Enter (Crossing 1) Chapter 18 #3
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Chapter 18 #3

—Me siento en la obligación de recordarte que acabas de tener sexo con ese alguien un tanto peculiar y no he visto que le hicieras ascos —le digo, girando mi cabeza para poder observar su reacción.

Sonríe de medio lado y también se gira hacia mí. Posa su mano sobre mi mejilla y mis labios reciben un breve beso de los suyos antes de que George vuelva a mirar hacia el techo, suspirando después.

—Reconozco que mi mujer tuvo buen ojo al decirme que eras el Charles Green perfecto.

Y aquella confesión en boca de mi amigo es el mayor halago que podría recibir jamás.

—Yo me acojoné cuando te vi y creí que eras un actor más que se iba a presentar al casting , porque supe que estaba jodido si así era.

Eso le ha encantado. Se revuelve en su sitio y se tumba de frente, apoyando sus antebrazos en el colchón para poder mirarme.

—Ahora sí que has quedado jodido por el Charles Green original —bromea en tono serio, haciéndome soltar una carcajada que contagio al resto.

—Espero que no vayáis a pelearos por ver quién es el mejor Charles Green —nos advierte Laura.

Mi chica se ha recostado sobre el hombro de su amiga y recorre distraída su pecho con un dedo mientras observa nuestra improvisada pelea.

—Lo que tú quieres es que te lo demostremos —le responde George con voz pícara—. Los dos. A la vez.

—A mí tampoco me queda claro quién podría ser el mejor —advierte Carol, interesada de nuevo en el debate, después de aquella amenaza de mi amigo, que creo que a ambas les ha sabido a gloria.

Él acaricia la barbilla de mi mujer y luego vuelve a mirarme a mí.

—Me parece que tenemos que recuperarnos pronto y volver a mostrarles quién de los dos podría ser el mejor —me dice.

—No hagas que me emocione con falsas esperanzas —le advierto—, porque eso suena salvaje.

—Porque lo será —susurra tan cerca de mí que sus labios terminan besando la punta de mi nariz.

Me giro con rapidez hacia Laura, que continúa mimando a mi chica.

—¿Te apetecería tomar nota para una escena en donde Ari y Charlie se desdoblen, algo así como muy psicodélico, y…?

Comienzo a recibir codazos y manotazos por todas partes sin motivo aparente. Mi idea era buena, pero creo que no están en un momento muy receptivo por lo que sea.

—Tendríamos que ir a darnos una ducha —comenta mi mejor amigo con algo de desgana.

—¿Ahora? —me quejo—. Deja que tome aliento al menos.

—Si hubieras tenido lubricante…

—Eso, ¿qué tiene que ver?

Vuelve a besarme con una sonrisa en sus labios.

—Ya te lo explicaré más adelante —promete—. Pero antes de la ducha, recupera un poco las fuerzas para no desmayarte por el camino.

George se incorpora un poco para alcanzar la botella de vino y las copas que dejamos a un lado. Nos pasa una a cada uno y nos sirve un poco. Las chocolatinas son también repartidas y nuestros paladares saborean todo aquello como si fuera el mejor manjar del universo.

Laura se recuesta en el pecho de su marido, entre sus piernas, y este besa su cabeza con cariño.

Mi mujer está acurrucada en mis brazos, suspirando de pura felicidad y satisfacción.

Seguimos los cuatro desnudos, hablando con absoluta comodidad mientras bebemos aquel vino a pequeños sorbos.

No me puedo creer todavía que todo esto acabe de pasar hace tan solo unos minutos.

¿Es real? ¿De verdad hemos pasado de algo así a estar brindando con vino tranquilamente, desnudos, sudorosos y felices?

Busco algún tipo de feedback en el resto, mirando primero a George.

Este parece comprender y sonríe, guiñándome un ojo y volviendo a la conversación.

Laura acerca su mano a mi tobillo y lo acaricia un instante en un gesto cariñoso e íntimo que me encanta.

Y mi chica, mi Carol, mi todo, agarra mi rostro para acercarme a sus labios, antes incluso de girarme hacia ella. Me mira un momento y me besa después.

—¿Todo bien, niño? —pregunta, rozando mis labios con su pulgar.

Y mi corazón brinca con aquella sencilla pregunta, respondiendo antes de que mi cerebro pueda reaccionar.

— Umbrella , babe —respondo con nuestra particular forma de decirnos te quiero cuando no sabemos ni cómo expresarlo.

— Always umbrella , ¿no? —escucho que dice George frente a nosotros.

Ambos nos giramos hacia él y vemos que sonríe satisfecho por su aportación.

—Eso es algo muy suyo —le reprende Laura con cariño.

Miro a Carol y ella asiente, como si comprendiera lo que iba a hacer y estuviera más que de acuerdo con ello.

— Always umbrella, babes —respondo yo entonces mirando a ambos, encantado por poder incluir en algo tan personal a nuestros amigos.

Laura parece sorprendida y George complacido.

Un brevísimo silencio sucede entonces para templarnos el corazón por sorpresa a los cuatro.

Hemos compartido desde hace tiempo trabajo, amistad, confidencias y momentos en familia.

Ahora todo parecía haberse salido de control, cuando en realidad creo que lo que ha sucedido es que hemos añadido una nueva capa de intimidad, una que no suele traspasarse en una relación de amistad, pero está claro que lo nuestro iba más allá.

¿Significa esto que pronto veremos cómo afecta a nuestras vidas lo que acaba de pasar?

Porque estoy deseando saber más.