CAPÍTULO 11 — Manuscrito a Medias
BLOQUE 1
Durante la propia etapa hacia Palas de Rei, aprovechando un tramo del camino considerablemente más tranquilo y menos poblado que los anteriores, Baltasar aceptó finalmente mostrarle a Adrien una parte del manuscrito, aunque todavía sin entregarlo completamente,
insistiendo en mantenerlo bajo su propia custodia física en todo momento.
---Puede examinarlo, doctor Moreau, pero preferiría que lo hiciéramos aquí mismo, caminando, en lugar de detenernos en ningún lugar fijo donde alguien pudiera anticiparnos ---dijo, extrayendo con cuidado el volumen de su propia mochila mientras seguían avanzando por el sendero rural.
Adrien, examinando el manuscrito con la misma reverencia profesional que había aplicado a cada documento histórico de la saga, sintió una emoción considerable al confirmar, con sus propios ojos, la antigüedad evidente del propio material y de la propia caligrafía utilizada.
---Esto es, sin ninguna duda, consistente con finales del siglo XVI ---confirmó, después de un examen cuidadoso realizado mientras caminaba---. La propia caligrafía coincide con el estilo que ya documentamos en otros textos de la misma época en O Cebreiro.
BLOQUE 2
Baltasar, permitiendo finalmente que Adrien tradujera en voz alta algunos fragmentos seleccionados, mientras el resto del grupo escuchaba con atención considerable durante el propio trayecto compartido, ofreció acceso gradual a un contenido que empezaba a revelar, poco a poco, su verdadera magnitud.
"Yo, hermano Cosme, antes de partir hacia el destino que la Iglesia me impone, dejo aquí, oculto entre estas páginas, lo que ningún otro hermano se atrevió jamás a escribir completo: el propio mapa final de todos los lugares donde la memoria del maestro fue dispersada, y la clave necesaria para,
algún día, reunirla completa de nuevo."
Gabriel, escuchando aquella traducción con un asombro considerable, sintió que las piezas de un rompecabezas mucho más amplio de lo que cualquiera había anticipado empezaban a converger con una claridad inquietante.
---Fray Cosme ---repitió---. El mismo monje cuyo diario personal encontramos gracias a la familia Casal en el Tomo 3. Esto confirma que, además del diario que ya conocíamos, dejó también este segundo documento, considerablemente más completo, en manos de una familia completamente distinta.
BLOQUE 3
Adrien, procesando aquella conexión con una fascinación académica considerable, continuó traduciendo fragmentos adicionales a medida que el propio grupo avanzaba,
deteniéndose ocasionalmente para revisar con más cuidado cualquier pasaje particularmente denso o difícil de interpretar completamente durante la propia caminata.
---Aquí menciona algo sobre "los últimos tres nodos, todavía sin encontrar, más allá de cualquier frontera que los custodios anteriores hayan cruzado jamás" ---leyó, con la voz cargada de una expectación considerable---.
Esto podría confirmar, finalmente, la ubicación exacta de los puntos que todavía nos faltan investigar en Italia y Alemania.
Baltasar, escuchando aquella reconstrucción con una satisfacción evidente ante ver, finalmente, cómo el propio contenido que había protegido durante tantos años empezaba a cobrar sentido completo para quienes mejor podían interpretarlo,
ofreció una reflexión final antes de que el grupo retomara el propio ritmo normal de la marcha.
---Cincuenta años cargando con esto, sin entender jamás su verdadero alcance completo ---dijo, con la voz cargada de una emoción considerable---.
Y ahora, finalmente, empiezo a comprender por qué mi padre insistía tanto en que algún día encontraría a las personas correctas para completar lo que ninguno de nosotros, por nuestra cuenta, podría haber logrado jamás entender del todo.
Gabriel, sintiendo el peso completo de aquella responsabilidad compartida, sintió también una determinación renovada ante la magnitud de lo que todavía quedaba por descubrir, una vez que lograran, finalmente, llevar aquel manuscrito con seguridad hasta Santiago.