CAPÍTULO 13 - LOS NOMBRES BORRADOS
INFORME PRELIMINAR
Semanas después de la aparición del Pasillo de las Campanas comenzaron a registrarse anomalías relacionadas con nombres, registros y recuerdos personales dentro del edificio.
Personas completas desaparecieron de archivos oficiales.
Y después…
de la memoria de quienes las conocían.
Montenegro descubrió el fenómeno por accidente.
O quizá…
el archivo quiso que lo descubriera.
INCIDENTE INICIAL
El investigador revisaba antiguos expedientes de desapariciones cuando encontró una carpeta incompleta.
Código: SC-43-AR
El expediente hablaba de un investigador desaparecido décadas atrás.
Pero había algo extraño.
El nombre aparecía tachado en todas las páginas.
No borrado.
Arrancado violentamente.
Como si alguien hubiera intentado eliminar toda referencia a esa persona.
REGISTRO PERSONAL - MONTENEGRO
“Sentí miedo antes de saber por qué.”
Continuó revisando.
Y encontró más.
Expedientes enteros con nombres removidos.
Fotografías recortadas.
Firmas destruidas.
Y siempre la misma nota escrita al margen.
“NO LOS RECUERDES.”
Las luces del despacho vibraron suavemente.
Montenegro comenzó a investigar archivos externos del edificio.
Entonces descubrió algo peor.
Varias personas vinculadas a la Santa Compaña nunca habían existido oficialmente.
Registros civiles eliminados.
Historias clínicas vacías.
Actas desaparecidas.
Como si el fenómeno estuviera borrándolos lentamente de la realidad.
DECLARACIÓN - LUCÍA PERALTA
“Ellos empiezan llevándose tu nombre.”
La enfermera permanecía aislada dentro del edificio desde su reaparición.
Dormía poco.
Y evitaba mirar directamente las ventanas durante la noche.
TRANSCRIPCIÓN
Montenegro: “¿Qué ocurre después?”
Lucía tardó varios segundos en responder.
“Después nadie recuerda quién eras.”
El investigador sintió un frío profundo recorrerle la espalda.
DECLARACIÓN CONTINUA
“Y entonces el camino te acepta.”
Montenegro comenzó a revisar sus propios documentos personales.
Pasaporte.
Identificación.
Registros internos.
Algunos comenzaban a presentar errores.
Letras cambiadas.
Fechas incorrectas.
Y en ciertos archivos…
su segundo apellido ya no aparecía.
REGISTRO PERSONAL
“Creo que están empezando conmigo.”
Las campanas comenzaron a escucharse incluso durante el día.
Muy suaves.
Siempre lejanas.
Y los empleados restantes del edificio comenzaron a comportarse extraño.
Algunos olvidaban conversaciones recientes.
Otros confundían rostros.
Un trabajador aseguró no recordar cuánto tiempo llevaba allí.
INCIDENTE SECUNDARIO
A las 03:13 AM del 18 de noviembre, las computadoras del archivo comenzaron a borrar automáticamente cientos de documentos.
No fueron eliminados manualmente.
Simplemente desaparecieron.
Y todos tenían algo en común.
Personas vinculadas a expedientes de la Santa Compaña.
INFORME TÉCNICO
No existe explicación para las alteraciones digitales.
Los respaldos también desaparecieron.
Montenegro permaneció horas intentando recuperar archivos.
Fue inútil.
Entonces encontró un documento oculto dentro de los registros más antiguos del edificio.
FRAGMENTO RECUPERADO - DOCUMENTO CLASIFICADO
“La procesión no busca muertos.”
Otra línea.
“Busca ser recordada.”
Montenegro continuó leyendo.
“Mientras alguien recuerde los nombres, los desaparecidos no pertenecen completamente al camino.”
El investigador sintió inmediatamente terror absoluto.
Porque comprendió lo que estaba ocurriendo.
El archivo no solo almacenaba casos.
Los retenía.
Como una barrera.
Y alguien…
o algo…
estaba destruyendo esa barrera desde dentro.
INCIDENTE PRINCIPAL
Aquella noche Montenegro encontró una nueva puerta dentro del Pasillo de las Campanas.
No estaba allí antes.
Una puerta blanca.
Y sobre ella…
su nombre completo.
ELÍAS MONTENEGRO.
El investigador retrocedió inmediatamente.
La respiración se volvió inestable.
Las campanas comenzaron a sonar más fuerte.
Y desde el interior de la puerta…
escuchó su propia voz.
“No me olvides.”
Montenegro sintió que las piernas dejaban de responderle.
REGISTRO PERSONAL
“Creo que el pasillo está preparando un lugar para mí.”
La puerta comenzó a abrirse lentamente sola.
Oscuridad dentro.
Y algo respirando.
El investigador intentó alejarse.
Entonces escuchó más voces detrás de las otras puertas.
Miles.
Nombres repetidos desesperadamente.
Como personas intentando no ser olvidadas.
VOCES REGISTRADAS
“Diles quién soy…”
“No cierres la puerta…”
“Aún sigo aquí…”
“No dejes que me borren…”
Montenegro sintió lágrimas involuntarias.
Porque comenzó a olvidar rostros.
Nombres de antiguos casos desaparecían de su memoria mientras caminaba por el corredor.
Y entonces ocurrió lo peor.
Encontró una fotografía suya sobre la pared.
Pero no reconocía al hombre de la imagen.
Sabía racionalmente que era él.
Pero el rostro empezaba a parecer ajeno.
REGISTRO PERSONAL
“El archivo me está borrando.”
Las luces comenzaron a apagarse nuevamente.
Oscuridad avanzando por el pasillo.
Y entre ella…
las velas.
La procesión va acercándose lentamente.
Pero esta vez las figuras susurraban nombres.
Miles de nombres.
Como una oración interminable.
Y Montenegro escuchó el suyo entre ellos.
Repetido una y otra vez.
Cada vez más débil.
Hasta que algo ocurrió.
Una mano sujetó violentamente su brazo desde la oscuridad.
Clara.
Pálida.
Cubierta de barro y cera.
Pero aún consciente.
TRANSCRIPCIÓN
Clara: “Escúchame.”
Las figuras continuaban acercándose detrás de ella.
“Si olvidas tu nombre…”
La mujer comenzó a llorar.
“Nunca podrás salir.”
Montenegro sintió la presión insoportable sobre los brazos nuevamente.
Y entonces Clara le entregó algo.
Una vieja fotografía.
En ella aparecía Montenegro años atrás.
Sonriendo.
Vivo.
Y detrás de la imagen alguien había escrito una frase a mano.
“Recuerda quién eras antes del archivo.”
Las campanas comenzaron a sonar violentamente.
Y todas las puertas del corredor comenzaron a abrirse al mismo tiempo.
Oscuridad absoluta dentro de cada una.
Y desde ellas…
Miles de voces pronunciaron el nombre de Montenegro al unísono.
Después…
Silencio total.
Y la puerta con su nombre terminó de abrirse.
CAPÍTULO 14 - EL OTRO LADO DEL PASILLO
Expediente asociado: SC-ARCH-06 Ubicación: Sector no identificado Fecha principal del incidente: Desconocida Clasificación: Tránsito intermedio Estado del caso: Prohibido
REGISTRO INCOMPLETO
Parte del siguiente expediente presenta alteraciones severas.
Algunas páginas aparecieron húmedas.
Otras fueron encontradas completamente negras.
Varias líneas parecen haber sido escritas por distintas personas.
Y algunas…
por alguien que ya no debería existir.
Montenegro permaneció inmóvil frente a la puerta abierta.
La oscuridad detrás no era natural.
No parecía ausencia de luz.
Parecía profundidad.
Un lugar demasiado grande escondido dentro de algo demasiado pequeño.
Las campanas sonaban lentamente ahora.
Como un corazón distante.
Y las voces detrás del Pasillo de las Campanas repetían nombres una y otra vez.
REGISTRO PERSONAL - MONTENEGRO
“Debí haber corrido.”
Pero no lo hizo.
Porque algo dentro de él ya sabía qué había del otro lado.
Y porque Clara seguía sosteniendo el peso.
Por ahora.
El investigador cruzó la puerta.
La sensación fue inmediata.
Frío absoluto.
Y luego…
Silencio.
No el silencio normal.
El otro.
Ese vacío imposible que devoraba todos los sonidos.
Montenegro sintió que el aire desaparecía lentamente de sus pulmones.
Entonces vio el camino.
Inmenso.
Extendiéndose bajo una niebla interminable.
Velas flotando a lo lejos.
Y personas caminando.
Miles.
REGISTRO VISUAL
El lugar no parecía un mundo físico convencional.
No había cielo visible.
Ni horizonte.
Solo oscuridad gris.
Niebla.
Y caminos cruzándose en todas direcciones.
Como un territorio construido con recuerdos olvidados.
Montenegro observó lentamente las figuras caminando entre la niebla.
Algunas llevaban velas apagadas.
Otras cargaban pesos invisibles.
Y muchas…
lloraban mientras avanzaban.
TRANSCRIPCIÓN - REGISTRO PERSONAL
“No están muertos.”
El investigador comprendió finalmente la verdad completa.
La Santa Compaña no era una procesión de espíritus.
Era un tránsito.
Un camino para los perdidos.
Pero algo había corrompido el camino hacía mucho tiempo.
Y ahora…
ya nadie podía salir.
Las figuras continuaban avanzando lentamente.
Entonces Montenegro reconoció rostros.
El fotógrafo francés.
Los pasajeros desaparecidos.
Los excursionistas de San Tirso.
Todos caminando bajo la niebla eterna.
Y entre ellos…
niños.
El investigador sintió el pecho romperse lentamente.
DECLARACIÓN RECUPERADA - VOZ DESCONOCIDA
“Algunos llevan siglos caminando.”
Montenegro giró bruscamente.
Clara estaba detrás de él.
Más deteriorada ahora.
Partes de su piel parecían endurecidas bajo capas de cera blanca.
Pero aún seguía viva.
Apenas.
TRANSCRIPCIÓN
Montenegro: “¿Qué es este lugar?”
Clara observó el camino interminable.
Y respondió con una tristeza imposible.
“Lo que queda de ellos.”
Las campanas sonaron en algún lugar lejano dentro de la niebla.
DECLARACIÓN CONTINUA
“Aquí vienen los olvidados.”
Otra línea.
“Los que nadie buscó.”
Montenegro sintió escalofríos.
TRANSCRIPCIÓN
Clara: “Los que murieron solos.”
“Los que desaparecieron sin nombre.”
“Los que fueron borrados.”
El investigador observó nuevamente las figuras.
Algunas caminaban lentamente hasta desaparecer dentro de la niebla.
Y después…
regresaban.
Como atrapadas en un ciclo interminable.
REGISTRO PERSONAL
“El camino no lleva a ninguna parte.”
Entonces las figuras comenzaron a detenerse.
Una por una.
Mirando hacia la oscuridad del horizonte.
Las campanas dejaron de sonar.
Y Montenegro sintió algo inmenso moviéndose dentro de la niebla.
Algo antiguo.
DECLARACIÓN - CLARA
“No mires.”
Demasiado tarde.
La niebla se abrió lentamente.
Y Montenegro vio la estructura.
Gigantesca.
Imposible.
Una masa formada por puertas, archivadores, huesos, cruces y campanas fusionadas entre sí.
Como una ciudad viva construida con recuerdos muertos.
Y dentro de ella…
rostros.
Miles de rostros atrapados bajo la superficie.
Moviéndose lentamente.
Respirando.
REGISTRO PERSONAL
“Eso nos está observando.”
Entonces el investigador comprendió algo peor.
La estructura no retenía a los desaparecidos.
Los consumía.
Cada nombre olvidado.
Cada expediente perdido.
Cada rostro borrado.
Todo terminaba formando parte de aquello.
Las figuras de la procesión comenzaron a arrodillarse lentamente.
Incluso Clara.
Montenegro permaneció inmóvil.
Porque algo estaba emergiendo desde el centro de la estructura.
Una figura enorme cubierta completamente por cera endurecida.
Mucho más grande que cualquier ser humano.
Y sosteniendo un peso imposible entre los brazos.
TRANSCRIPCIÓN - REGISTRO PERSONAL
“El primer portador.”
La criatura levantó lentamente la cabeza.
No tenía rostro visible.
Solo oscuridad bajo capas interminables de cera blanca.
Y aun así…
Montenegro sintió que aquello lo reconocía.
Las campanas comenzaron a sonar violentamente.
Las figuras alrededor empezaron a susurrar nombres nuevamente.
Miles.
Hasta que todas pronunciaron uno solo.
ELÍAS.
El investigador retrocedió aterrorizado.
Entonces Clara sujetó su mano.
Y susurró algo que destruyó lo último de esperanza que quedaba.
“El camino te eligió hace mucho tiempo.”
La estructura gigantesca comenzó a abrirse lentamente.
Como una boca.
Y desde el interior…
aparecieron archivadores infinitos descendiendo hacia la oscuridad.
Millones de expedientes.
Millones de nombres.
Millones de olvidados.
Entonces Montenegro vio algo dentro.
Un expediente reciente.
Con su fotografía.
Y debajo…
la palabra:
PORTADOR
Las luces del mundo real comenzaron a parpadear a través de la niebla.
Como si ambos lugares empezaran a mezclarse.
Y algo enorme comenzó a caminar hacia ellos desde el interior de la estructura.
Cada paso hacía sonar todas las campanas al mismo tiempo.