16. Adaptación.
—¿Quiere ser nuestro novio? — Hikaru miró al par frente a él y sonrió
—Claro, me encantaría — dijo el trio estaba en el jardín de la casa, Mientras que Milo, Alejandro y Akira ayudaban a Marcela y Lilian para hacer la cena; los demás estaban recorriendo la casa; Tora y Kenishi estaban con los gemelos en cuarto de Cristian, Yuki y Sara estaban en la habitación de Sebastián, el resto estaba en alguna parte; Hisoshi estaba en la cocina viendo a los cocineros; Hikaru podía sentir a Ushio en su habitación, dormido.
Miko y Nao se acercaron
—¿En serio?
—Sí — El par lo miró y el peliblanco sonrio
—¿Hikaru, sabes que, si aceptas ser nuestro novio, la única ves que podrás renunciar a esa posición será cuando pongamos un anillo aquí? — Nao puso su mano sobre la de Nao, levantó la mano del menor y se la llevó a los labios para besar el nudillo de dedo anular de menor que sonrio
—Lo sé, me gustaría eso también — dijo Hikaru sonriente, el par lo miró, luego se miraron
—Hikaru — el peliblanco los miró — tu dijiste que nos conocías
—Lo hago
—Dijiste que sabías que nosotros…
—Si lo hago
—¿Te molesta eso?
—No — dijo con seguridad a Miko.
—¿No?
—No
—¿Sabes la razón de porque…?
—Se la razón de porque cada uno de ustedes hace lo que hace, sé que varios no lo hacen por dinero; sé que ninguno fue forzado a esta vida, no me molesta, porque si es lo que ustedes quieren hacer es lo único que me importa — Hikaru estaba sonriente volviendo su mirada hacia Nao.
—¿No te importan las personas inocentes o...?
—Nao — Hikaru lo miró a los ojos — La únicas personas que me importan son ustedes; además sé que nunca has lastimado a un inocente — Hikaru movió la mano que Nao sostenía para ser el que sostiene la mano de Nao, luego tomó la de Miko y se llevó ambas manos a los labios para besar los nudillos de sus meñiques — yo apoyaré la vida o el camino que ustedes escojan, no solo ustedes, de cada miembro de la familia que estamos formando — Hikaru los miró y sonrio — Más que apoyar, voy a proteger sus deseos y hacer que se cumplan
—¿Por qué?
—Por qué quiero, porque puedo; de que me serviría todo el poder si no puedo hacerlos felices a ustedes — Hikaru sonrio —si un día necesitan ayuda, yo iré —
Nao lo miró, era realmente pequeño, el pelinegro se acercó; Nao puso su brazo alrededor de la cintura del menor, sorprendiéndose de lo delgada que es
—Tienes una cintura muy delgada
—Sí, es el estradiol — dijo Hikaru, Nao enarcó una ceja y se acercó inclinándose
—¿Estradiol? — susurró la pregunta el mayor cerca del oído, provocando un escalofrío en el menor.
—Más comúnmente conocido como estrógeno, es una hormona producida por los ovarios durante el ciclo; eso hace que mi cintura se forme porque la grasa corporal se distribuye por varias partes de mi cuerpo, ya de por si yo era bastante delgado, pero desde que tengo un órgano reproductor femenino me volví.
..— Hikaru calló, una sensación de calor lo llenaba cuando sintió la nariz de Nao en su cuello — más… no sé cómo explicarlo
Nao que ahora estaba cerca del cuello de Hikaru se rio haciendo que este se estremeciera.
—Oh, vaya mi pequeño sabelotodo poderoso, no sabe cómo explicar que tiene una bonita cintura — Hikaru chilló cuando Nao apretó un poco la curva
—Ya-ya lo expliqué — el menor se sonrojó y miró a Miko que lo miraba con una sonrisa, el pelinegro se acercó poniendo su mano en el mentón de Hikaru, lo levantó dándole más espacio a Nao, estaba seguro de que él estaba oliendo, al menor, era lo mismo que hacía con él.
Miko miró lo ojos azules por un momento, él fue directo, se inclinó; una corriente lo recorrió cuando unió sus labios con los de Hikaru, lo miró a los ojos, pudo ver como estos brillaban por un momento; él profundizó el besó, lamiendo los labios del albido, sintió la necesidad de morderlo, el olor a fresa era intoxicante, él mordió.
Un jadeo se produjo desde los labios de Hikaru y Miko no dudó en meter su lenga en la boca del menor; y eso fue todo, una sensación de euforia lo llenó haciendo el besó más profundo, más fuerte, soltó el mentó de Hikaru para llevar su mano a la parte trasera de su cabeza para atraerlo, una enorme necesidad lo llenó y no era el único, pudo sentir a Hikaru subir uno de sus brazos hacia su cuello y atraerlo más; Miko escuchó un jadeo, luego Hikaru se apartó.
Mikó quedó algo desorientado, su boca sabía a jugo de fresa extremadamente dulce, escuchó un jadeo y luego sintió una mano en su cintura apretándolo, un escalofrío casi lo hizo derretirse, se volvió hacia el ruido y tuvo que tragar ante la vista, se lamio los labios al ver a Nao besar a Hikaru, podía ver sus lenguas enredarse entre ellas, la saliva gotear; no fue capaz de apartar la vista en tan hermosa imagen, luego ellos se separaron y Mikó se vio atraído, otro par de labios y un gemido fuerte fue ahogado ante el sabor, era como comer una maldita fresa sumergida en chocolate, Miko soltó a Hikaru llevó sus brazos para rodear el cuello atrayendo más a Nao tratando de obtener el sabor de sus ahora dos novios de la boca de Nao.
—Un carraspeo — Nao y Miko se separaron, Hikaru que no dejaba de verlos también miró a quien carraspeo. Natsu los miraba con seriedad
—La cena esta lista — dijo antes de darse vuelta e irse
—…
—…
El trio quedó recomponiéndose
—Lo siento — Hikaru miró a Miko
—¿Por qué?
—Cuando te besé, perdí el control y yo…
—Me gustó mucho; creo que mi sabor favorito ahora es la menta con chocolate — dijo Hikaru sonriendo, dándose se vuelta para irse sonriente.
—Miko, no lo tomes a mal amor, pero creo que casi enloquezco cuando probé la fresa con menta
—Lo juro si no hubiera llegado su padre lo habría llevado en alguna parte — dijo Miko y miró a su novio — estamos bastante jodidos, como carajo vamos a evitar simplemente no follarlo, viste sus mejillas, era tan hermoso — Miko se acercó más y puso su frente en el hombro de Nao — Estoy Jodido Nao, no sabes cuanto — Nao sonrio, luego se inclinó y murmuró algo —Te lo agradecería — dijo Miko en voz baja ante la idea de su novio para esa noche.
La cena pasó bastante animada, Natsu no apartó la mirada de su hijo menor que estaba sonriendo mucho, mirando de vez en cuando a sus ahora novios; luego miró a los chicos que miraban a su hijo; el rodó los ojos, miró a su esposa que estaba a su lado, la cual sonreía a su esposo; él suspiró.
La siguiente vez que Hikaru volvió a la escuela, estaba menos nervioso, de hecho, cuando salió de casa, no lo hizo solo con Sebastián, cuando llegó a la sala de estar lo esperaban casi todos los chicos, entre ellos Miko y Nao que estaban sentados en el sofá de dos plazas
—Buenos días — saludó Hikaru caminando directamente hacia Nao y Miko quienes se pusieron de pie en cuanto lo vieron, Hikaru se paró frente a ellos, ambos lo miraron, luego se miraron
“Es tan lindo”
Fue el pensamiento en cuanto ellos se miraron, sabiendo que el otro pensaba lo mismo se rieron, luego Nao fue el primero se moverse, se inclinó hacia Hikaru y besó sus labio, fue profundo, pero no duró mucho, Nao se separó mirando los ojos azules del chico dos años menor sonrojado
—Buenos días Hikaru
—Buenos días, Nao — saludó el menor, en ese momento Hikaru se sintió atraído con una mano en su mentó y par de labios tocaron los suyos.
—…
—Buenos días Hikaru — Mikó saludó mientras se separaba para lamer un poco sus labios — hoy también estas hermoso y delicioso — Hikaru se sonrojó mientras sonreía
—Buenos días Hikaru — dijo alguien que se paró a su lado y un teléfono apareció en su visión, él miró el teléfono, había un documento abierto.
—¿Qué es? — Hikaru miró a Sara
—Es el borrador del próximo capítulo de Kenta, soy su lector beta, ¿quieres leerlo?
—¡Yo quiero! — no fue Hikaru, fue Sebastián corriendo hacia ellos, pero fue detenido por Kenta
—Deja que él lea del de Sara, tú toma mi teléfono, cuando termines, pon tu número y el de Hikaru, les enviaré los borradores cada que termine — dijo, Sebastián lo miró
—Kenta, si no fueras hetero te besaría — dijo Sebastián, Kenta se rio
—Bien vámonos — dijo el rubio poniendo su brazo sobre los hombros de Sebastián para ayudarlo a caminar, ha tenido esos casos con Sara, ellos no se concentran en nada, vio a Nao hacer lo mismo con Hikaru, quien ya había empezado leer, el capítulo era lo suficiente largo para llegar a la escuela y un poco más.
Kenta no se equivocó, Sebastián y Hikaru leyeron el borrador todo el camino, el grupo pudo ver como ambos reaccionaban, los saltitos que dieron cuando llegaron a cierta parte; Miko y Nao miraba a Hikaru comentar cosas mientras que Sebastián tropezó con una piedra, todos suspiraron, el chico apenas y agradeció a Kenta por atraparlo quien dijo un de nada, el moreno siguió leyendo; el grupo miró a Hikaru, el chico estaba apoyado en Nao quien tenía su brazo sobre sus hombros, mientras que sostenía el teléfono de Sara con su mano derecha y con la izquierda tenía sujeta la mano de Miko quien hablaba con James sobre algo.