FAR El precio de un sueño (Bilogía F.A.R 2) CAPÍTULO 30
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CAPÍTULO 30

DIARIO DE ENTRENAMIENTO

15 de octubre

El fútbol es un juego. Ni más ni menos: dos equipos de once jugadoras luchan por meter un balón en una portería. Si es un simple juego, ¿por qué me he empeñado en convertirlo en mi futuro profesional? ¿No es absurdo que entrene tanto, que sacrifique tanto, por un simple juego?

No. Esto es demasiado pesimista.

Es que el fútbol es mi pasión. Mi vía de escape.

Si de niña me iba mal en clase o discutía con mamá, me refugiaba en el fútbol. Pero en Estels, se ha vuelto mi día a día y ya no hay refugio que valga.

No.

¡No puedo centrarme en lo negativo!

Porque el fútbol me hace feliz, porque jugar es un sueño, un sueño tan grande que me da pánico que se rompa. Y porque, por extraño que parezca, a veces es más fácil hablar de lo malo que de lo bueno.

—¿Y esto, Daf? —preguntó Rain cogiéndole la libreta.

—No es nada, es un diario en el que apunto nuestros entrenamientos y las demás cosas de capitana.

A su lado se arremolinaron las demás compañeras. Julia había aprovechado para beber agua e Irati, que seguía entrenando como siempre, se ataba bien los cordones de las zapatillas, que siempre se le soltaban.

—A mí no me engañas, tú lo que haces es redactar un discurso para cuando te den el balón de oro, que has escrito mucho rato.

—Yo balón de oro no, pero cuando me seco el pelo siempre me imagino que me entrevistan en algún late night show —reconoció Julia.

—En realidad, estoy preparando una charla… —explicó Dafne por fin—. Un cole me pidió que fuera a hablar sobre cómo es jugar al fútbol en Estels. Y he dicho que sí… De hecho, igual podríais ayudarme. La verdad es que no sé cómo enfocarlo.

Pensó en ella con doce años, justo en ese momento ya había dejado de creer que el fútbol era algo posible. Quizás hablar con una futbolista le habría cambiado la vida.

—Diles que en Estels seguimos estudiando y que la media de Selectividad es bastante alta. Eso a mis padres les motivó mucho para dejarme venir —dijo Hipólita.

—A mí me motivó mucho poder jugar en un equipo femenino. En mi pueblo eran imposibles de encontrar —dijo Irati, sin embargo, después se le oscureció la mirada y dijo en voz baja—: Aunque para lo que ha servido…

—¡Oye! ¡Que solo te has quedado un partido sin jugar! ¡No dramatices! —exclamó Rain, golpeándola en el hombro.

Ahí las tenía a todas, con los cuellos estirados y aprovechando para tomar el sol, relajadas. Dafne todavía no se sentía preparada para dar esa charla, pero tenía claro que fuera como fuera sus amigas formarían parte de ello.

En ese momento apareció de nuevo el míster. Pensó en contarle también a él el asunto de la charla en el colegio, al fin y al cabo, cuando las cosas se pusieron difíciles en el curso anterior, él le había apoyado mucho.

Sin embargo, las palabras, los pensamientos, todos se quedaron en pausa cuando le vio llegar.

No estaba solo.

Un chico rubio, con ojos de color de piscina, estaba a su lado, con las manos en los bolsillos.

Parpadeó unas cuantas veces.

—¿Hugo? —musitó Rain. No es que pareciera sorprendida. Al fin y al cabo, ambas habían visto a Hugo en las gradas del partido anterior. Podría estar de visita.

Sin embargo, algo mosqueó a Dafne: Hugo parecía muy nervioso, arrugando los labios y golpeando sus manos sobre las piernas rítmicamente.

El míster se aclaró la garganta antes de hablar:

—Sé que este equipo necesita un cambio. Si queremos seguir hacia delante manteniendo este rendimiento, si queremos volver a ganar, tenemos que estar fuertes. Por eso, he decidido incorporar a Hugo Ferris como segundo entrenador.

Dafne parpadeó unas cuantas veces, sorprendida.

No hacía tanto de su última conversación con Hugo. Él le había hablado sobre lo difícil que había sido todo para él últimamente, pero ¿cómo no le había contado eso? Dafne sintió algo parecido al enfado calentándole el cuerpo.

Hugo se puso bien recto y mostró un gran sonrisa, abrió la boca y la cerró, para finalmente decir:

—Quiero dar las gracias por esta oportunidad. Admiro mucho al equipo.

—Ahora, Hugo ha preparado un entrenamiento…

Dafne dejó de escuchar. Cada vez que Hugo la miró, ella rehuyó la mirada.

—Bueno, en la charla también puedes proponer esto como otra salida laboral… —vaciló Rain.

Tanit

Martes, 15 de octubre, 16:30

No te vas a creer lo que ha

pasado hoy

dafne, vives en una telenovela

o qué??? Todas las semanas

me dices lo mismo

jajajajaja

qué ha pasado

HUGO! Ahora es el segundo

entrenador del equipo

uyyyyy no puede dejarte sola

venga no me vaciles

es broma, es broma

Bueno, está bien, así tiene

algo que hacer, no? os irá

bien a todas

Ya, pero es que no esperaba

encontrármelo otra vez!

Convivir de nuevo!

Qué pasa? Aún sientes algo

por él? Ya sabes que yo soy

#teamnabeel

Jajajjaa

No siento nada por él

Pero jo, ya es lo último que me

faltaba

Bueno, dejo de hablar de mí

Tú qué tal? Estáis preparando

el regalo de Anna?

Justo! Te hago videollamada

y te enseño cómo va