Famosa hasta la muerte 15
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S tevie se sentó en la cama y abrió su portátil. Colby se dejó caer a su lado.

—¡Que empiece la búsqueda del acosador! —exclamó.

—Nada de botas de correr en la cama. —Le dio una patada a los pies de Colby—. Y antes de que hagamos nada, tenemos que hablar sobre qué narices te pensabas que estabas haciendo al hablar con Hilton antes.

—Lo que pensaba era que podría sernos útil en nuestra investigación. Puede que la gente prefiera venir a hablar directamente con nosotras, en vez de con la policía, si saben algo.

—Supongo que tiene sentido.

—Además, nos vendrá bien que el asesino sepa que lo estamos buscando. Así sentirá la presión de que lo están persiguiendo y, cuando se sienten presionados, los delincuentes suelen cometer errores.

Stevie respiró hondo.

—¿En serio crees que quien hiciese esto se va a sentir preocupado porque nosotras lo estemos buscando?

—¡Pues debería!

Catsy se deslizó a través de la puerta y Colby se apresuró a agacharse para tomarla en brazos.

—¡¿Quién es este precioso gatito?! —dijo, sosteniendo a Catsy en alto frente a su rostro—. ¿Cómo se llama?

—Catsy Cline, como la cantante —respondió Stevie, distraída.

—Es un nombre genial. ¡Hola, Catsy Cline, eres una pelusita preciosa! —Colby se volvió a mirar a Stevie—. Hablando de nombres, ¿por qué tu padre te llama Osita?

Stevie sonrió, como siempre hacía cuando contaba esa historia. Porque era uno de sus mejores recuerdos, de esos que siempre la dejaban calentita por dentro.

—Cuando era pequeña, con tres o cuatro años, más o menos, solía seguir a Blair a todas partes.

Me vestía como ella, la copiaba en todo; su pelo, sus gestos, incluso la forma en que hablaba.

Creía que era la mejor persona del mundo, y lo único que quería era parecerme a ella.

Fue entonces cuando la gente empezó a llamarme pequeña Blair.

Todo el mundo pensaba que el que fuese por ahí copiando a mi hermana mayor en todo era adorable, y me prestaban muchísima atención justo por eso.

Mi madre incluso empezó a comprarnos la misma ropa para que fuésemos a juego.

—Ohhh, qué mona.

—Pero, una noche, mi padre vino a verme a mi dormitorio y se sentó a los pies de la cama y me llamó «Stevie» y, antes de que pudiese seguir hablando, le respondí: «No, papi, soy la pequeña Blair».

Y él se limitó a sonreírme y a darme un beso en la nariz antes de decir: «No puedes ser la pequeña Blair, porque eres Stevie.

Y puede que aún seas muy pequeña para entenderlo, pero siempre tienes que ser tú misma.

No deberías querer ser nadie más que tú misma.

Tan salvaje y perfecta como eres». A lo que yo le dije: «¿Soy salvaje como un oso, papi?

». Y él me respondió: «¡Sí, justo como un oso!

Así que… ¿Qué me dices, peque? ¿Te gustaría ser Stevie para todos los demás, pero Osita para mí?

». Recuerdo que arrugué la nariz, porque no estaba demasiado convencida.

Y entonces él soltó: «¡Y además Blair suena como oso en inglés, “bear”!

Así que, en cierto modo, seguirías siendo la pequeña Blair».

Y supongo que la pequeña Stevie quería sentir que era especial para alguien, así que me convertí en su Osita.

—Tu padre es muy inteligente. Blair era una persona increíble, pero tú también, Stevie, a tu manera.

Stevie puso los ojos en blanco.

—Los halagos no te van a librar de explicarme por qué pensaste que era una buena idea anunciarles lo de la vigilia a esos periodistas.

—No es que sea una buena idea…, ¡es una idea excelente! ¡Los delincuentes siempre regresan a la escena del crimen!

—¿En serio?

—¡Sí!

Catsy se volvió hacia Stevie y soltó un maullido.

—¿Ves?, Catsy está de acuerdo conmigo. ¡Es un hecho! Los delincuentes siempre regresan a la escena del crimen tarde o temprano. Así que creo que hay muchas probabilidades de que nuestro asesino aparezca en la vigilia de Blair.

—Colby, ¿has sacado toda esta información de las películas de detectives?

—¡Todas las películas se basan en datos de la vida real! —Colby volvió a sentarse en la cama, con Catsy recostada en su regazo.

Stevie enarcó las cejas.

—Buscando a Nemo, Dune, Vengadores: Endgame…

—Vale, no todas las películas se basan en la vida real, pero lo que digo tiene mucho sentido.

He supuesto que, si a Blair la asesinó un loco que estaba obsesionado con ella, lo más probable es que aparezca en la vigilia organizada en su honor para deleitarse en las consecuencias de sus actos.

A esa clase de gente le pone ese tipo de cosas.

Puede que incluso aparezca el tipo de la gabardina.

Y si él, o quienquiera que fuese el cabrón asqueroso que estaba acosando a Blair, aparece, también podremos localizarlo.

Pero para que podamos hacerlo tendrán que saber que se va a celebrar una vigilia en su honor, y digamos que todavía no he avanzado mucho en el frente publicitario.

Agh. Lo que decía tenía sentido.

—Entonces, ¿qué tal vas con la organización?

—Bueno, acabo de avanzar un montón al contárselo a todos esos periodistas.

—¿El director Mathers ha accedido a dejarte celebrarla en el aparcamiento del estadio?

—Técnicamente no, pero no creo que ahora pueda evitarlo, aunque quisiese. No te preocupes por eso, ¡todo saldrá bien! ¡Mierda! Debería haberle dicho a la gente que trajese sus propias velas.

Stevie se pellizcó el puente de la nariz. Le había empezado a doler la cabeza y estaba agotada, lo que hacía que le fuese cada vez más difícil contener la tristeza y el dolor que pugnaban de nuevo por apoderarse de ella. Se dio cuenta de que estaba a punto de echarse a llorar.

—¡Todo saldrá bieeeeeeeen! —repitió Colby, dándole un suave codazo en el costado—. Ahora, ¡pongámonos a investigar!

Stevie soltó un suspiro con fuerza y después sacudió la cabeza. No tenía tiempo para estar triste por la muerte de su hermana cuando su asesino seguía suelto.

—Vale, pongámonos a investigar.

—Parece que ya podemos tachar a Gunner de nuestra lista de sospechosos, ahora que sabemos que su coartada se sostiene.

—Aun así, nos mintió sobre cuándo llegó a la ciudad, pero sí, supongo que no es nuestro hombre.

—Entonces, pasemos a nuestro principal sospechoso, el acosador psicópata.

¿Quieres ayudarnos a encontrar un asesino, Catsy?

—le preguntó mientras le rascaba la cabecita.

Catsy parpadeó lentamente y después se bajó del regazo de Colby de un salto, echándoles un último vistazo rápido antes de marcharse—. Supongo que eso es un no.

Stevie abrió la página web de fans de Blair en su ordenador, pero Colby se lo quitó de las manos antes de que pudiese buscar nada.

—Entraré en el sistema como la administradora. Mira, tengo una lista de gente a la que he tenido que bloquear a lo largo de estos años. Deberíamos empezar por ellos.

Stevie echó la cabeza hacia atrás y soltó un gruñido.

—Pero hay cientos de usuarios en esa lista.

—No creo que esa sea una actitud muy propia de una detective.

—Perdón… ¡Bien, hay cientos de usuarios en esa lista!

Colby la ignoró deliberadamente y observó la pantalla con los ojos entrecerrados.

—La mayoría son bots, así que podemos descartar a unos cuantos.

Y después, con los que nos queden, podemos ver si lo que publicaron y que los hizo acabar bloqueados en el foro nos da alguna pista.

—Se inclinó hacia el ordenador y pulsó sobre el primer usuario: @Ashley_pashley—.

Mmmm. Treinta comentarios… ¡Ah! Este es el que hizo que acabase bloqueada.

Stevie se acercó a la pantalla.

—«El segundo álbum de Blair Baker es una mierda sobrevalorada. Nunca debería haber sacado más de uno». —Se volvió hacia Colby—. ¿En serio la bloqueaste por eso?

—En el foro no toleramos a los haters . —Colby pasó al siguiente—. Caza Perritos. ¡Ah, me acuerdo de este! Lo único que hacía era responder a todo con fotografías de perritos calientes. Era de lo más molesto, y estaba claro que en realidad no era fan de Blair Baker.

—Entonces, seguramente no sea nuestro asesino —repuso Stevie.

La siguiente usuaria, @Mirax100pre, había acabado bloqueada porque lo único que hacía era comentar lo mucho que quería a Mira Parker y no a Blair.

—Creo que estaba confundida. Por eso le envié el enlace a la página de fans de Mira y después la bloqueé por amabilidad.

—¿Y Viernes De Pies?

—Ah, ese era bastante raro. Todos los viernes subía una foto de los pies de Blair. Le bloqueé porque me parecía inapropiado.

Se pasaron la siguiente hora analizando todas las publicaciones de los usuarios bloqueados, aunque nada les llamó tanto la atención como para pensar que lo hubiese podido escribir un posible asesino. Pero cuando llegaron a @BBSera_mia, Stevie y Colby intercambiaron una mirada.

—Ese nombre de usuario sí que suena a acosador —comentó Stevie.

—¡También me acuerdo de este tipo! Suponiendo que sea un hombre, claro.

Lo bloqueé y lo eché del foro porque no paraba de acosar a otra miembro de la página.

—Buscó los mensajes antiguos que ese usuario había compartido—.

Sí, aquí está, ¿lo ves? No paraba de mandarle comentarios de lo más extraños a DollyPurrton_14.

Stevie notó cómo el corazón comenzaba a latirle acelerado.

—¿Dolly Purrton? —Le quitó a Colby el portátil de las manos—. ¡Esa tiene que ser Blair!

—¿Qué? —soltó Colby, abriendo los ojos como platos, sin aliento—. ¿Por qué?

—Su gata se llamaba Dolly Purrton. ¡La adoptamos junto a Catsy en 2014! ¡Solo Blair, o alguien muy cercano a ella, lo sabría!

—¡Ay, Dios! —Colby se llevó las manos a la cara—. ¿¡En serio me estás diciendo que la verdadera Blair Baker era miembro de mi página web!?

—Eso creo, sí.

Colby dejó caer las manos a los lados.

—¡Madre mía! ¿¡Me estás tomando el pelo!?