Capítulo 58
EL PERRO
— H echo —dijo Jake, dando una palmada—. Creo que ha mordido el anzuelo.
—Más vale que así sea. Es la única oportunidad que tenemos. —Liam garabateó en la pizarra la hora en la que habían acordado reunirse con Lester y la rodeó con un círculo varias veces—. De lo contrario, se percatará de nuestros métodos y desaparecerá del mapa durante un tiempo.
—Será mejor que nos preparemos, entonces —dijo Drew.
—¿Qué necesita que hagamos? —preguntó Jake.
En cuanto lo hubo dicho, se le ocurrió una idea.
Era algo en lo que había pensado antes pero que no había podido profundizar.
Jessica-Anne y la prostituta en casa de Archie Arnold.
Existía la clara posibilidad de que ambas pertenecieran a la misma organización.
Y había una posibilidad aún mayor de que, si su plan fallaba, Lester regresara para repetir la jugada.
—Quiero agentes de AFO del SO19 apostados en la casa, por la calle y en el vecindario —ordenó Liam—.
Quiero un ejército de uniformados —y de paisano— en la escena, preparados y a la espera.
Algunos pueden estar con nosotros. La unión hace la fuerza y todo eso.
Tenemos menos de cuatro horas para prepararnos.
¿Creéis que podemos tenerlo listo para entonces?
—¡Sí, jefe! —dijeron los tres al unísono.
Liam dio por terminada la reunión y les ordenó llevar a cabo sus tareas. Mientras regresaban a sus escritorios, Jake giró a la izquierda y se dirigió hacia la salida.
—¿A dónde vas? —le gritó Garrison desde su mesa, que estaba situada justo al lado de las puertas dobles.
Jake sonrió con sorna. —He quedado con un tipo para un asunto propio.