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Opción 2. Hay dos bebés.
PROS
- Las madrinas están encantadas porque no hay conflicto
- Nuestra amiga no se va a aburrir nada de nada
- Quizás solucionemos el problema con James e Isaac
—¿En serio?
—Tú me dirás, ¿tienes algún otro pro de tener los dos bebés además de los que acabo de mencionar?
—Visto así, la cosa no pinta muy bien para ambas opciones, pero casi mejor que tenga dos.
—Sí claro y su madre se muere del susto en cuanto se despierte.
—Bueno, ya conocía la posibilidad, su ginecólogo se lo dijo cuando fuimos a verlo. El susto no será tan gordo porque estaba preavisada de que esa posibilidad se podía dar.
—Si nuestra amiga estuviera despierta tacharía lo de contras y diría que todos son pros, dejando clarísimo que los dos bebés son lo mejor que le podría pasar en la vida, pero claro, la cosa se complica porque estos dos vienen con mochila, ¡hahahaha!
—¿No dicen que siempre traen un pan debajo del brazo?, pues estos dos traerían uno o dos padres con ellos —rio Luis.
—¿cuántas posibles opciones hay?
—¿De qué?, se más clara Emma.
—Me refiero a la paternidad.
—Puff, podrían ser de cualquiera de los acorralados en la Operación Femme Fatale, figúrate que divertido.
—Vale, pero obviando eso, yo creo que en caso de que los niños no sean de ninguno de los dos, nuestra amiga jamás hablaría con sus padres, al menos ese fue siempre su plan inicial.
—A no ser que en algún momento sus hijos se enteren y le pidan conocer a sus padres.
—O que por un tema médico sea estrictamente necesario, que esperemos que nunca se dé ese caso.
—¿Podéis ser menos cenizos?, estamos de acuerdo con que si no es de ninguno de ellos la cosa posiblemente no trascienda?
—Correcto —gritaron Emma y Luis.
—Las opciones entonces son,
. Que los dos sean de James
—En este caso, lo siento por Isaac, pero la cosa está clara, los papás a casa con sus mellizos y no hay más que hablar.
. Que los dos sean de Isaac
—Aquí sí que se empieza a liar la cosa, Isaac los va a reconocer, y a ver qué tal lleva James tener a dos terremotos en casa hijos del otro.
—No seas así, prácticamente sería lo mismo que en el caso de que haya solo uno. James ha decidido casarse con ella con todas las consecuencias.
—Eso esperamos todos, pero dos son muchos niños.
—¿y qué haría Isaac?, comprarse un piso en frente de ellos?
—¡O todo el edificio!
Y todos empezaron a reírse como locos.
—Oye, no nos relajemos que todavía cabría la posibilidad más rocambolesca de todas.
. Que uno sea de Isaac y el otro de James
—Esa sí que sería una jugada maestra —dijo Emma soltando un suspiro de esos de serie romántica.
—Y tan maestra, uno para cada uno y listo —dijo Luis.
—Sí, y esperemos que Isaac no quiera separar a los hermanitos, bueno o James, me refiero a que los días que tengan que ir a ver a Isaac, espero que también dejen ir a su hermanito, no es bueno que se separen todo el tiempo, ¿no os parece?
—Uy, en eso no había caído, qué lío, más le vale a Isaac comprar el piso de al lado.
—Bueno, creo que nuestras mentes se están dejando llevar y están volando más de lo necesario, pensad que luego las cosas suelen ser más sencillas. Recordad el sofocón que teníamos pensando en el encuentro y mirad ahora, y prácticamente no hemos tenido que hacer nada.
—Bueno Luis, tanto como nada.
—Disculpe manager, que ya sé que tú estás al mando y lo estás gestionando realmente bien. Y le guiñó un ojo a Greta.
—No lo sé, la cosa no es fácil, y me gustaría que cuando despierte no tenga demasiada locura encima, ya bastante será asumir la situación de que su plan se ha ido al traste, sus amantes se han conocido sin estar tu presente, lo del resto de admiradores, por no hablar de la prensa,
se va a volver loca cuando vea la repercusión del momento, ya me la imagino con su sentido del ridículo pensando en su cuerpo espatarrado en plena calle, ¡se muere!
, como para tener que lidiar con peleas por los niños, paternidades, etc.
—Tranquila Emma., estos dos son bastante civilizados y no creo que lleguen a eso.
—Eso es cierto.
—En fin chicas, sea lo que sea, yo creo que esta opción sería magnífica y la más justa para ambos padres. Nuestra amiga tendrá que compartir a sus hijos, pero yo creo que estarían bastante felices.
—Tienes toda la razón Luis —dijeron ambas.
—Aunque bueno, justo, justo, sería que nuestra amiga les diese carpetazo a los dos y viviera sola con los niños y ellos ejerciesen de padres separados, así ambos serían tratados de la misma manera, ¿no?
—Greta, no empecemos, hemos que dado que sola ya no va a esta.
—Cierto, disculpad.
—Ojo que todavía quedan otras probabilidades a tener en cuenta…
. Que uno sea de Isaac o James y el otro de padre OFF
—¿Qué es eso de padre OFF?
—Chicos, Operación Femme Fatale, me refiero a un padre random de todos los que se ha cepillado nuestra amiga en tiempo récord.
—Es cierto, le pega que ni pintado, porque además de las siglas de su fatídica operación, ese padre estará Off total, nuestra amiga no quiere ni verlos, desde el cariño, ya me entendéis.
Todos se empezaron a reír como siempre, aunque esta vez la ocurrencia había sido de Emma.
—Ante esta situación, yo creo que lo mejor es que el padre crea que los dos son suyos, y simplificamos la situación. Uno se parecerá más a él, y el otro pues habrá salido a la familia de la madre, pasa em las mejores familias.
—Ya, aunque en las mejores familias suele ser genéticamente del padre también.
—No seáis petardos, ¿estáis conmigo o no? —dijo Greta.
—Nos callamos, es cierto, eso será lo mejor.
—Ahora solo falta el peor de los escenarios —suspiró Emma.
. Que ambos sean de un padre o dos OFF
—Esa ya es la locura máxima —dijo Luis
—Con ella, cualquier cosa podría suceder.
—¿Qué creéis que haría ella?
—Yo creo que lo que quería en un principio, no informar al padre y seguir adelante con su maternidad. Eso sí, volvemos a lo mismo, James los querría adoptar y visto lo visto, Isaac también, por lo que dependerá de ella si quiere paternidad múltiple o no.
—A lo mejor les miente y les dice que son suyos.
—No tengo ni idea, la verdad, habrá que esperar a que despierte.
—Lo que nos queda claro de todo esto, es que ninguno de los dos puede saber de quién es el hijo o hijos, esa carta hay que guardarla bajo llave hasta que despierte la mamá artífice de este embrollo.
—Sin ninguna duda. Voy a hablar con el hospital, tengo un documento firmado por ella en el que me hace responsable de su perro en su ausencia.
—¿Y eso?
—Me lo dio durante uno de sus viajes largos de trabajo, ya la conocéis, era por si se ponía malo y tenía que llevarlo al veterinario o ponerle alguna medicación. Con eso de los chip, no quería que pudieran pensar que lo había robado.
—Como es, siempre tan previsora.—
—Luis, no siempre, ¿no te parece? —dijo Emma. —¿Y para qué quieres ese documento?, estamos en un hospital humano.
—Ya lo sé, es para ver si con eso podría acreditar que soy su familiar más cercano al que le ha confiado su perro, que es como su hijo, y que por tanto me pueden entregar el sobre con la identidad de su padre o padres.
—Uy, lo veo complicado, pero bueno, tendrás que sacar tus armas de mujer, igual si le haces ojitos al doctor.
Y todos se empezaron a partir de risa.
—Lo que sea para evitar que esa carta llegue a manos de James o Isaac.
—¿No sería más fácil pedírselo a su familia?
—Ni de coña Emma, recuerda que se creen que solo fue un susto y que ella está perfectamente, de hecho ya piensan que ha salido del hospital y está por el mundo viajando como siempre.
—Greta, eres tremenda. ¿Y si la cosa se complica o tarda más de lo previsto?
—Está todo controlado, los médicos nos han dicho que está fuera de peligro y que la mantienen así para que el bebé/s, crezca sano hasta que ella se pueda valer por sí misma. Controlado. Sé que es lo que ella querría, no preocupar a nadie más.
—Tienes toda la razón.
—Os lo dije, estoy al mando, las galletas no mienten.
—Madre mía lo que nos va a durar la galletita —dijo Emma con cara de, “Greta eres única”
Como podéis comprobar mis amigos no se aburrían lo más mínimo durante mi largo letargo.
Visto desde fuera y con perspectiva la cosa no era nada sencilla y había tantas variables a tener en cuenta.
¿Quién será el padre?, estaba deseando leer esa carta.
Ahora mismo me moría de curiosidad, pero llegado el momento me cagaría de miedo porque tras el análisis de mis compinches, no era nada fácil saber qué hacer en función del resultado.
¿Hablando de carta, ¿verían las cartas de Agatha quien es el padre?, ahora me pica la curiosidad, aunque poco puedo hacer desde aquí, eso sí, ir pensando en la solución, ganaría días.
Ya le vale a Greta lo del consentimiento de cuidado de mi perro, tiene unas ocurrencias, pero no os lo perdáis que al final entre su toque simpático que no hay quien le gane, sus ojitos azules que cuando quiere sabe cómo mirar, y lo pesada e insistente que puede llegar a ser, lo consiguió.
Habló con el médico y aunque en un principio por su puesto que el documento que le mostró al médico le pareció hasta de una broma de “Inocente, Inocente!
(para las que no lo sepáis, era un programa de la tele en la que como en el día de los Santos Inocentes en el que todo vale, les hacían bromas locas y muy absurdas en situaciones reales a famosos, y la verdad que te morías de la risa).
Pues el médico creo que llegó a pensar que le estaban tomando el pelo sus compañeros en el hospital o algo, pero al ver a Greta que casi lloraba, diciendo que era una cuestión casi de vida o muerte, y que estaba convencida de que yo no querría que esa información pudiese caer en otras manos, es más,
le dijo que si no se la daba a ella, prefería que no la tuviera nadie hasta mi regreso, pero con la boca pequeña, le dio a entender que si se la daba ya les ayudaría a preparar el ambiente cuando yo me despertase y era mejor saberlo por si el susto era tan fuerte que me regresaba al coma…
hahaha, Greta tenía un arte de la persuasión increíble.
En fin, que me hicieron el análisis, y el doctor le dio la carta con toda la información, eso sí, le hizo firmar un documento como que había hecho una solicitud formal y exhaustiva alegando que era la persona de confianza en la que yo había delegado todas sus gestiones médicas…
y veterinarias. Esto último lo añado yo por reírme un poco.
Ya os podéis imaginar a mis tres amigos ese día.
Greta cogió la carta y la guardó como si quemara dentro de su bolso sin ni siquiera mirarla, y envió un mensaje bomba al chat de las Perris para quedar esa misma noche en casa de Luis.
Ella misma asignó el lugar sin contar con el anfitrión porque como les explicó, no podía haber, maridos, niños, perros ni nadie que pudiese perturbarles en ese momento tan importante en sus vidas, más bien en la mía.