CAPITULO 31
Zoe sale corríendo hacia el grupo, todos a su alrededor ven como llega hasta donde Agata, y la abraza con fuerza al mismo tiempo que llora a todo pulmón.
—¡No es justo! ¡No es justo! —grita Zoe, desconsolada—.
¡No pude decirle nada! ¡Me arruinaron mi sueño!
¡Ese era mi momento y esa zorra lo arruinó!
Gata…. ¡Yo no pude decirle todas las cosas que quería!
¡No es justo no poder decirle que lo amo!
—añade entre sollozos—. ¡No pude ni siquiera decirle todas las veces que lo vi en primera fila!
¡Yo le iba a enseñar todas las fotos de las pancartas que le hice!
¡Le mostraría como tengo bordado su nombre en mi uniforme de motocross!
—exclama sin parar a los gritos, completamente desconsolada.
Todos los chicos a su alrededor se miran entre sí al escuchar con claridad todas sus palabras, aun cuando hay mucha bulla en el club, incluido Ronald, quien se queda muy conmovido al verla en ese estado tan afectada.
—¡Ni siquiera pude tomarme una foto con él!
¡Ni siquiera nada! ¡Odio a la maldita de Morgan!
¡Y odio a Brandon! —declara Zoe, entre lágrimas—.
¡Yo no merecía que me hicieran eso! ¡Me dejó tirada ahí como una estúpida!
Es que… me sentí desechada… como si yo no valiera nada.
¡Él ni siquiera se despidió de mí! ¡Yo no merezco eso!
¡No lo merezco! —reitera completamente desbordada en llanto.
Agata la abraza con fuerza y le acaricia la espalda intentando consolarla.
—Tienes razón… —murmura Agata, abrazándola con fuerza—. No lo mereces, pero tranquila, solo respira —añade acariciándole la espalda en un intento de consolarla.
—¡Jamás me sentí tan humillada! —grita Zoe furiosa soltándose de su amiga, al mismo tiempo que fija la mirada en la baranda, donde se encuentran Morgan y Brandon bebiendo juntos disfrutando de la banda.
En ese momento, Zoe se da la vuelta y se aleja corríendo hacia el baño, de inmediato Agata la sigue, en cuanto Sam se dispone a ir con ellas, Nicole lo toma del brazo deteniéndolo.
—Espera… yo voy, tú no dejes solo a Tyler.
—Pero… —replica Sam, preocupado.
—No te preocupes —interrumpe Nicole—. Estaremos en el baño de acá arriba, no bajaremos. Te prometo que yo las cuidaré, tú solo quédate con Ty, haz que coma cuanto antes.
—Okey… murmura Sam, viendo como ella se aleja corríendo para alcanzar a las chicas.
Tyler por su parte, se encuentra de brazos cruzados, nuevamente con la vista perdida, completamente pensativo, en cuanto Sam se acerca a él, lo nota y le acaricia la espalda.
—Oigan… —interviene Ronald rascándose el cuello, sintiéndose disgustado—.
Me siento jodidamente mal… esa mierda estuvo completamente fuera de lugar.
Morgan no debió hacer eso, y no lo digo porque Zoe sea amiga de ustedes, es que pudo haber sido cualquier otra niña.
Eso estuvo muy mal, porque ella es una fanática y merece respeto, no la puede interrumpir así, hacer que Brandon la suelte y menos aún para coquetearle de esa manera.
Me importa una mierda con quien se acuesten mis artistas, ese no es mi maldito problema, pero…
¡Maldita sea! ¡Brandon estaba saludando a una fanática que estaba llorando sin parar!
Probablemente él ya bebió mucho, y no se da cuenta de la mierda que hizo dejándola así y yéndose con Morgan, sin siquiera tener la cortesía de decirle algo antes de alejarse, o por lo menos tomarse una foto con ella.
No lo sé… ese no es mi problema, sino de Brandon y de su representante —acota con seriedad—.
¿Cómo demonios me va a explicar Morgan a mí que todo eso que hizo estuvo bien?
¿Cómo ella no se dio cuenta de eso? ¡Fue una maldita estupidez!
Si alguien la graba haciendo esa mierda, quedará tan expuesta que será cancelada por las fanáticas de Brandon en todos lados, la destrozaran en miles de videos.
—Bueno… Agata ya los grabó, así que mejor que agradezcan que mi hermana no expondrá a Zoe de esa manera —comenta Tyler furioso, con toda la situación. Y Sam que sujetaba el hombro de Tyler se lo queda viendo preocupado.
—Hey Ty, tranquilo… mejor nos sentamos —dice Sam, algo mortificado—. No quiero que te sientas mal otra vez.
—¿Otra vez? ¿Por qué? ¿Qué tienes? —cuestiona Ronald, confundido.
—Es que está mareado, quizás deshidratado, no lo sé —explica Sam, sentándose al lado de Tyler—. Ya le pedí comida.
—Chicos tenían que decirme, ya mismo pediré que les traigan la orden más rápido —indica Ronald, haciéndole señas a uno de los meseros.
Entre tanto en el baño de mujeres, Zoe se encuentra llorando desconsolada a la vez que Nicole y Agata intentan calmarla, pero ella se encuentra en una montaña rusa de emociones, pasa de la tristeza, a la rabia y luego a la decepción, una y otra vez.
A medida que transcurren los minutos, por más que ellas se esfuerzan en tranquilizarla no lo logran, ambas se dan cuenta que no hay manera de hacerlo y se miran entre sí preocupadas.
En el local la banda sigue tocando, Tyler se encuentra sentado finalmente comiendo con Sam a su lado, quien se mantiene viendo hacia el pasillo que da al baño de mujeres, vigilando el momento en que las chicas salgan.
Ronald por su parte, se encuentra de pie junto a la baranda, observando todo lo que ocurre, mira la presentación en el escenario, a la vez que está pendiente de los chicos en su mesa y de vez en cuando, se enfoca en los músicos de Brandon, además de detallar como Morgan constantemente coquetea con él, mientras que ambos beben junto a la baranda.
En ese instante, el público grita emocionado y aplaude con fuerza al termina de sonar la canción de la banda, para que segundos después se escuche la voz de uno de los cantantes en el micrófono.
—Oigan… tomemos un descanso de hidratación, para seguir disfrutando en el mejor puto club de Miami… ¡El Club 43! ¡Gracias Ronald! ¡Y ustedes! —añade señalando al público—. ¡No se vayan porque seguiremos tocando!
La música del Dj vuelve a sonar, el sonido del bullicio de las personas baja considerablemente, mientras que todos siguen bebiendo y conversando.
De regreso en el baño, Zoe toma algunas toallas de papel y se seca las lágrimas una vez más y se limpia el rostro, para luego voltear a ver a las chicas.
—A mí nadie me humilla… yo no dejaré que nadie lo haga… ¡Y muchísimo menos Brandon Jones! —exclama ella, tirando el papel en el cesto de basura y saliendo a toda prisa.
Agata y Nicole se miran entre sí durante un instante, y corren a toda velocidad detrás de ella. Afuera sentado en la mesa, Sam observa como Zoe aparece en el pasillo caminando con rapidez, luego nota que las chicas vienen con ella.
—¡Mierda! —exclama Sam sorprendido, al mismo tiempo que Tyler quien estaba tomando un sorbo de té frío, lo escucha, gira la mirada y enseguida nota como Zoe va rumbo a la mesa de Brandon, por lo que ambos se levantan en el acto.
—¡No quédate! —dice Sam, frenándolo—. Tú solo termina de comer.
—¡No! ¡Claro que no! ¡No la dejaré! —replica Tyler—. Ya estoy bien, no te preocupes —agrega a la vez que ambos comienzan a caminar detrás de las chicas.
En esa mesa, se encuentran Brandon con Morgan, acompañados por los músicos y su representante, mientras que Ronald está sentado conversando con otra de las bandas, quienes tomaban su descanso después de haber tocado, él nota como Zoe se está acercando a toda velocidad, con todos los chicos detrás de ella, por lo que de inmediato se levanta y se dirige hacia donde ellos van.
En cuanto Zoe llega a su destino, se encuentra con Morgan sentada sobre el regazo de Brandon, lo cual solo provoca que ella se enerve aún más, pero contrario a lo que los chicos se imaginaron, ella se mantiene calmada, incluso toma una respiración profunda de pie junto a la silla de ellos, en ese instante los demás llegan y se quedan a su alrededor expectantes de la situación.
—Hola… ¿podemos hablar un momento? —pregunta Zoe, mirando a Brandon con un tono tranquilo.
Ella intenta con todas sus fuerzas ignorar que la cara de Morgan se encuentra a pocos centímetros de la de él. En cuanto Brandon escucha que le hablan, gira su rostro y la reconoce de inmediato, él le sonríe por unos segundos.
—No… estamos ocupados —interviene Morgan soltando una risa burlona y niega con la cabeza, antes de que Brandon diga algo.
—No te pregunté a ti —replica Zoe, a la vez que el resto de los presentes escuchan atentos.
—Dime —responde finalmente Brandon mirándola, a la vez que toma otro sorbo de su cerveza.
—En privado —acota Zoe, viéndolo fijamente.
—¿Quién carajo te crees? ¡Ya deja de fastidiar! —reitera Morgan, acariciándole el cabello a Brandon, aún sentada en su regazo.
—¡Oye Morgan! —dice Ronald—. ¡Ven un momento por favor!
—Sí… en lo que terminemos de arreglar unos asuntos —comenta Morgan volteando a verlo, pero sigue con las caricias en Brandon.
—¡No! ¡Te necesito ahora mismo! —recalca Ronald, en tono serio.
—Okey, okey… Ya vuelvo bebe, extráñame —agrega Morgan tomándolo del rostro con ambas manos jugueteando y dándole reiterados besos sin parar en las mejillas, hasta depositar un último beso justo sobre sus labios.
En cuanto ella hace eso, Agata se lleva una mano a la frente, mientras que Nicole se cruza de brazos, y los chicos se quedan en silencio, están expectantes con la reacción de Zoe, todos notan como ella cierra los ojos con fuerza, al mismo tiempo que las comisuras de sus labios descienden y niega con la cabeza intentando controlar su dolor.
Morgan se levanta del regazo de Brandon y camina hacia donde se encuentra Ronald, quien se aleja unos metros para conversar con ella sin que los demás puedan escucharlos, aunque de igual manera, la atención de todos recae sobre Zoe, incluso el resto de la banda y su representante, están en completo silencio bebiendo y observándola, al cabo de unos segundos, Brandon vuelve a levantar la cabeza y se le queda viendo.
—¿Podemos hablar o no? —reitera Zoe.
—Sí, claro dime —responde él, tomando otro trago de cerveza.