4. Secuestro #2
—Ya lo dije, descansando, en fin, hermanos — el pelinegro los miró — me gustó mucho conocerlos, pero no puedo quedarme. ¿Saben?, Hikaru aun no me recuerda y yo no tengo la fuerza para salir ahora, no deben dejar que Hikaru se lastime.
—¿Por qué? — el pelinegro miró a Leonardo
—¿No les basta con que sea Hikaru? — el pelinegro inclinó su cabeza un poco.
—Claro — Shiki sonrio y miró a su hermano mayor — ¿pero por qué?
—Porque Hikaru es nuestro sol, hermano mayor; si el hecho de ser Hikaru no te alcanza, que tal nuestro sol, su vida; y, por cierto — el grupo miró a Shiki — estan siendo muy descuidados, si no prestan atención ellos vendrán por Hikaru.
—¿Ellos?
—Si, no deben dejar que nos encuentre a Hikaru y a mí, ahora no les agradaremos a ellos — dijo Shiki, en ese momento algo llamó la atención del trio, las puntas del cabello se tornaron blancos — creo que es hora de irme, ustedes ya estan aquí despues de todo — el grupo vio como el blanco empujaba el negro del cabello desde las puntas hasta la raíz
Los ojos del niño se desorbitaron, Alejandro fue quien corrió y atrapó al niño. Los gemelos corrieron a tiempo para ver como la piel se aclaraba a su usual tono pálido y su cabello volvía a ser completamente blanco, ahora con la sangre manchándolo.
—Hikaru — dijo Cristian inclinándose hacia su hermanito inconsciente.
—¿Qué pasó aquí? — Alejandro vio a Leonardo mirando al hombres
—So-solo le dimos una pastilla para que cediera — dijo en voz baja
—¿Ceder? — Alejandro vio el cuerpo desnudo de su primo, la ira lo llenó
En ese momento escucharon paso, Alejando miró la puerta, luego esta se cerró
—Van a venir, se lo llevaran — dijo Alejandro
—B-bien — el trio miró al hombre — e-es un mo-tru… — el hombre dejó de estar consciente
—Alejandro tienes que sacarlo de aquí.
En ese momento la puerta fue azotada
—¡Alejandro! — el mayor miró a los gemelos, luego sus ojos se iluminaron en azul eléctrico.
—Cristian toma el cuchillo del piso ahora — dijo Alejandro poniéndose de pie mientras que caminaba hacia la cama al lado del ventanal el departamento y acostaba al niño.
Mientras que Alejandro ponía a Hikaru en la cama la sangre del departamento empezó a reunirse y a moverse había un solo punto formando a un solo hombre que abrió los ojos solo para ver como su cuello era torcido por Alejandro.
— Voy a reparar lo que hizo Shiki, ustedes deben asegurarse de que no quede ninguno vivo que hable de Hikaru — con eso los cuerpos desmembrados empezaron a unirse, mientras los golpes estaban en la puerta y los hombres se levantaba solo para ser asesinado por los tres adolescentes.
Cuando la puerta se abrió de golpe Cristian estaba sacando el cuchillo del ojo de uno, Alejandro tenía sus manos manchadas de sangre y Leonardo tenía un vidrio con sangre
—¡Manos arriba! — gritó el policía, los menores obedecieron, subieron las manos para que los oficiales pudieran ver.
—Ustedes…
—Podrían llamar a nuestros padres, encontramos a Hikaru — uno de los policías miró a Critian quien lo interrumpió.
—¿Hikaru? — interrogó el oficial, los adolescentes miraron la cama, los oficiales también.
—Es nuestro hermano menor, estos hombres lo secuestraron esta mañana de la tienda de conveniencia donde estaba con nuestro padre, le hicieron algo; cuando llegamos lo tenían desnudo en la cama… Solo queríamos recuperar a nuestro hermano — dijo Cristian.
—Está bien, vayan…
—No — los menores se movieron para pararse frente a la cama evitando que los policías se acercaran
—Mi hermano solo se ira de aquí con mis padres o mis tíos — dijo Leonardo
—Niño… — el oficial se detuvo cuando el menor sacó un arma quien sabe de dónde y apuntó.
—¡Baja el arma!
—Llama a mis padres o empezare a disparar — ordenó Leonardo con seriedad
—Tu…
—Llama a mi mamá — exigió Cristian llamando la atención, el grupo vio otra arma — quiero a mi mamá para que lleve a Hikaru a casa — los oficiales pudieron ver, el niño tenía sus ojos cristalinos, parecía un berrinche, pero muchos no se dejaron engañar.
—¿Tu, mocoso, quien te crees para…?
—Está bien — dijo un hombre de cabellos rojos con traje interrumpiendo al oficial el cual lo miró.
—Capitán
—Solo estan protegiendo al niño ¿Qué, no ven que está en una cama, desnudo, inconsciente; captan ustedes la situación? — interrogó el capitán podía ver al niño, incluso si la sabana lo cubría sabía que estaba desnudó
—…
—…
—¿Cuál es el numero? — interrogó el capitán a los niños.
Leonardo dictó una serie de números, y el sargento habló para que vinieran a recoger el niño, mientras que los otros oficiales revisaban la escena
—La ropa del niño — dijo una oficial levantando el conjunto color azul celeste — está destrozada — el capitán vio a los menores tensarse y apretar la mandíbula.
—¿Hay fluidos o algo que indique abuso?
—No — dijo — no parece que lograran hacerlo — el capitán pudo ver el alivio en los ojos y la postura de los menores — aunque… — la mujer levantó un sobre plateado
—¿Qué es eso?
—Es una envoltura de Volune, es un estimulante sexual, ilegal, muy usado en los prostíbulos para alentar el deseo en las trabajadoras, hemos incautado mucho de esto antes; es bastante potente, una sola pastilla garantiza hasta cuatro horas con un alto deseo sexual en una persona adulta, en alguien de ese tamaño… — todos miraron al menor
—Hay que llevarlo…
—No lo llevaran a ningún lado — dijo Leonardo
—Niño, él podría…
—Si mis padres no estan aquí, nadie moverá mi hermano — dijo Leonardo
—Él podría morir si no lo entendemos pronto — dijo el capitán
—No — dijo Alejandro
—Pero…
—Aquí estamos — una mujer morena ojos marrones, siendo seguida por tres personas y un niño
—Compañero — todos vieron a un niño de cabello largo y ojos claros correr hacia la cama.
—¿Qué pasó? — interrogó Natsu mirando el lugar
—Los matamos — confesó Alejandro los adultos miraron a los adolescentes
—Ellos rodeaban a Hikaru así que los matamos — dijo Leonardo mirando al oficial — ya podemos irnos, pero mi hermano se queda con nuestros padres
—Eso haremos — dijo el capitán
—Sebastián — el nombrado miró a su hermano mayor — cuida de Hikaru hasta que volvamos — el menor asintió
—Los adultos vieron cómo se llevaban a los menores, Marcela y Jonny solo miraron a su hijo mayor siendo esposado.
Les dieron cuatro años en la penitenciaría a los tres, debido a que eran menores y porque eran en defensa propia, los padres agradecieron que de alguna manera la droga en el sistema de Hikaru aún no había sido procesada por completo cuando le hicieron la prueba, eso sirvió como evidencia para los gemelos y Alejandro a su favor, obviamente el secuestro para Hikaru no pasó así nomás, el niño de nueve años lloró por meses, no durmió y se desesperó más cuando no podía llegar a sus hermanos y primo mayor, fueron ocho meses, incluso con Tatiana, Heidi y Sebastián, Hikaru no se sentía bien.
Hikaru dejó la primaria porque había empezado a temer salir y que alguien se lo llevara, ahora no salía ni siquiera con sus padres, ya que literalmente fue secuestrado mientras acompañaba a su padre a la tienda; desde entonces Hikaru “recibe” educación en casa, presentando evaluaciones en línea.
Por ocho meses Hikaru, solo salía cuando había que hacer visita sus hermanos y primo en la penitenciaría y eso que no se apartaba de Sebastían, quien se había vuelto más protector.