12. Nadie está solo #2
—Si — Hisoshi miró a Lina — no lo quiero platinado, ni rubio cenizo, lo quiero blanco puro y debe estar antes de las seis, luego tengo que ir al centro comercial debo buscar nueva ropa y darme un baño — dijo Hisoshi
Akira y Lina se miraron, el chico suspiró, se llevó la mano a la cara y le asintió.
Durante casi cinco horas Hisoshi se sentó frente al espejo mientras se veía su reflejo, aunque su piel era clara no como la de Hikaru, pero funcionaría, lo bueno es que él cuidaba muy bien su cutis para las cinco y media Hisoshi se miró satisfecho, el cabello blanco puro, incluso sus pestañas y cejas; aunque pensó que ella no podría pintar sus pestañas, lo hizo.
—Te queda bien — dijo Lina, Hisoshi sonrio.
—Eso es genial, gracias — dijo tomando su teléfono para hacer la transferencia, la mujer miró su teléfono cuando sonó la notificación, ella se sorprendió
—¿Me darás todo esto?
—Es por el bien mayor — dijo Hisoshi
—Dios, preséntame ese bien mayor despues, le daré un regalo — dijo la mujer mirando la cantidad de dinero, aunque Hisoshi era un cliente regular, tenía un promedio base de propina y siempre era el veinte, por ciento del costo del servicio de ese día, no más ni menos, hoy no le dio el veinte por ciento, le dio tres veces el costo del tratamiento.
Akira vio a su novio y pensó que el cabello sería el mayor cambio, la verdad, no esperó que hiciera abrir las mejores boutique del centro comercial para que le presentaran solo ropa blanca, si iba con algun accesorio debía ser plateado, el descartó perfumes, buscó desodorantes, cremas sin olor y que no afectara la claridad de su piel, en la joyería el terminó remplazando sus relojes de oro, por oro blanco.
Para las siete de la mañana sorprendentemente no estaba agotado, Akira estaba acostumbrado en que había noches que no debía dormir por trabajo para seguir de largo al día siguiente, y la verdad esa noche no lo molestó, vio a Hisoshi tan tranquilo como no lo había visto en su vida.
Hisoshi no preguntó nada, no estuvo inseguro, él tenía decisiones clara y era tan calmado, incluso hizo algunos chistes, gastó tanto dinero que ni los empleados se molestaron de abrir ante sus locales.
—Gracias — Akira que ahora estaba sentado en el sofá de su casa
—Me dirás porque…
—Hikaru se siente mal por su apariencia porque no hay nadie como él — dijo Hisoshi sentándose al lado —
— Cambiaste por él — Akira frunció el ceño
—No lo entiendes Akira, incluso ahora no me siento frustrado, hablé solo un par de minutos y me siento tan tranquilo es una paz que nunca he experimentado y quiero mantenerla.
—Pero no tienes que cambiar.
—Lo sé, pero verlo sonreír fue genial y no quiero que se sienta extraño o solo en el mundo por ser diferente — dijo Hisoshi, Akira lo miró luego sonrio y se puso de pie
—Descansa un poco, mientras haré el desayuno para que desayunemos con Hikaru, quiero conocerlo — dijo Akira, Hisoshi sonrio
—Gracias
—Bueno, eso debería decirle yo al chico; gracias a él pude ver algo que no he visto en ti desde que te conozco, eso me gusta — Akira sonrio caminando hacia la cocina y el perchero donde había un delantal, lo tomó y se lo puso.
Eran las ocho y quince cuando Akira y Hisoshi llegaron al ascensor vieron a los policía
—¿Disculpa no pueden?
—Ellos estan aquí para ver a Hikaru — el policía se volvió hacia Sebastián que miraba al peliblanco, lo reconoció, era el hombre que amenazó con matar a Nao y Miko si lastimaban a Hikaru
—Vaya tu sí que te pegó duro ¿no crees? — dijo Sebastia y Hisoshi se rio
—Si supieras
—Traje el desayuno de Hikaru, preparado por mi chef personal — dijo mirando a Akira, Sebastián lo miró
—Soy a Akira, chef a tiempo parcial, psicólogo, acompañante y novio a tiempo completo — dijo, y Sebastián se rio
—Vamos — dijo el castaño dándose vuelta
—Como sabías que veníamos — interrogó Hisoshi
—Hikaru me lo dijo, me pidió que los llevara a los dos porque si no los oficiales no te dejarían ir y él en serio quiere salchichas de pulpo, ya fui por el queso — dijo Sebastián mirando por encima del hombro a Hisoshi, miró su cabello, quería decir algo, pero sería mejor si lo supiera de la fuente de sus deseos.
Hikaru estaba sentado, en la habitación estaban sus primos y hermanos y sus padres; aunque se sentía mejor, aclaró la cosas con Nao y Miko sintiéndose muy feliz de gustarles, no ha podido hablar con ellos, porque luego de que las cosas se aclararon no pasó mucho antes de que él se durmiera de nuevo.
Hikaru incluso no saludó a todo el grupo que vino con ellos, de hecho, solo habló con Hisoshi.
Cuando despertó vio a Nao y Miko sentados uno a cada lado de la camilla, Nao dormía con la cabeza apoyada en su puño, Miko leía algo en su teléfono, sus hermanos dormían apoyados uno en el otro con las niñas sentados en su regazos arropadas con mantas; Alejando estaba en un sofá, despierto, mirando su teléfono; no pasó mucho para que sus padres llegaran y explicaran la situación; Hikaru se disculpó por Cristian amenazando a Marcela quien solo sonrio y lo descartó; Hikaru pudo ver el dolor en los ojos de su tía
—Oye Tía — interrogó Hikaru
—¿Sí? — interrogó Marcela con una sonrisa a su sobrino.
—¿Quieres otro bebé? — la sonrisa de la mujer cayó lentamente y se convirtió en un ceño fruncido.
—Qué tal si tú y mamá tienen otros bebés, haré que el bebé de cada una sea como deseen, incluso pueden ser más de uno y ellos no estarán vinculados a mi — dijo
—¿Como sabes eso? — interrogó Marcela.
—Porque no lo harán, lamento quitarles a ustedes sus hijos y sé que si quieren otro bebé, no podrá remplazar estos, pero al menos en estos podrán amarlos y ellos los amaran a ustedes como se debe — dijo Hikaru
—¿Puedes hacer que una persona ame a otra? — todos miraron a Miko que dejó su teléfono y Miró a Hikaru quien sonrio para luego negar.
—No, el amor no es algo que se crea
—Pero el vinculo
—Nuestro amor no es algo que se crea de la nada — dijo Hikaru — la verdad mi información siempre se ve limitada, pero lo que si se es que el amor no es algo que se crea, no puedo hacer que otros me amen o amen a alguien más; aunque yo literalmente siento amor pero no es algo que se crea en cuanto los veo ¿saben?
, es como si ya estuviera estipulado, o sea que ya los amaba antes pero no sé cuándo y ese amor solo se intensifica, al menos con ellos.
Es como cuando una pareja quiere adoptar, y les aprobaron la adopción y saben que van a tener su hijo, incluso si no saben quién es, ya lo aman, o cuando va a llegar un nuevo integrante, siempre con esa impaciencia de conocerlo pero ya lo aman, eso lo que siento yo; ya los amo, sé que vendrán y los espero— dijo mirando a sus primos — a ellos los reconocí y ya me gustaban luego eso se hizo más y más grande.
—¿Y qué hay de nosotros? — Hikaru y todos miraron Nao que aun con su cabeza en su puño miraba a Hikaru que lo miró.
—¿Ustedes?
—Dijiste que a ellos ya los amabas — dijo Nao — o sea que Miko y yo no estamos incluidos, o también aplica a nuestros amigos y…
—No a sus amigos también es igual que ellos, tú y Miko son diferente, a ustedes no lo esperé en ningún momento, fue como si el amor que siento es diferente y explotara de golpe en cuanto los vi y naciera en ese mismo momento, fue algo para lo que no me preparé.
Fue como si todo fuera más colorido, lo que quiero decir es que el que ellos aparecieran no me sorprendió, de alguna manera sabía que vendría; pero ustedes dos, eso sí me sorprendió, yo sé que ellos no me rechazarían, pero no sé ustedes, por eso enfermé, ustedes dos me pusieron inseguro — dijo mirando al par y todos lo miraron
—…
—Sebastián — el nombrado miró a Hikaru quien sonrio
—Viene Hisoshi y trae compañía, podrías traerlo o los oficiales no le dejaran venir — dijo Sebastián se puso de pie y salió.
—¿Cómo sabes que viene Hisoshi?
—Bueno, lo sé una vez se establece el vínculo me es fácil saber dónde estan, como se sienten o si estan en peligro — dijo Hikaru mirando a Miko
—¿Y nosotros nos vinculamos a ti?
—¿les importa?
—No — dijeron ambos, Hikaru sonrio
—Bueno, ustedes fueron al mismo tiempo que los vi, incluso más rápido que los otros, a ellos tuve que reconocerlos y a ustedes eso fue intensó e instantáneo — dijo Hikaru
Los que estaban en la habitación lo miraron
—¿Como es que tú sabes todo esto? — Hikaru miró a Miko — ¿Acaso tus habilidades son algo familia que no…?
—Oh, no mi biología no tiene nada que ver con mis habilidades — dijo Hikaru —…
La verdad hay cosas que no sé y que no puedo saber, hay cosas que puedo hacer, pero hay otras que no puedo ¿Qué soy realmente y como tengo todo este poder?
es algo que no sé muy bien, no porque, no tenga un origen si no es como cuando tu estas seguro que sabes la respuesta, pero no la recuerdas, eso es a causa de mi estando incompleto — el menor suspiró
—¿Incompleto? — el menor asintió
—Claro — dijo y señaló a sus primos
—En este mundo hay personas que se vinculan a mí, ellos ya nacieron, por lo tanto, su poder es lo que yo puedo usar, Sebastián es alguien muy importante para mí, él también puede usarlos, incluso ustedes, pero a diferencia de mí que puedo usar el poder de ellos tan bien como ellos mismo, ustedes y Sebastián solo pueden hacerlo de una forma limitada
—O sea que puedes usar el poder de las personas que se vincularan en el futuro contigo
—Siempre y cuando esa persona ya haya nacido y este en el mismo plano existencial que yo, sí
—¿Y esa persona lo hace?
—No — dijo Hikaru — ellos no pueden ascender al poder hasta que se vinculen a mi
—¿Por qué si es de ellos?
—Bueno, eso si no lo sé — dijo Hikaru
—…
Un golpe en la puerta llamó la atención de Hikaru y los demás
—Mira Hikaru, si eran — todos miraron a los recién llegados
—¿Hisoshi que te hiciste? — el ahora peliblanco dio un pasó ignoró la pregunta de Nao y miró a Hikaru