Gatita 3 (Saga Gatita 3) CAPITULO 24 #2
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CAPITULO 24 #2

—¡Voy! —responde Agata apresurándose y camina hacia allá.

Charlie y Lucy se quedan en la cocina riéndose, a la vez que terminan de preparar el desayuno.

—¿Qué pasa? —pregunta Agata, de pie frente al sofá.

—Oye… —murmura Tyler, tomándola de la cintura y la sienta sobre su regazo—. Necesito que me cuentes algo.

—Ty… no seas idiota, no puedes decirle que te conté —replica Sam, en voz baja.

—¿Decirme que cosa? —inquiere Agata, confundida.

—Tú tranquilo, lo que me dijiste, pues básicamente ya casi todo lo sabía. Es que papá me lo contó antes de venir, todo menos lo de la confrontación y lo del bolso —aclara Tyler.

—¿De qué rayos hablan? —inquiere ella, mirándolos a ambos.

—Shhhh —susurra Tyler—. Kitty… ¿por favor me contarías que fue lo que pasó con el ex novio de Nicole?

—Mmm pues sí, pero si ya Sami y papá te contaron...

—Dime algo… ¿sabes cómo se enteró Jenny? —interrumpe Tyler, al mismo tiempo que Agata prensa los labios y niega con la cabeza.

—Estás mintiendo —afirma Sam, en un murmullo.

—¿De verdad está mintiendo? —cuestiona Tyler indignado, viendo a su hermana, quien se encuentra boquiabierta y también se muestra indignada.

—¡Sí! ¡Kitty nos miente! Yo conozco todas sus expresiones y justo esa —dice Sam, señalándole el rostro—. Esa es su cara de mentirosa.

—¡Sami! —refuta Agata, mirándolo fijamente.

—Kitty mi vida… no seas mala, ya cuéntanos —insiste Sam, haciendo pucheros.

—Es que es una mierda… no creo que ella quiera que alguien más lo sepa.

—¿Nicole te dijo eso? —indaga Tyler.

—No, es que ella no sabe que yo sé... Yo conozco la historia porque Jenny se la contó a mamá con lujo de detalles, y ella luego me lo dijo a mí. Pero mamá confía en mí, sabe que no se lo diré a nadie, ella no querría que Nicole se sintiera mal.

—Se lo contaste a Sami —acota Tyler.

—Porque siempre fue mi mejor amigo y confío en él. Además, solo le conté lo que no era tan mierda, dentro de la mierda. Yo en el lugar de Nicole, tampoco quisiera que nadie supiera nunca —confiesa Agata, con algo de tristeza en la voz.

—¿Eso no era tan mierda? —inquiere Sam.

—¡Carajo! Entonces… ¡¿cuál es la mierda dentro de la mierda?! —pregunta Tyler, apretando el agarre de la cintura de su hermana.

Desde la cocina, Lucy observa a los chicos en el sofá y decide tomarles una foto en completo silencio y se la envía de inmediato a Lauren.

—Mi vida míralos, por Dios… es tan lindo verlos así a los tres, además, jamás vi a Agata sentada sobre su hermano.

—Sí cariño, sin duda ahora todos se están llevando mejor que nunca —afirma Charlie, sonriéndole.

De regreso en el living, Agata suelta un suspiro largo, a la vez que bebe un poco de su café, antes de volver a hablar.

—Les contaré, pero… tienen que jurarme que nunca le dirán a nadie, porque si no mamá sabrá que fui yo la que lo contó —indica Agata y ambos chicos asienten con la cabeza—.

Bueno, la verdad es que todo esto, es un chisme terrible que se sabe a los cuatro vientos, pero en el mundo de los gamer profesionales.

—Ay carajo… entonces sí fue grande la cosa —comenta Sam.

—Sí… Resulta que en el edificio donde vive Jenny, en el pent-house reside un chico que es gamer profesional, uno que es muy bueno, es decir, tiene dinero suficiente y vive de esas cosas, ha ganado muchos torneos.

—¿El ex novio de Nicole? —indaga Tyler.

—¡No! ¡Nada que ver! —refuta Agata.

—Ah okey… menos mal.

—Ese chico es más grande, tiene como treinta años, vive con su novia y un perro —aclara Agata—.

Entonces Jenny conocía a este chico, pero solo de vista, a veces coincidían en el elevador, o se topaban mientras que él paseaba a su perro caminando hacia una cafetería cerca del edificio.

Ustedes la conocen, saben como es ella de extrovertida —añade sonríendo—.

Un día se encontraron de camino al edificio, ella le preguntó por el nombre del perro, el chico le dijo que se llamaba “Joystick”, obviamente le pareció un nombre muy raro, cuando comenzaron a hablar, fue que supo que él era gamer profesional y por eso le colocó ese nombre al perro, ambos se cayeron bien, y cada vez que se cruzaban hablaban un poco.

En fin… se convirtieron en buenos vecinos, sabían sus nombres, a que se dedicaban y compartieron sus números de teléfonos y listo.

—Entiendo… ¿y que pasó luego? ¿Qué tiene esto que ver con el ex novio? —pregunta Tyler.

—Bueno… Nicole conoció al idiota de su ex novio en una fiesta de su universidad, a ella le gustó mucho físicamente, ellos siguieron coincidiendo en otras reuniones hasta que terminaron hablando y compartiendo sus números.

Mamá me dijo que ella sí estaba muy entusiasmada, pero al parecer como que él no tanto, igualmente no se dio cuenta de eso si no luego, en retrospectiva —comenta Agata, encogiéndose de hombros—.

En fin... ahí supo que era gamer, ella fue un día a uno de sus torneos, pero sin decirle, solo como público y nada más, lo vio jugando y al terminar se saludaron.

A partir de allí el chico cambió por completo, empezó a mandarle mensajes, la llamaba, invitaba a lugares, le enviaba café y regalitos, muchas tonterías de golpe.

—Empezó a enamorarla… ¿eso dices? —afirma Tyler y Agata asiente.

—Sí… fue mucha increíble atención, y como a ella en verdad le gustaba mucho el chico, pues obviamente estaba muy feliz con todo eso, y la verdad es que yo la entiendo.

—¡Gata! ¡¿Trajiste tu crema hidratante para la cara?! ¡Es que olvidé la mía! —grita Zoe, desde la habitación.

—¡Sí! ¡Tómala de mi bolso! —responde ella con fuerza, para luego seguir conversando en voz baja con los chicos—.  Ellos salieron un par de veces a citas, todo lindo, normal y luego se hicieron novios, pero… a partir de ahí ya no habían mas regalos, ni mensajitos, ni atenciones, ni nada de nada.

—¿Qué? ¿Por qué? —cuestiona Tyler, frunciendo el ceño.

—¿Dices que fue indiferente con ella —agrega Sam.

—Súper indiferente, como cuando no eran novios.

Jenny siempre le tuvo mala espina, nunca le gustó la idea de que ellos salieran juntos, y toda esa situación hizo que aumentara el mal concepto que tenía del chico, porque ahora su hija estaba sufríendo en silencio por la indiferencia de su “novio” —acota Agata, haciendo comillas con las manos.

—Que rayos… —murmura Tyler, confundido—. ¿Entonces para que la enamoró? Eso no tiene sentido.