Inmortales: El nacimiento de un individual 10. ¿Enloqueció la madre de Hikaru? #2
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10. ¿Enloqueció la madre de Hikaru? #2

—¿Ustedes en serio creen todo eso? — interrogó Hisoshi mirando a Nao y Miko

—No sé, lo único que sé, es que quiero estar aquí — dijo Miko

—Y si es verdad ya lo averiguaremos, una vez que sea el momento — dijo Nao cuando las puertas del ascensor se abrieron, el grupo miró el pasillo

—Hay muchos policías — dijo Kenta

—Yo me encargó — James un chico pelirrojo de ojos verdes se movió para salir del ascensor varios policías lo miraron

—James — el pelirrojo miró al oficia

—Hola señor Tono — saludó el pelirrojo

—¿Qué haces aquí?

—Venimos a ver un compañero estamos algo preocupados ya que esta mañana salió de la escuela fuimos a casa y su madre dijo que estaba aquí — dijo el pelirrojo

—¿Compañero? No creo que…

—Llegan tarde — el oficial se volvió para mirar a Sebastián — mi madre llamó para saber si ya habían llegado, no lo hicieron así que pensé que se perdieron.

—Hola Sebastián — saludó Kenta —¿Como esta Hikaru? — interrogó.

—La doctora no puede hacer nada más que evitar que se ahogue con su propia sangre ya que rechaza los medicamentos, estamos esperando que la temperatura baje, hasta ahora Alejandro la mantiene a raya con el método antiguo.

—¿Antiguo?

—Una toalla húmeda — dijo Sebastián — Vamos, esperemos que Hikaru mejore pronto

—No pueden ir todos — dijo el oficial, Sebastián lo miró antes de que sus ojos se iluminaran en azul, los ojos de los chicos se abrieron y el chico castaño habló

—Duerman

Un jadeo resonó cuando los oficiales empezaron a caer inconscientes golpeando el suelo

—¿Qué hiciste? — ese fue Taro, Sebastián lo miró y él se estremeció ante esos ojos azul eléctrico que luego se apagaron y eran café claros nuevamente.

—Solo los dormí, lo que sigue no es algo que ellos puedan ver — Sebastián caminó por el pasillo el grupo lo siguió dándose cuenta de que no solo los oficiales, los médicos estaban dentro de las habitaciones, incluso los pacientes, todos estaban dormidos, el grupo se miró, luego a Sebastián.

James miraba al chico, pasó un rincón y una cabellera roja se le hizo familiar, su padre estaba en el piso inconsciente, él miró a ese chico delante suyo, luego lo vieron entrar en una puerta y el grupo se detuvo ante la vista

Al inicio pensaron que la madre de Hikaru estaba loca, de hecho, ellos mismo no sabían porque vinieron, pero lo hicieron, al igual que Nao y Miko querían estar aquí; y si, más de uno en serio quería que esto fuera una trampa; porque estan seguros que ser recibidos con balas habría sido menos doloroso ante la sensación de que algo grueso y afilado atravesara sus estómagos y se retorciera dentro ante la vista de un Hikaru con un grueso tubo metido en su boca, mientras estaba conectado a múltiples aparatos de soportes vitales.

—¿Duele cierto? — los chicos miraron hacia el sofá donde habia un moreno con dos trenzas africanas corridas hacia atrás, varios de los chicos se llevó la mano al estómago, luego miraron a Hikaru.

—E-Él estaba bien esta mañana — el grupo vio a Yuki salir, la peli rosada miró a Leonardo

—Él estaba...

—Esto lo hicieron ustedes — culpó Cristian.

—No hicimos nada — se defendió Yuki

—Bueno, parece que sí, porque incluso un camión atropellándolo varias veces no lo dejaría en tal condición — dijo Cristian habló con molestia.

—Yo…

—Ya dejen de hablar, vamos a arreglar esto — dijo Sebastián, miró a sus primos y hermano — quiten la sonda vamos a despertarlo

—¿Qué? — interrogó Nao, Sebastián lo miró

—¿Acaso quieres seguir viéndolo así?

—Si le quitas la sonda y soporte vital, morirá — dijo Miko tragando el nudo que se formó en su garganta.

—No, no lo hará, lo que haremos es despertarlo para que ustedes puedan disculparse — dijo Sebastián

—¿Estan seguros de qué eso funcionara? — interrogó Sara.

—Si se te ocurre otra mejor opción dímela, porque créeme, el paracetamol no funciona — dijo Sebastián.

—Obviamente no —dijo Miko con una mueca mirando al chico en la camilla.

—Solo hagamos esto y Hikaru podrá irse a casa, no me gusta que él este en hospitales, tuve que lanzar a esa malita doctora a un lago de lava porque a la perra le parecía sorprendente el hecho de que los órganos de Hikaru se repararan solo para colapsar de nuevo — dijo Leonardo, el grupo lo miró; algunos fruncieron el ceño curiosos de saber cómo hizo para lanzar a una doctora a un volcán, sin armar alboroto viendo que volcán más cercano es el Fuji y no creen que se pudiera lanzar a alguien ahí adentro debido a que el monte Fuji no tiene lago de lava visible.

—Bien — Alejandro se acercó a la camilla, el quitó la cinta que sostenía el tubo de la aspiradora que aspiraba la sangre de Hikaru, luego tomó el tubo

—Hazlo fuerte — dijo Miko, Alejandro lo miró

—¿Qué?

—Dijeron que la medicina no le surte efecto debido a su regeneración ¿cierto?

, significa que tampoco los sedantes y la anestesia; lo que significa que esta inconsciente debido a su situación, en ese caso no creo que llamarlo sirva para despertarlo; así que la mejor opción es el dolor.

Hazlo brusco para que el dolor lo despierte y nosotros podamos arreglarlos — dijo Miko.

—Tu…

—Está bien — dijo Alejandro apretando con fuerza el tubo, luego lo jaló, no rápido, lo hizo letón, y funcionó el menor frunció el ceño y luego sus ojos se abrieron — todos vieron como el menor trató de levantar las manos, pero Miko se movió y sostuvo una, la otra la sostuvo Nao, Hikaru los miró, sus ojos se aguaron

—Oye escucha — Los ojos aguados de Hikaru se movieron hacia Miko — sé que duele, pero es la única forma de mantenerte despierto — Miko puso su mano sobre la de Alejando, haciendo que se detenga.

—Lamentamos que te duela, pero necesito que escuches.

Parpadea una vez si entiendes — Hikaru lo hizo, y Miko sonrio — Cuando dije esta mañana que eras extraño, no me refería a nada malo, de hecho, eres alguien extraño porque nunca he visto a alguien tan guapo como tú, nunca he visto a alguien con tu color de piel, tu cabello, tus ojos, eso es hermoso y tu olor; ¡dios!

amo tu olor; cuando dije extraño me refería porque pensé que nunca llegaría alguien para hacerme sentir lo mismo o incluso más de lo que sentí cuando vi a Nao la primera vez, en donde su persona era una explosión de color para mi — los ojos de Hikaru se abrieron — ¿También lo viste?

parpadea una vez para sí, dos para no — Hikaru parpadeo una vez

Cuando dije que parecías una escultura me refería a que tu piel es tan perfecta, antes de verte hoy no pensé que hubiera alguien que se me hiciera más hermoso que Miko, luego tu entraste y los colores no vinieron solos, tus ojos son lo más hermoso que he visto en mi vida, dije que ya tengo novio, de hecho Miko y yo somos novios desde hace un año — Hikaru movió su vista de Nao a Miko y viceversa — No quiero dejar a Miko, lo amo demasiado y he estado todo el día matándome los sesos; tratando de no pensar en ti, porque a ambos nos gustaste, no nos molesta a ambos salir contigo, pero no sabíamos si tu sentiste lo mismo por ambos o solo por uno, dios no sabría que hacer si solo siente eso por uno de nosotros — Hikaru los miró, luego cerró los ojos

—Hikaru — dijo Alejandro

—Hikaru — el nombrado abrió los ojos, luego con una fuerza inhumana apartó la mano de Nao, luego la de Miko, luego empezó a quitarse cada conexión que tenía.

—Espera Hikaru — el albino ignoró a su primo cuando este lo apartó puso su mano del tubo y lo jaló con tanta fuerza que la sangre salpicó a los presentes.

—…

—…

Guuss

Un carraspeo provino de Hikaru, todos lo vieron, pero nadie se movió mientras el peliblanco se sentaba carraspeando, luego un vaso de agua se puso frente a él; Hikaru subió la mirada para toparse con un par de ojos grises.

—¿Sabes? Personalmente pienso que es ridículo que te acomplejes de tu apariencia, eres realmente hermoso — esa fue la frase de Hisoshi — y no lo digo por ese extraño vinculo que comparten, lo digo porque eres lo más hermoso que he visto, no veo porque te acompleja, si Nao y Miko vuelven a hacer esto les disparare por hacerte llorar

—Tu… Te mataré — dijo Hikaru con la voz rasposa.

—Bueno — Hisoshi puso su mano en el mentó de Hikaru y lo subió un poco— Pero me mataras despues de que les recuerde que no deben hacer que estes en estas situaciones, no eres extraño

—Yo tampoco nunca he visto a nadie con mi apariencia — dijo Hikaru

Hisoshi lo miró, luego se separó — me llamó Hisoshi Asai

—Hi-Hikaru

—Lo sé, toma el agua — dijo el pelinegro — ayudará con tu garganta. ¿Oye vas a ir mañana a la escuela?

—N-No creo — dijo Hikaru antes de tomar un sorbo y su garganta se curó, el menor suspiró y miró a Hisoshi — no creo que mis padres me dejen o que me den de alta pronto — dijo

—Bien, entonces vendré a visitarte an la mañana que te parece, ¿algun desayuno que se te antoje? — Hikaru lo miró, el inhaló y lo olio era dulce, muy dulce

—¿Sabes? hueles a caramelo — Hisoshi enarcó una ceja

—¿Lo hago?

—Si, pero tu colonia es muy amarga, lo apaga mucho — se quejó el menor.

Hisoshi sonrio

—Bueno, no es como si necesitara esa baratija — el grupo que vino con Hisoshi lo miró con incredibilidad, el bastardo no usaba baratijas, hasta sus lociones costaban más que una casa de clase media y ahora se las quiere dar de que no es la gran cosa — ¿entonces que quieres que te traiga de desayuno?

Haré que mi chef personal lo preparé para ti — el grupo miró a Hisoshi

—No quiero molestar

—Me molestarás si lo rechazas — dijo Hisoshi

—Me gusta el pastel de fresas con chocolate — respondió Hikaru.

—Está bien, pero eso no es un desayuno sano, puedo dejarlo como postre; pero debes desayunar

—Me gustan los huevos revueltos con salchichas de pulpo, arroz y salsa de tomate, y chocolate caliente con canela, leche y queso campesino — dijo Hikaru

¿Queso campesino?

Es un queso que se trae de Colombia cada mañana para que él pueda comerlo — dijo Leonardo el grupo lo miró

Le traen queso de Colombia todas las mañanas? — interrogó Hisoshi mirando a Hikaru que sonrio.

Es muy rico — dijo el albino

No sé si pueda conseguir el queso pero…

No te preocupes, tu trae el resto y yo iré por el queso — dijo Sebastián, Hisoshi lo miró antes de asentir, luego miró a Hikaru.

—¿Solo eso?, pensé que alguien tan mimado tendría gustos extravagantes — nótese el sarcasmo

—Pues me gusta el café, pero me gusta el que hace mi primo Alejandro, espero no te moleste, está bien solo el chocolate

—Hikaru come lo que sea, es de buen comer no es quisquilloso para comer en especial si es el helado con galleta de chocolate, el pastel de chocolate con fresas o el chocolate en general, le gusta come el chocolate barra con maní — dijo Alejandro a Hisoshi que lo miró antes de asentir.

—Bien, tengo trabajo que hacer; me alegra que tu madre no estuviera loca y no creo que sea bueno que todos se queden — Hisoshi miró a los demás— que hagan visita y luego vuelvan en la mañana a la hora de visita regular, deben despertar a todos afuera antes de que otras personas vengan y los vean — Hisoshi miró a Hikaru — pareces estar mejor ¿te sientes mejor?

—Si — respondió el albino

Hisoshi lo miró, luego a Nao — le diré a tu hermano que no es una trampa — con eso el pelinegro de diecinueve años se fue dejando a todos atrás.