21.Un buen despertar
Se suponía que debían haber vuelto el domingo en la noche, que debían haber disfrutado de un fin de semana de pareja y que debían volver en la noche porque a la siguiente mañana Miko y Hikaru debían ir a la escuela porque estaban en exámenes de fin de año; o eso se suponía, porque ninguno de los tres apareció en hotel, y la verdad intentaron llegar a la villa, pero fue imposible.
Primero estaba cayendo una maldita tormenta que azotó toda la ciudad de Matsumoto, era prácticamente imposible ver a través de todo eso; había relámpagos y hubo inundaciones, e incluso hubo algunos deslizamientos, eso fue algo que asustó a muchos habitantes de la ciudad; los chicos más o menos creía saber cuál era la razón de esa maldita tormenta, pero ellos lo ignoraron.
Sebastián se encargó de mantener los alrededores y los cimientos de la ciudad para que no hubiera deslizamiento o muertes.
Leonardo intentó llegar a su hermano menor y cuñados usando sus portales, pero no se pudo cuando el portal lo dejó al pie de la montaña; intentó subir a pie, pero una vez llegaba al bosque, él perdía el maldito sentido de la orientación; incluso Cristian intentó llevarlos al hotel, sin importar las condiciones en la que podrían llegar los tres; tampoco se pudo.
Intentaron aparecerse, pero literalmente o terminaban en la cima de la montaña, cayendo en algun acantilado cercano o como Akira desaparecido por dos horas antes de ser encontrado clavado en lo alto de un árbol, muerto; eso les aseguró que no era una tormenta normal.
Saben que Nao y Miko no son los responsables, esos dos han follado y jamás causaron tal desastre; así que lo dejaron a la idea de que Hikaru se descontroló al ser su primera vez.
Al grupo no le quedó más de otra que esperar que terminara, que la tormenta que había iniciado el sábado en la tarde si mucho, terminase en la noche.
No lo hizo, la tormenta no se detuvo, Sebastián tuvo que sentarse en el lobbit del hotel con los ojos cerrados dejando fluir su poder desde sus pies para mantener los cimientos de la ciudad y sus alrededores, no pudo evitar que cayeran algunos árboles, postes, o que se inundaran las calles; pero pudo evitar que su mejor amigo y socio matara a doscientas cuarenta mil personas solo porque no podía controlar su poder, mientras folla por primera vez con sus novios; él espera encarecidamente que Hikaru busque una forma de evitar destruir una ciudad de esta forma porque no se pasará la vida sosteniendo la vida de otros mientras su mejor amigo folla.
Fue raro para los empleados durante todo el día desde el sábado y el domingo, vieron a ese chico sentado en el lobbit; al inicio pensaron que se había quedado dormido, e intentaron despertarlo; uno de ellos tubo un gran susto cuando sus ojos azul eléctrico lo miraron, intentó gritar pero el chico le dio la orden de no hacerlo; y no importa cuánto lo intentó, él no pudo decir que ese chico era probablemente el demonio que intentaba destruir Matsumoto; en cambio se puso a llorar sin poder explicar la razón porque intentó irse pero las puertas no se habrían.
Los trabajadores vieron como el chico no se movió del lugar pareciendo una estatua sentado ahí con los ojos cerrados; con algunas personas rodeándolo.
—¡Mierda! eso en una resistencia — dijo Makio impresionado.
—¿Cuál?, ¿la de Sebastián o la de Hikaru? — interrogó Cristian.
—Ambas; dios llevan así desde ayer; Sebastián no ha dormido, no ha comido; pero no deja de usar poder — dijo Makio.
—No es un problema — Sebastián abrió los ojos para ver al pelirrojo — y lo aprenderás cuando tengas una pareja; debido a nuestra regeneración somos bastante resistente; pero la verdad pensé que Hikaru se detendría y recordaría que mañana tenemos examen de historia. — Sebastián suspiró.
—Si, no creo que eso le importe ahora — dijo Yuki mirando como el agua se filtraba por la ranura de las puertas; Sebastián estaba manteniendo no solo los cimientos, también mantenía fortificado puertas y ventanas de la ciudad para que estas no cedieran ante la presión del agua; al igual que las tubería; él estaba haciendo un trabajo que los ingenieros civiles de la ciudad o del país no iban a poder explicar pero era mejor eso a que Hikaru sintiera culpa por matar a personas inocentes; él no mataba a personas inocentes que no lastimaran a su familia o que no tuvieran nada que ver con su trabajo; de hecho como criminales tenían una extraña regla de no matar a nadie que no se involucrara; muchos criminales se burlaron de eso, de cómo no se podía evitar la muerte; pero Hikaru lo cumplió.
Él mataría al deudor, sacaría sus órganos, vendería sus partes y sacaría lo que pudiera, luego borraría la deuda, y no se mete con su familia; por eso muchos pensaron que Yumi era el mejor para préstamos, y aunque no lo creyeran, el no atacar a sus familia les daba un aire de respeto para los criminales de alto rango a pesar de ser tan jóvenes, y hacía que todos cumplieran la regla; y era por eso que Sebastián estaba esforzándose por mantener los cimientos de la ciudad; eso y que Matsumoto era el centro de reunión y negociación de Yumi.
También tenían hoteles como en el que estaban, centros comerciales y algunos clubs.
Llegó la noche del domingo; la tormenta no se detuvo.
Eran las seis de la mañana del lunes, cuando la tormenta por fin cesó; el cielo se despejó con una onda de golpe muy extraña dejando ver un hermoso amanecer en donde la luz del sol chocaba con las aguas acumuladas en las calles de Matsumoto que estaban empezando a mermar con las alcantarillas aun reforzadas, de hecho; Sebastián abrió todo el alcantarillado de golpe; no solo la de las calles, las de las casa, jardines, escuelas sótanos donde permitió que entrara el agua.
Eran las siete de la mañana cuando la inundación de una forma inexplicable había bajado; dejando las calles mojadas, con charcos; pero ya era posible manejar y movilizarse.
Eran las siete treinta cuando el grupo del hotel desapareció del lobbit asustando al personal y apareció en la sala de estar de la villa.
—Vaya… En serio se divirtieron aquí — dijo Akira apagando la televisión en donde Netflix preguntaba si seguían viendo.
El grupo miró el suelo estaba empapado; incluso los muebles estaban mojados en la parte de abajo.
—La cabaña esta reforzada — dijo Sebastián rodando los ojos al ver que su primo o sus novios reforzaron la cabaña, pero no sus alrededores; el grupo pudo ver por la ventana un árbol en la piscina y varios más ciados.
Todos subieron las escaleras hacia la habitación principal, no pensaron antes en abrir la puerta, solo para ver a Hikaru dormido en la cama, con Nao y Miko sentados.
—¿Qué tanto fue el daño? — interrogó Nao.
—Pudieron haberse detenido — reprendió Hisoshi entrando, mientras que Nao se llevaba las manos a la cabeza.
Hisoshi caminó hasta la cama y frunció el ceño ante las marcas en el cuerpo de Hikaru; había mordidas, hematomas; podía incluso ver la marca de las manos de ellos y una gran mordida en su nuca.
—¿No les parece que se excedieron? Saben que Hikaru no tiene resistencia al dolor que nosotros tenemos y su regeneración es demasiado lenta.
—Si, bueno no estábamos en nuestros sentido ¿Sabes? — Miko tenía el ceño fruncido con la cabeza escondida entre sus rodillas y brazos.
—¿De qué hablas?
—Fue… — Nao no supo cómo explicarlo; cuando ellos empezaron a tener sexo con Hikaru fue intenso; incluso más que cuando lo hicieron juntos.
Era como si estuvieran sintiendo el placer propio y él de los otros dos, incluso más; mierda…
les pareció que sentían ese placer de una forma que no podían medir.
—Intenso; fue tan malditamente intenso que apenas y podíamos mantenernos consciente; no podíamos detenernos; mierda creo que el placer era tanto que estaba teniendo maldita alucinaciones — dijo Miko
—¿Alucinaciones? — interrogó Leonardo
—Varias veces me pareció ver los ojos de Hikaru, negros — los ojos de los primos y hermanos de Hikaru se abrieron — incluso su cabello.
Fue tan irreal ver como el negro se extendía desde la raíz, al final se mantuvo todo el dia de ayer, intercalando entre negro y blanco o quedaba con un negro degradado y sus ojos parecía un maldito cielo nocturno — dijo Nao.
—Si, creo que les…
—Entonces Shiki salió — Akira calló y miró a Sebastián quien caminó hasta la cama para ver a Hikaru; él se sentó ignorando a Nao y Miko desnudos.
—¿Shiki?
—Es nuestro hermano — Miko, Nao, Akira, Hisoshi, Sara y Yuki miraron a Leonardo.
—¿Su hermano?
—No sabemos muy bien la situación — dijo Sebastián
—Pero de hecho no es solo Hikaru; también es Shiki; cuando él toma el control, los ojos son tan negros que tu sientes que caes en un pozo sin fondo, debieron haberse dado cuenta cuando Shiki toma el control, es como si fuera un aire fresco en medio de un día caluroso; mientras que Hikaru se siente cálido.
Shiki tiene los ojos y el cabello negro, él solo ha salido dos veces en la vida; la primera vez cuando Hikaru fue secuestrado, él fue el que mató a los secuestradores; nosotros tomamos la responsabilidad.
Shiki es de hecho un hermano gemelo, él no sale porque según lo que dijo, el cuerpo aun no es suficiente fuerte para sostener el poder que producen él y Hikaru al mismo tiempo; por eso tal vez Hikaru no recuerde parte del fin de semana— dijo Alejandro
—¿Este Shiki es malo? — interrogó Nao con una mueca ante la sensación desagradable que le provocó la frase.
—¡Nah! — dijo Sebastián — ¿acaso lo sentiste malo?;dime ¿No sentiste nada cuando lo viste? —
—Pensé que era por placer; todo era tan nuevo que pensé que la segunda explosión también lo fue, ya que ocurrió justo en el momento en que Hikaru tuvo su primer orgasmo en nuestra manos; todo su cabello se volvió negro y sus ojos se abrieron; él mismo parecía tan desorientado como nosotros.