lo llevaron.

Cuando Hikaru fue encontrado por sus hermanos y primos, estaba a punto de ser abusado por esos hombres que lo habían drogado así que ellos lo mataron a todos — los ojos de la familia se abrieron.

—Espera, yo he escuchado un caso como ese — dijo Samara llamando la atención — de hecho, una vez vi al niño; por eso se me hacía que lo conocía ¿hablas de Hikaru Yagami? — Samara miró a su hermano que asintió — Uy, tu estas seguro que no estas influenciado por él, debería llevarte al doctor y…

—No, estoy influenciado de esa manera por Hikaru — informó Miko — de hecho, aunque me enamoré a primera vista fue como cuando conocía Nao… fue…

—Luces de colores — se burló Mikaela de su hijo, aún recuerda cuando su hijo de ocho años le dijo que un chico le hizo ver luces de colores, Alec y Samara se rieron al recordar eso también.

—Mamá no te burles— dijo Miko

—Tienes dieciocho años y aun sigues con eso — se rio la mujer.

—Pero si lo vi, no fui el único, Nao también lo hizo, al igual que cuando conocimos a Shiki luego del cumpleaños de Nao hace un mes.

—Bueno, digamos que te enamoraste, entonces que tiene de especial este Hikaru — interrogó Alec.

—Es hermoso — los padres miraron a su hija mayor.

—¿Hermoso?

—¿Has visto esos personajes de fantasía de las películas y libros?; bueno ese chico deja en ridículos a esas personas — Samara miró a su hermano.

—¿Tienes una foto de él? — interrogó Samara, Miko asintió, luego sacó su teléfono y buscó, puso el teléfono frente a su madre quien miró, los ojos de la mujer se abrieron.

—¿Seguro esto es IA, o es cirugía y…?

—No — dijo Samara tomando el teléfono — debo decir que es más lindo que la última vez que lo vi — el padre tomó el teléfono y frunció el ceño.

—Seguro esto…

—La piel blanca, su cabellos y ojos se deben al albinismo, mientras que su padre es japones lo que le da unos rasgos muy suaves — dijo Samara — además de que él tiene una rara peculiaridad biológica en donde suelta un olor natural muy atrayente; ese olor, su imagen y su personalidad demasiado accesible fueron detonantes, el chico ha recibido amenazas de secuestro muchas veces, la escuela tiene cámaras incluso en los baños, no para seguridad del chico, todos saben que las locuras de la gente son inducidos por la propia persona , pero no se puede culpar al niño porque él mismo es víctima de esa propia belleza.

—¿Y tú como sabes todo eso? — Interrogó Alec

—Soy una de las abogadas de su padre; — Samara vio a su hermano tensarse — imagino que porque te tensaste sabes exactamente porque soy su abogada — la chica suspiró — pero igual, no es mi deber juzgar o decir que mi cliente está mal, yo personalmente si viera que mi hermanito está en dicha condición no actuaría diferente — dijo la chica.

—Entonces quieres…

—Hikaru suele provocar a cierto comportamiento desagradable en las personas.

—Eso lo sé — dijo Samara.

—Pero hay una excepción — dijo Miko, su hermana lo miró.

—¿Sí?

—Hikaru suele reconocer a las personas que no lo lastiman, los reconoce por medio de su olor, de hecho, Hikaru sabe cuándo una persona podría no lastimarlo debido a su olor, pero hay un olor que provoca lo mismo que el provoca en otros, o sea una vez él lo huele, siente que todo es más cálido y Hikaru de manera inmediato se vuelve, sumiso, obediente, complaciente y extremadamente dependiente del dueño de ese olor — los ojos de la familia se abrieron.

—Tu eres…

—Algo así — dijo.

—Una vez Hikaru reconoce a la persona es imposible para él separarse de ella; por eso sus padres compraron una mansión tan grande a las afuera de la ciudad porque una vez Hikaru reconoce a estas personas es tan dependiente que sería capaz de salir a la madrugada solo para llegar a ella, eso en el mejor de los casos y no enferme físicamente por la falta — él dejó de lado el hecho de que Hikaru podría matar a cualquiera que evite que ellos estén juntos.

—Eso es un grave caso de dependencia, ¿no debería llevarlo a...?

—¿Entonces iras a vivir con este Hikaru?

—Y con Shiki y Nao — agregó Miko

—¿Nao vive con ellos?

—Desde hace cuatro años, junto a sus hermanos — dijo Miko

—Está bien, te puedes ir — dijo Mikaela mirando a su hijo — pero antes de eso traerás a todos tus novios a una cena

—No creo que…

El teléfono de Miko sonó, el padre que lo tenía enarcó una ceja ante la notificación.

—Dicen, Hikaru y Shiki que pueden venir a una cena mañana — dijo su padre mirando a su esposa — y dice que “señor Aizawa podría decirle a Miko que Nao y nosotros iremos a cenar si usted y su esposa estan de acuerdo mañana; dé saludos a su esposa” — las dos mujeres fruncieron el ceño.

—¿Como supo el que yo tenía su teléfono? — interrogó Alec mirando a su hijo, quien se encogió de hombros.

—Bien, no importa— esa fue Mikaela sonriente mirando a su hijo menor— deberías invitar a tus novios, ¡no!, mejor invita a sus familias porque imagino que ellos son conscientes; de la relación.

—Si — dijo Miko

—Bien, invítalos y haremos una reunión ¿cuántos serían?

—¿Solo la familia directa de sangre?, porque la verdad si quieres toda la familia, no creo que sea una cena, será más una reunión de unos treinta participantes — dijo Miko

—¿Tantos?

—Hikaru y Shiki considera a aquellos que ha reconocido como su familia, directa incluso si estos no comparten lasos de sangre; los padres han aprendido y aceptarlo; nosotros mismos lo consideramos de esa forma — dijo el joven, Mikaela y Alec se miraron por un momento y luego suspiraron.

—Supongo que podemos organizar algo, una reunión.

—¿Seguros? — interrogó Miko.

—Si.

—No les molesta tampoco tener a los hermanos de Hikaru, que…

—Los chicos protegieron a su hermanito; quiero conocer los detalles completo — dijo Alec sonriente; Miko por alguna razón sintió un calor en su pecho y sonrio.

—Pero si te vas deberás llamar todos los días y deberás visitarnos al menos una vez por semana — dijo Mikaela a su hijo que asintió.

—Genial; entonces supongo que tendré mucho trabajo para mañana.

—Te ayudó — dijo Samara a su madre.

—Y yo — dijo Miko.