Hilo Rojo (Destino 1) Capítulo 20.
76%

Capítulo 20.

Edén.

Después de veinte minutos, redujimos la velocidad, al entrar en un polígono industrial bastante abandonado.

Me incorporé en el coche, asomándome a la ventana con curiosidad. Se podían observar edificios desgastados con ventanas rotas y pátinas muy avanzadas.

Recorrimos las calles hasta llegar el final, donde una nave más robusta nos cerraba el paso y entramos en el recinto.

Ethan.

Seguí al coche de delante con cautela, fijándome en los pequeños detalles del entorno, por si la situación cambiaba y era necesario emprender una huida.

Dimos la vuelta al edificio y al acercarnos a la fachada sur, una gran puerta se abrió.

Seguí al coche de delante, mientras accedíamos al edificio.

Edén.

Mientras bajamos por una rampa, a la parte baja del espacio de doble altura, pude contar unas quince personas.

Al fondo de la sala destacaba una colección de vehículos de alta gama modificados y una sala con pantallas e informáticos en el lado derecho.

¿Dónde coño estábamos?.

Ethan.

El coche de delante se detuvo a un lado de la sala. Aparqué a su lado, pero evitando quedarme encajonado por si necesitábamos salir de allí.

Edén.

Bajamos del coche un poco confusos y me acerqué al Inspector.

-            ¿Quién dices que es vuestro benefactor?- pregunté intrigada.

El Inspector soltó una carcajada.

-           No lo he dicho, pero se trata de alguien de las altas esferas del gobierno- respondió de forma evasiva- Lo siento Ethan, pero tu padre se ha buscado enemigos poderosos- añadió disfrutando del momento.

Ethan.

Me fijé en cada pequeño detalle de todo lo que veía. “Poderosos”, había dicho. Estaba claro que había gente con mucho dinero que quería ver a mi padre entre rejas o muerto. Lo que no terminaba de entender, es qué hacíamos exactamente Edén y yo aquí.

Me puse serio.

-           ¿Por qué estamos aquí?- pregunté de forma directa- Está claro que no necesitáis ayuda ninguna. ¿Así que qué queréis de nosotros?.

El Inspector se detuvo y dió media vuelta para clavar su mirada en nosotros.

Edén.

Está vez respondí yo.

-            No quieren que les molestemos y arruinemos la misión que tanto llevan preparando. ¿Me equivoco?.

El Inspector esbozó una sonrisa amarga.

-           Siempre fuiste muy lista- dijo admitiendo sus intenciones- Principalmente no queremos que nos entrometamos los unos en la misión de los otros y la arruinemos, pero hay algo más.

No queremos que..podáis salir mal heridos- dijo dirigiendo una rápida mirada a Easton que no me pasó inadvertida- Y hay algo más.

En realidad tenéis habilidades muy interesantes, que nos pueden ser útiles, así que queremos una colaboración.

Ethan.

La invitación quedó flotando en el aire, esperando una respuesta por mi parte.

Recorrí fugazmente la estancia con la mirada, deteniéndome en cada esquina y aparato. Algunos hombres nos miraban de reojo.

No teníamos un mal plan, pero nos faltaban recursos, unos recursos que a esta gente parecían sobrarles.

Respiré hondo.

-            Está bien, pero con una condición. No haremos nada sin todo nuestro equipo.

El Inspector esbozó una gran sonrisa.

-           Sabía que dirías eso, así que me he tomado la libertad de reunirlos- dijo abriendo con una tarjeta la puerta que teníamos delante nuestra. Eric, Gala, Liam y Sam esperaban al otro lado sentados en una mesa.

Edén.

Ethan intercambió de nuevo una rápida mirada conmigo, antes de saludar a los demás.

No pude evitar mirar de reojo a Easton, que miraba la escena con tristeza y desgana.

Dirigí una mirada hacia el Inspector, que me indicó con la cabeza si podía salir.

Le seguí.

-            Siento haberte ocultado todo esto. Sólo intentaba protegerte..siento que esto te haya salpicado.

Esbocé una sonrisa amarga.

-           ¿Salpicado?. Me guste o no es mi vida. ¿Cómo no me iba a salpicar?. Estas son las cartas que me han tocado. Lo que decida hacer con ellas, si que es cosa mía.

Esbozó una gran sonrisa.

-           Siempre has sido muy valiente.

Tenemos reunión en una hora en la sala A.

Arriba. Nos gustaría escuchar vuestro plan, comentar el nuestro y precisar cómo podemos enfocarlo para tener las máximas probabilidades de éxito.

Descansar mientras un poco, hoy nos iremos tarde a dormir y…

deberías hablar con Easton- añadió con cautela.

Mi cuerpo reaccionó a la petición y me puse rígida.

-            No me puedes pedir eso- respondí tajante.

-           Lo sé, pero se está esforzando. De veras. No te estoy pidiendo que le perdones, pero sí que hables con él.

Solté una carcajada irónica, pero no dije nada más. Simplemente me dí media vuelta y volví a entrar en la sala.

Ethan.

Me tranquilizó volver a ver a Edén entrando en la sala, sin embargo, algo en su postura me indicó que no estaba de buen humor.

Me acerqué y la estreché entre mis brazos.

-            ¿Estás bien?- pregunté discretamente a su oído.

Noté como su vello se erizaba al notar mi proximidad. Asintió en silencio.

-            Si, tranquilo- respondió, sorprendiéndome lo mucho que podían tranquilizarme dos míseras palabras.

Edén.

Me reconfortó el abrazo que me dieron todos. Sin embargo, no pude evitar sentirme un poco triste. Ahora que parecía que conseguía otra familia, aparecían fantasmas del pasado para remover la mierda.

Joder..

Aprovechamos la hora para intercambiar impresiones y ponerles al día con mi historia y qué papel jugaban Easton y el Inspector en todo esto.

Se hizo un silencio sepulcral en cuánto acabé.

Sus miradas transmitían lástima, pena, cariño y me sentí expuesta e incómoda.

Ethan.

Empecé a notar como se ruborizaba debido a las miradas de todos clavadas en ella y decidí salir en su ayuda.

-            Vamos anda, tenemos reunión en diez minutos. Vamos a buscar esa sala A.

Edén.

La sala A era sobria cómo todos los espacios de este edificio.

Por cómo miraban todos al Inspector, supe que estaba al mando y eso hizo que me sintiese orgullosa en el fondo. En los últimos años, se había convertido en lo más parecido a una familia que había tenido.

Ethan.

Su plan hacía aguas por todos lados. Era absurdo, complejo, peligroso y con una gran probabilidad de fracaso.

Cómo no tenían pruebas de todos los delitos que había cometido mi padre, pensaban infiltrar a Easton, para conseguir las pruebas. ¿Cómo?. Obligándolo a traicionarle y pillarle infraganti deshaciéndose de Easton pero..¿qué ocurría si no llegaban a tiempo?.

No sentía ningún tipo de aprecio por su vida, pero había que reconocer que era una locura de plan.

Edén clavaba su mirada en mí, con urgencia.

No tendría mucho aprecio por su hermano, pero estaba claro que también le parecía una locura de plan.

Me levanté sin decir nada y paseé durante unos segundos por la sala, llamando la atención de todos.

Se hizo el silencio.

-           Eso está muy bien pero, ¿qué os hace pensar que él apretará el gatillo?

. Tiene gente para todo. Además, ¿estáis seguros de que llegaréis a tiempo para salvarle la vida a Easton?

. No me malinterpretéis, me importa una mierda su vida, pero hay muchas más posibilidades de que el plan fracase a que lo cumplais con éxito.

-            ¿Y tú qué propones?- preguntó un hombre robusto, ofendido por el comentario que acababa de hacer.

-           Un plan limpio. Entrar, robar las pruebas y salir- dije clavando la mirada en el Inspector que me miraba intrigado- Existe un pendrive con todas las pruebas que estáis buscando.

Todo lo necesario para encerrarlo. Fotos de asesinatos, los movimientos del dinero..

Todo. Mi intención es tomarlo prestado. El problema radica en el nuevo sistema de seguridad que ha puesto mi padre en casa, por vuestra última metedura de pata.

Pero con recursos y equipo suficiente, no debería de haber ningún problema.

Nuestra intención es robar el banco de mi padre para generar una distracción, mientras otros entran a por el pendrive y salir sin que nos descubran.

El Inspector esbozó una gran sonrisa, mientras me daba una palmada amistosa en la espalda.

-           Me encanta compartir información- respondió de buen humor. Posiblemente, descubrir la existencia del pendrive, le había alegrado el día- El plan es tuyo entonces, tú dirás.

Expliqué con precisión el papel que ocuparían cada uno de ellos, apoyado por las indicaciones que iba haciendo el Inspector.

Diez hombres apoyarían a Liam, Gala, Sam y Eric en el robo del banco.

Mi padre escondía en él su mayor tesoro.

Una bolsa con quince diamantes de sangre.

Una fortuna de la que vivía completamente enamorado, así que le daríamos dónde le dolía, para que moviese una gran parte de recursos alejándolos de la casa.

La segunda parte del plan se centraba en el robo del pendrive.

Lauren me había dado una pista muy clara en la cena.

Había hablado de que el pendrive estaba en el corazón del sistema de seguridad y había leído lo suficiente como para saber que se llama de esa forma a una cámara acorazada específica que se podía combinar con ese sistema.

Sabía dónde estaba el pendrive el problema era llegar hasta él.

Según tenía entendido, era necesario una huella, una contraseña y un reconocimiento de voz. Demasiadas cosas. No era complicado, pero en cuanto se enterase de que le estaban atacando, él sería el primero en desaparecer de allí dejando a su equipo especial para defender el castillo.

Edén.

-           Bueno..visto el odio que me tiene. Si sabe que estoy allí, tal vez se quede para saldar deudas. Hay que llevarle a un terreno más personal- dije.

Ethan se quedó mirándome e intercambió una rápida mirada con el Inspector y con Easton.

-            Lo siento Edén, pero con tanta gente, ya no es necesario que estes allí. Tú te quedarás aquí, a salvo.

Miré al Inspector que apartó la mirada incómodo y a Easton que me miraba muy serio y no pude evitar soltar una carcajada al descubrir que, en este caso, ninguno de los tres diría nada en mi defensa. Estaban completamente de acuerdo.

-            Yo puedo garantizar que él esté allí y todos lo sabéis.

Esta vez habló el Inspector.

-           No es negociable Edén. Sólo aprobaré esta misión si te quedas aquí. Además, eres una menor- añadió intentando hacerme entrar en razón.

Noté como la rabia se apoderaba de mí. Me sentía totalmente ridícula, insultada, infravalorada, menospreciada.. Todos los adjetivos eran pocos para describir cómo me sentía. Me sentía cómo una niña pequeña a la que no le dejas ir a la mitad de los planes.

Me levanté golpeando la silla con rabia y de un portazo, salí de la sala.

Ethan.

Joder.

¿Por qué cojones era tan terca y cabezota?.

Solamente queríamos protegerla. ¿Tan difícil era de entender?.

Respiré hondo, intentando calmarme, para seguir con la reunión, pero no conseguía apartar de mi mente la mirada de decepción y traición de los ojos de Edén.

Edén.

Me metí en la habitación que me habían asignado y le pegué una patada a la pared. Y grité. Grité con rabia, grité para desahogarme, grité porque lo necesitaba, grité porque me sentía pequeña y frágil. Y me dejé caer abatida al suelo rodeando con las dos manos las piernas.

Joder..

No podían dejarme fuera.

También era mi misión. Era a mí a la que me querían muerta y eran los míos los que iban a arriesgar su vida. No podían dejarme aquí, encerrada, sin hacer nada, sin ayudar..No podían.

Tardé en darme cuenta de que mis ojos estaban completamente húmedos y que llevaba un rato llorando en silencio.

Me levanté enfadada, cerré la puerta por dentro y me metí en la cama.

Ahora mismo, no quería saber nada de nadie. Me habían traicionado todos.