Gatita 3 (Saga Gatita 3) CAPITULO 34
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CAPITULO 34

Al cabo de un rato, Sam y las chicas se encuentran en la habitación bebiendo y bromeando, los tres se esfuerzan para mantener a Zoe entretenida, ya que ella cada tanto se queda en silencio y retraída, demostrando su tristeza.

Tyler quien era el último que faltaba por ducharse, regresa al dormitorio sin camiseta, vistiendo solo un short y aun con el cabello húmedo.

—Bueno… ¿entonces cuál es el plan? —inquiere apoyado bajo el marco de la puerta.

Nicole que está sentada en la cama, lo contempla en silencio con la copa de vino entre sus labios.

—Pues son casi las tres de la mañana, así que será solo dormir chicos —bromea Lucy pasando por un costado de él e ingresando a la habitación.

—¡No mamá Lucy! ¡Aún no tenemos sueño! —replica Agata.

—Entonces… cuando se despierten a las tres de la tarde, muertos de hambre, yo estaré seguramente en un spa, recibiendo un masaje y aprovechando el hermoso día con Charlie —acota Lucy.

—Sí mamá, salgan ustedes, diviértanse y déjennos dormir hasta tarde —afirma Sam—. Ya sabes que tengo sueño atrasado desde el cumpleaños de Kitty, necesito una cura de sueño.

—Sí mamá, allí hay mucha pizza, no te preocupes que nadie morirá de hambre —agrega Tyler.

—Bueno, en ese caso… ustedes tres —dice Lucy, viendo a las chicas en la cama—. No tomen tanto vino, y ustedes dos frenen un poco la cerveza, de lo contrario mañana estarán arrepintiéndose del malestar.

—Okey mamá —responden los chicos al unísono.

—Hasta mañana —añade Lucy, lanzándoles un beso y saliendo de la habitación.

Después de transcurrida una hora, ellos siguen conversando, bromeando y bebiendo en la habitación, Agata que regresa del baño, va directo hacia el colchón inflable y se lanza sobre Sam, quien le envuelve la cintura con sus piernas tonteando, a la vez que se ríe.

—¡Ay Ty! ¡Ya sal de ahí! —exclama Zoe—. Les arruinamos su escapada romántica.

—Sí, es cierto, ya dales espacio —agrega Nicole entre risas, a la vez que con su mano da pequeños golpecitos sobre la cama—. Ven, ven acá al medio.

Sam sentado a su lado comienza a reírse, imaginándose los pensamientos de Tyler, a la vez que empieza a golpearlo con una almohada, ocasionando la risa de los demás.

—Sí… ustedes tienen razón, no quiero fluidos sobre mí —acota Tyler para avergonzarlo y se levanta rápidamente.

—Bueno… yo tampoco quiero ver fluidos en mi cama —refuta Sam de inmediato, volviendo a golpearlo con la almohada.

Ahora es Tyler quien se queda avergonzado, devolviéndole la mirada a su amigo, con ganas de matarlo.

—¡Ni que fuésemos a hacer una orgía! —exclama Zoe, entre risas.

En ese momento, Tyler y Nicole comparten una mirada durante un instante y vuelven a reírse a carcajadas.

—El único hijo de puta que tendría un trio hoy, no está acá. Aunque seguramente, ya esté cogiendo con la zorra esa y con otra idiota más —afirma Zoe.

—¡Ay no! —replica Tyler acostándose en medio de ambas chicas y acomoda la almohada bajo su cuello—. Antes dijiste que solo pensarías en él para lo de la fogata, es más… juraste sin parar que no lo nombrarías más, ¿y ahora vuelves a hablar de él?

—¡Sí Zoe! ¡Ya basta! ¡Tienes que hacer como yo con mi ex novio! —comenta Nicole.

—¿A qué te refieres? —inquiere Zoe, confundida.

—A que si alguien me lastima, está muerto para mí. Al principio fue muy difícil, no les mentiré, pero luego se hace más fácil, aunque honestamente… ya no vuelves a confiar en otro hijo de puta más. Zoe es que son hombres, es decir… son imbéciles.

—¡Auch! —dicen Tyler y Sam al mismo tiempo, causando que las chicas se rían.

—¡Oigan! —añade Zoe sirviéndose un poco más de vino y todos la miran atentos—. ¿Ustedes hicieron un trio alguna vez? —inquiere con seriedad.

—Sabes que yo no —responde Agata de inmediato, sentada junto a Sam.

—Ahhh… ¿es que la pregunta es en serio? —cuestiona él, entre risas.

—Claro que sí, yo necesito opiniones masculinas —aclara Zoe.

—Sí… es bueno saber cómo piensan los imbéciles, perdón… quise decir los hombres —acota Nicole y las tres chicas se ríen.

—Pues yo tampoco lo he hecho —indica Sam.

—Aunque… estás al lado de tu novia, si lo hubieses hecho, igual dirías que no. Eres un hombre, mentirías —declara Zoe y todos estallan en carcajadas.

—Bueno… aunque no me crean, yo no lo he hecho —insiste Sam tomando un sorbo de su cerveza, a la vez que acaricia la pierna de Agata.

—No lo hizo, porque si lo hubiera hecho, él me lo hubiese contado —afirma Tyler.

—Yo tampoco lo he hecho —agrega Nicole mirando a Tyler, quien le sonríe sintiéndose un poco intimidado.

Él busca desviar la mirada, y es ahí cuando se da cuenta que Zoe lo está mirando fijamente.

—¿Y tú? —pregunta ella, señalándolo.

—No… yo tampoco.

—No te creo. Estás nervioso —comenta Zoe, entrecerrando los ojos.

—Pues no lo hice, me parece que no es buena idea, así que… no lo hagan —declara Tyler, cruzándose de brazos.

—Sí claro… No es buena idea si lo hacemos nosotras, pero si lo hacen ustedes, ahí sí sería una gran idea —replica Zoe y Sam se ríe.

—¡Ay por Dios! ¡Vamos a jugar! —exclama Nicole, tomando su teléfono—. Zoe con esa pregunta me hizo acordar.

—¿Qué juego? —inquiere Tyler, mirándola a los ojos.

—Ya verás... acá está —dice Nicole, viendo su pantalla—. Son preguntas con dos opciones y todos tenemos que responder.

—¡Okey! ¡Eso me gusta! —comenta Agata, recostada en el hombro de su novio.

—Pero… ¿son de cultura general o qué? —indaga Sam—. Ya bebí mucho, así que… no me pregunten de historia, ni nada de esos temas —bromea y Nicole ríe.

—¡Ay no! ¡Qué aburrido! ¡Yo no quiero estudiar nada! —agrega Zoe.

—¡Mejor ya cállense y escuchen! —interviene Nicole, leyendo en su teléfono la primera pregunta—. Te tienes que casar, lo harías con ¿tu ex pareja que amas pero que te engaño? ¿O con tu ex pareja que no amas pero con quien tienes buen sexo?

—¡Uhhhh! —murmura Zoe emocionada, arrodillándose en la cama—. ¡Amo este juego!

Todos los demás se contagian de su espíritu y nuevamente estallan de risa.

—Bueno, no pueden elegir ninguna otra respuesta, solo esas dos opciones —aclara Nicole.

—Está difícil… porque estamos hablando de casarse —analiza Agata.

—Sí... no es para una simple relación. ¿Casarse por amor o por placer sexual? —comenta Sam, pensativo.

—Con el ex novio que no amo, me quedó con ese —responde Zoe.

—¡Yo igual! —exclama Nicole, sonríendo.

—¡Ay por Dios! —interviene Tyler sentándose y recostando su espalda contra la cabecera de la cama—. Creí que lo pensarían más —añade incrédulo mirándolas a ambas.

—¿Es que quién va a querer casarse con un imbécil que ya te traicionó? —replica Nicole, resoplando.

—Ah bueno… eso es verdad — dice Agata, pensando por un segundo—. Si lo hizo una vez, lo volverá a hacer, así que… yo también elijo al que no amo.

—¡Kitty! ¡¿Te casarías con alguien que no amas?! —inquiere Sam, riéndose.

—Si no tengo más opción, entonces sí, ¿para qué amar y casarme con un imbécil que no me ama? ¿Tú que harías? —cuestiona Agata, a la vez que juega con los dedos de él.

—Pues… tampoco quiero que me traicionen, ¿y volver con una ex novia que me traicionó? No, eso me suena como un pésimo plan de vida —afirma Sam

—Sí, yo también me quedo con la del buen sexo —agrega Tyler.

—Bien, siguiente pregunta —dice Nicole, leyendo en su teléfono—. ¿Preferirías que tu pareja te engañe muchas veces pero con personas que no ama? ¿O que te engañe solo una vez con una persona que sí ama?

—¡No! —exclaman Zoe y Agata al mismo tiempo, causando que los chicos se rían.

—Esa es fácil, la de solo una vez —responde Sam.

—Estoy de acuerdo, me quedo con la de una vez y no con la que me engañó con medio pueblo —agrega Tyler.

—¡Qué! —gritan las tres chicas sorprendidas.

En ese momento, se arma un debate entre todos al mismo tiempo que entre justificaciones y bromas, continúan bebiendo y divirtiéndose.

A pesar de estar en medio de las dos chicas que agobian sus pensamientos, Tyler por instantes logra distenderse y pasarla bien con ambas, pero de pronto, llegan de golpe un tsunami de pensamientos y con ellos, esa incomodidad interna.

Él se encuentra en una lucha constante, aunque ahora, es consciente de varias cosas, la primera es que su corazón se acelera a cada momento tras la risa o el jugueteo de cualquiera de ellas, y la segunda, es que duda de todos sus pensamientos y de que sus emociones no están claras.

Solo gracias al alcohol, él logra disfrutar el momento, aunque en el fondo, nadie sepa que ahora mismo esté librando una batalla campal, donde lo único que espera, es salir medianamente vivo y no ser devorado en las fauces del primer amor.

Los chicos se mantienen entretenidos, riéndose con el juego de preguntas sin darse cuenta que ya se hicieron las cuatro de la mañana.

—Bueno… lo que sí es cierto, es que yo soy muy besucona, así que tiene que besar bien, sino por más que sea un chico guapo, lo descarto de una vez al primer beso —afirma Zoe tronando los dedos y los demás se ríen.

—¡Ay sí! ¡Mírenla! Cuidado y no te terminan aplicando esa misma fórmula a ti —bromea Tyler, empujándola con su hombro.

—¿A mí? —replica Zoe, indignada—. ¡No! ¡Nada que ver! Yo soy un perfecto diez besando, ¿verdad Gata?

—Sí, definitivamente no la descartarán por eso —afirma Agata, a la vez que se come una fresa.

Sam por su parte, se queda boquiabierto en completo silencio, intentando procesar la respuesta de su novia.

—¡Espera! ¿Cómo estás tan segura? ¿Es que acaso hiciste una encuesta con todos los imbéciles que se ha besado? —inquiere Tyler y los demás se ríen.

—¡No! ¡Claro que no hizo encuesta! Eso no fue necesario, porque ella lo sabe de primera mano —acota Zoe.

—¡Qué! —exclama Sam, sorprendido—. Kitty… ¿ustedes se han besado? —pregunta estallando de la risa—. ¡No sabía eso!

—¡No! ¿Es en serio o solo están jodiendo? ¿En verdad ustedes se besaron? —cuestiona Tyler, mirando una y otra vez a ambas chicas.

—¡Sí claro! —responde Agata, aún sentada en el colchón inflable junto a Sam.

—¡Ay por Dios! Yo tampoco sabía sobre eso —comenta Nicole entre risas, al mismo tiempo que los chicos se miran sorprendidos.