45. Hayden
Hayden
M e quedo frente a las puertas del ascensor más tiempo del necesario, preguntándome si no debería bajar las escaleras, alcanzarla y despedirme como habría querido, a unque algo me dice que es mejor que no.
Me obligo a volver a casa, pero, cuando estoy a punto de entrar de nuevo en el apartamento, oigo un ding a mi espalda.
Me vuelvo, y es Sofía que corre hacia mí.