CAPÍTULO 4 - SEÑALES EN LA MADRUGADA
✦ ✦ ✦
Dejé la puerta sin llave. Quería ver hasta dónde llegaría su cobardía, o si el fuego que vi en sus ojos era real.
Ella no huyó.Mi respiración empaña levemente el borde de la máscara mientras observo las cámaras de seguridad.
El brillo infrarrojo muestra la figura de Clara en su habitación.
Se mueve como un fantasma, pero el verdadero fantasma soy yo.
Ella piensa que es un juego. No entiende que las reglas fueron escritas con la sangre de mis enemigos y las cenizas de mi pasado.
Su vulnerabilidad es embriagadora. Señales en la madrugada, el crujir de las tablas del suelo cuando camina inquieta, el cambio en el patrón de su respiración cuando me acerco... la leo como una partitura compleja.
—Clara —murmuro hacia los monitores. Su nombre tiene un sabor agridulce en mi lengua.Cree que me tiene bajo control porque me excita. Pero la lujuria es solo una herramienta. El control absoluto requiere la mente.
Apago los monitores. Es hora de probar la resistencia de su devoción.
Camino por los pasillos en la oscuridad total.
Conozco esta casa con los ojos vendados.
Es mi mente transformada en arquitectura.
Fría. Solitaria. Laberíntica.Me detengo frente a su puerta.
Escucho su corazón latiendo más rápido. El miedo.
La anticipación.Giro el pomo. Ella no se encoge.
—¿Qué quieres? —pregunta.La respuesta es tan simple, pero tan peligrosa. Quiero su alma. Quiero consumir todo lo que ella es.—Quiero ver hasta dónde te quiebras antes de pedir que me detenga —respondo, y la habitación se hunde en un pesado y ardiente silencio.