El único fruto del amor es la manzana (Costa Serena 1) EXTRA
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—¡Hola, sabrosuras! Espero que estéis de rechupete.

»Os preguntaréis qué hago aquí si os dije que durante este mes iba a tomarme unas muy merecidas vacaciones y apenas aparecería por las redes, pero hoy me he levantado inspirada y no quería dejar que las musas se fuesen antes de grabaros este vídeo tan especial.

»Desde que abrí el canal, hace ya siete años, hasta ahora han pasado muchas cosas y otras han ido cambiando con el tiempo.

Sabéis que la esencia se ha mantenido, sin embargo, han ocurrido hechos tan especiales e impensables en mi vida, y otros que no lo han sido tanto, que inevitablemente comenzamos siendo unas personas y hemos llegado hasta aquí con la metamorfosis que esas cosas, tanto buenas como malas, han ido provocando en nosotros.

»Esta gran familia que hemos ido formando cada día me da la fuerza necesaria para seguir haciendo lo que me apasiona y me llena de verdad, y es que creo que nunca seréis conscientes de lo que provocáis en mí con vuestro apoyo.

»Este canal, Misschelines, comenzó siendo para mí ese pecho reconfortante en el que te cobijas cuando algo no va bien a tu alrededor, ese puerto seguro en el que anclarte cuando hay marejada.

Abrí este espacio cuando más perdida estaba en mi etapa laboral, dejando de lado mis miedos e inseguridades para volcar en él mi pasión por la cocina y hacer llegar ese entusiasmo a cada uno de vosotros en forma de bocados de inspiración.

Pero ¿sabéis qué he descubierto? Que realmente y sin saberlo lo que necesitaba era volar, dejar mis alas abiertas al viento y permitirme surcar la vida como siempre había querido, al margen de convencionalismos y lo que las mentes más cerradas pudiesen pensar de mí.

»Mentiría si dijese que ha sido un camino fácil, a veces he combatido rachas de viento que me han hecho ralentizar el vuelo e incluso rozar el suelo en una caída vertiginosa, aun así, siempre he conseguido remontarlo, con vuestro apoyo y el de la gente que tengo a mi lado jamás he abandonado mis sueños.

»Y es que ese camino que tenemos que recorrer está lleno de ramales, cruces y opciones que debemos elegir para poder llegar a nuestro destino.

Algunas veces nos equivocaremos y de esos errores nacerán cosas que no esperábamos; otras, el destino te regalará sorpresas y reencuentros, pero, sea como sea, el fin nunca se debe perder en el horizonte.

»Sé que os preguntaréis a dónde quiero ir a parar con todo esto que os estoy soltando y por qué no ando con las manos en la masa, que es lo que siempre hago, ¿verdad? Y es que hoy quería compartir con vosotros, mi familia al otro lado de la pantalla, algo que sé que os va a entusiasmar.

»Sabrosuras, ¿recordáis a ese chicarrón guapo y con barba que se presentó en un directo hace tanto tiempo que parece una eternidad, interrumpiendo mi declaración de intenciones y regalándome (y regalándoos) un beso de los de película?

¿Os acordáis de ese mismo chico, un poco tímido, haciendo la primera receta que estrenaba esta cocina cuando nos mudamos juntos?

¿Y al mismo hombre guapísimo que, arreglado y nervioso, me esperaba al otro lado de un altar improvisado en una cala romántica y muy especial para nosotros?

»Quise compartir todos esos momentos con vosotros porque eran cruciales y sois parte de mi vida…

Me habéis dado alas para ser quien soy hoy, profesionalmente hablando; habéis abierto las puertas de vuestro hogar para mí, os habéis liado la manta a la cabeza con mis recetas, algunos habéis conquistado corazones con ellas, otros habéis dicho adiós con otras y una inmensa mayoría ha encontrado en esta alocada chica con generosas curvas y predilección por el melodrama a una amiga más.

»Y es por eso por lo que estoy aquí, porque, al igual que las cosas bonitas se comparten con la familia y los seres queridos, también se hace con los amigos, y vosotros, sin duda, lo sois.

»¡Adriel y yo vamos a ser papás, sabrosuras!

»Un pequeño chef, aunque el padre se empeñe en decir que nacerá con un mando de videoconsola bajo el brazo, viene en camino, cociéndose a fuego lento en mi horno calentito y lleno de amor.

Y sí, reconozco que, en parte, ese ha sido también el motivo de mis vacaciones forzosas, pues este primer trimestre ha sido un poco locura y me pasaba más tiempo corriendo hacia el baño y detestando olores que siempre había adorado que otra cosa, pero ya me encuentro mejor y con toda la fuerza para afrontar los cambios que se avecinan en el firmamento, y sé que lo haré en la mejor compañía posible, ¿verdad?

»Bueno, espero que la noticia os haya hecho sonreír, y desde ya os digo que este bebé quiere tener muchos tíos y tías repartidos por el mundo, y está deseando conoceros.

»Antes de despedirme, quiero añadir algo que me hubiese encantado decirme a mí misma cuando era una niña ajena al poder de las manzanas: sois capaces de conseguir lo que os propongáis en la vida, lo que queráis, tan solo tenéis que creer en ello y luchar hasta el final, porque, lo que algún día soñasteis como niños, mañana se puede convertir en una bonita y magnífica realidad.

»Recordad que las uvas tienen que pisarse para convertirlas en vino, las aceitunas hay que aplastarlas para conseguir el aceite y que la mayoría de las semillas que darán sus frutos y flores en el futuro germinan solo en la oscuridad…

Así que cuando te sientas pisoteado, aplastado o sumido en la oscuridad, aprovecha esos difíciles momentos para transformarte, no rendirte y convertirte en la mejor versión de ti mismo.

»Gracias por haber recorrido el camino conmigo y apoyarme hasta conseguir que mis sueños se hagan realidad.

»Y ahora sí, solo me queda decir que os esperamos en Costa Serena.

»Hasta la próxima…