Inmortales: El nacimiento de un individual 7. Primer día
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7. Primer día

—¿Sabes? Aumentaron la seguridad de la escuela — dijo un chico de segundo año

El gran grupo en la azotea estaba reunió eran alrededor de doce personas

Un chico de tercero que estaba sentado con una chica apoyado en su hombro, mientras esta estaba tomándose fotos con él de fondo miró a su amigo, al lado de este estaba su hermana menor quien leía algo — ¿lo hicieron?

—Si, contrataron más guardias de seguridad, además de que pusieron cámaras en cada aula, los pasillos, escaleras, incluso en los baños — el grupo frunció el ceño.

—¿En los baños? Eso no se puede — dijo la chica de segundo que tomaba fotos — es ilegal

—Si bueno, no sé por qué hicieron esa locura, pero la entrada a los baños y la parte de lavamanos tienen cámaras, si los gabinete no, pero…

—Los gabinete son solo para los baños de chicas — dijo un pelinegro con mechas rosadas.

—Pusieron barreras para los orinales de hombres, no son lo suficientemente grandes para taparnos de las cámaras, pero si para evitar que las cámaras capten nuestros penes mientras orinamos — dijo un peli azul

—Oye James — el pelinegro pudo ver a un pelirrojo que tenía una consola portátil en mano

—Mmm — el chico no levantó la mirada de su consola

—¿Sabes algo?

—Es un par de estudiantes nuevos, los padres presentaron una solicitud al ministerio de educación; la verdad es una sorpresa que los padres lograran que les permitieran poner cámara en los baños, pero no solo fueron ellos, llevaron historial médico del chico, historial policial, incluso los mismos del ministerio entrevistaron al chico para permitirle venir aquí, e incluyeron a un maldito juez.

El fin de semana, la escuela fue inspeccionada, sellaron las ventanas de los baños para evitar escapes, pusieron cámaras incluso en la oficina del director, la enfermería, la sala de maestros, creo que el único lugar libre de cámaras es este, ya que no se permitirá el paso a al chico acá.

—Entonces es algun idiota que hizo alguna mierda lo suficiente grande para…

—Oh no— James subió la mirada para dejar ver sus ojos verdes — no es un delincuente, es un chico de trece años.

—Pero dijiste que informe policial

—Si, fue secuestrado a los nueve años, por un grupo de hombres que se vieron atraídos por su apariencia cuando lo vieron en una tienda de conveniencia con su padre; los muy idiota no pensaron en nada, solo vieron al niño tomar dulces, mientras su padre respondía una llamada de negocio y tomaba una lata de judías, los idiotas tomaron al niño y se lo llevaron — todos fruncieron el ceño —cuando los policías encontraron al niño alguien había llegado antes, los hermanos mayores y su primo, llegaron al parecer antes de que los enfermos lo violaran y los mataron a todos — los ojos del grupo se abrieron.

—Es más creo que conocerán a sus hermanos y el primo, al menos Taro lo hace, ya que el compartió celda con el primo cuando estaba en la correccional hace dos años — todos miraron al chico de cabello negro con naranja que frunció el ceño

—¿Yo?

—Si tú, idiota, lo recuerdas, extranjero, decías que él era aterrador el cómo se hacía un tatuaje diferente cada día— Taro hizo una mueca al recordar eso.

—¡Oh Mierda!, si, ya recuerdo, ese maldito loco — dijo el chico de quince años — era muy callado, leía, pero todas las mañanas iba con Mansai para que le hiciera un tatuaje diferente, no era el único; sus dementes primos menores, Cristian y Leonardo Yagami controlaron todo el patio nueve, estuvieron ocho meses antes de que mataran a tres chicos una noche; al siguiente día se fueron, tal vez vieron que los perros no tenían cura y los llevaron a un lugar más estricto para pudrirse — dijo el bicolor antes de meter una paleta en su boca

—No, de hecho, al otro día de ese incidente ellos tres fueron llevados a casa, les dieron arresto domiciliario por buen comportamiento

—¡¿Que?! — Taro se enderezó y miró a James

—Si, les dieron arresto domiciliario, de hecho, obtendrán su libertad en tres meses

—Entonces el nuevo es…

—Luego del secuestro el chico quedó con traumas, no ha sido capaz de salir de su casa, los padres presentaron pruebas suficientes para que el ministerio permitiera que ellos mismo contrataran nuevos guardias, poner cámaras que no solo se guardaran aquí en la escuela si no que son monitoreados por la familia del niño desde su casa que está a quince minutos a pie. — Todos fruncieron el ceño.

—Creo que el único traumado no fue el niño — dijo la chica que leía

—No, la verdad mi padre comentó que eran medidas adecuadas, aunque él personalmente preferiría que dejaran al niño en casa — dijo James

—¿Por qué?

—Porque todos lo sabían, el secuestro y el intento de violación fue inducido por el niño — los chicos vieron con extrañeza a James.

—¿Qué?

—Durante las investigaciones, se vieron los antecedentes del niño, él no es malo, de hecho, el niño es muy bueno, pero sufre algunas condiciones medicas que literal es como polen en medio de un panal de abejas.

Incluso cuando fue el secuestro, Yagami y Lara no fueron arrestados hasta que los padres se llevaron ellos mismo al niño; a los policía les pareció absurdo, eso fue hasta que le quitaron la manta al chico; muchos de ellos tuvieron que lastimarse físicamente porque era como entrar en un trance.

No solo es su apariencia, según mi padre los exámenes rebelaron que él secreta algun tipo de sustancia o “feromonas” que atrae a las personas; no todos son malos, algunos despiertan un sentido de protección al asociar su aroma con su actitud dócil que despierta protección, otros que la asocian con su apariencia de belleza andrógina, no corren buena suerte; hacen cosas estúpidas, usaron ese argumento para decir que las cámaras no solo son para la protección del chico, sino de todos en la escuela

—…

—¿Tu como sabes eso? — interrogó Sara la que tomaba las fotos

—Mi padre fue el capitán que encontró al chico, él dice que fue uno de los casos más frustrantes y que sentía pena por niño, cuando lo interrogó le pareció ser alguien dulce, de hecho, el mismo había sido víctima de su propia persona, papá dijo que ese momento el agradecía a los dioses que yo no fuera tan hermoso como ese chico.

—Pero es que eres lindo — dijo uno de los presentes, de hecho, James era lo que muchas mujeres querían, incluso hombres se le insinuaban, guapo, inteligente, amable, era guapo con G mayúscula para la mujeres, y hermoso para los chicos.

—Si bueno, mi padre dice que no soy la mitad de lindo de ese chico, yo creo que a él también le afectó ¿sabes?

acercarse a ese chico; no al punto de hacer una locura como ese grupo de enfermos, pero si lo suficiente para él mismo estar de acuerdo y apuntarse a las patrullas que se harían una vez al día por el lugar para que todo esté bien

—Ahora estoy curioso — dijo el pelinegro poniendo su brazo sobre Sara y atrayéndola para que ella se recostara en su pecho — ¿Tu no Sara? — el pelinegro la miró sonriendo — aunque no creo quesea más lindo que tú — la chica rodó los ojos

—No digas tonterías hermano, como no lo sería, una belleza que hipnotiza — dijo la chica sonriente — ojalá pueda tomarle algunas fotos.

—Eso no quiere decir nada, podrían ser ese olor que suelta, ¿Cuándo vendrá este chico?

—Debería hacerlo hoy, aunque no creo que venga ante de las nueve viendo las horas que son; o tal vez no venga mi padre dijo que es temeroso a las grandes multitudes — dijo James

James Baxter era bastante bueno con la información, de hecho, la posición de su padre como capitán del recinto lo ayudaba mucho, no solo podía adquirir información, también la usó para hacer contactos poderosos a pesar de tener quince años James Baxter era alguien bastante bueno.

La verdad él no es que fuera feliz con su padre, si era un capitán; pero era tan malditamente molesto que hacía que lo odiara, su padre era tan apegado a la ley que era molesto, el hecho de que él tuviera que segui al cien por cien las costumbres japonesas lo molestaba, el hombre trataba la constitución japonesa como si fuera la biblia como si le hubieran hecho un favor al ser capitán, como si él mismo no se hubiera ganado el mérito y dejado en puesto de comandante en gran bretaña, dejando a su familia, sus medallas, sus logros por las vidas que salvó.

Sí, sabe que ama a su madrastra pero, pero dejar todo así y venir a un país que no es suyo a arrodillarse ante cualquiera, era molesto; la verdad James no le agradó que su padre hiciera eso y para colmo lo arrastró con el obligándolo a llamar esa mujer madre, no es que él odiara a la esposa de su padre, no lo hacía.

Hanako era una mujer amable y entendía el disgusto de James, por eso cuando su padre no estaba ella no le pedía que hiciera lo que él pide, no tiene que usar palillos o disculparse con una reverencia, no tenía que llamarla madre, además James amaba a su hermanita Sora, era hermosa y si parecía un cielo como decía su nombre.

La verdad, el que padre de James fuera un policía tan estricto al punto de querer obligarlo a seguir sus pasos para servir a la nación, le hizo sentir cierto desagrado por la autoridad; así que solo para ver la cara de su padre cuando él se muestre como un criminal hace un trabajo excepcional como informante en el mundo bajo de japón.

—¿Estan listos? — interrogó Lilian en el auto viendo por el retrovisor a los dos adolescentes, miró a su hijo que miraba hacia el exterior donde estaba la entrada a la secundaria Konhaku, era la más cercana a la casa, es una publica pensaron en meterlo en una privada, pero Hikaru dijo que no quería estar demasiado lejos — ¿Hikaru?

Amor si no estas listo puedo llamar y pedir un plazo ¿sabes?

, no estas obligado cariño — dijo Lilian a su hijo quien la miró.

—No, estoy listo — dijo el menor de trece años

—¿Tienen sus teléfonos? — interrogó la mujer, y ambos adolescentes sacaron sus teléfonos — ¿marcación rápida?

—Si — dijo Sebastián, Lilian lo miró