Capítulo 49
F rank se despertó en el sofá con el abrigo todavía puesto. Tenía la sensación de estar masticando barro.
Abrió los ojos y vio el motivo.
La botella vacía de Bell’s sobre la mesa de centro.
—Perdona, Helen —murmuró al incorporarse.
También dirigió una mirada de disculpa a la fotografía de su mujer.
—Después de hoy, después de que se lo cuente a ella —Cogió la botella vacía—. Paro. Se acabó.
Se había quitado el reloj y sonrió. Al menos me he saltado unas cuantas horas de variabilidad de la frecuencia cardíaca. Sin embargo, decidió ponérselo otra vez por si se cruzaba con Helen.
Pidió un Uber tal como le había enseñado Gerry.
Diez minutos. Tiempo para una taza de té.
Mientras la preparaba, miró el cajón cerrado con llave y pensó en aquel sobre marrón, en la nota de Dennis y en la carta del abogado.
—Treinta días. Ja. ¿Quién necesita treinta días?
Le sonó el teléfono; era Helen.
Maldita sea, chica, dame un respiro.
Dejó que saltara el buzón de voz.
No se sentía mal. Ella le había dado de plazo hasta la noche. Y acababa de empezar la dichosa mañana.
Escuchó el mensaje.
No era sobre él y Gerry.
Era sobre el caso.
Escuchó los resultados de la prueba de ADN del folículo piloso y se le heló la sangre.